Los tres escenarios planteados en la pasada charla definen estrategias válidas de desarrollo profesional a diez años vista. A la vista de los resultados, la trayectoria de Agustín parece haber sido la más satisfactoria, pero el éxito está vinculado al momento histórico y en contexto actual parece la opción más favorable.
Aquel que consiga adaptarse al contexto tendrá mas probabilidades de éxito. Posiblemente cada uno de nosotros desarrolle su ejercicio profesional con una combinación de las tres casuísticas planteadas, en función del escenario presente. Cada una de las experiencias propuestas puede aportar valor en la trayectoria y debemos ser capaces de extraer las bondades que nos ofrezcan y aprender de los errores que cometamos en nuestras prácticas.
El modelo de Agustín parece el más indicado para el ejercicio de la arquitectura, que históricamente ha tendido al ejercicio libre, siendo menos probables los modelos de trabajo por cuenta ajena a largo plazo.
En una de las intervenciones en la charla, Miguel nos planteó el caso real de su experiencia en la elaboración y entrega de ofertas, siendo fundamental el contacto directo con el cliente. Ésta actitud refleja la necesidad de adaptación continua, independiente de la profesión, pero fundamental en el ejercicio de la arquitectura, “la arquitectura como fuente continua de motivación y cambio" (Edwin Gardner. 2006. Revising Practice: Strategies and attitudes for architecture in the next century).
Ésta fuente de renovación constante enriquece la práctica de la profesión. Cada nuevo encargo reformatea el portfolio necesariamente.
El éxito de Agustín radica en la necesidad que su trabajo genera en la sociedad. Ha sido capaz de desarrollar herramientas útiles y ponerlas al servicio de los usuarios y además aporta un valor adicional que lo diferencia de sus competidores, y es lo que le da una ventaja respecto al resto de desarrolladores, EL SERVICIO.
J.M.