Archivo del Autor: Tatiana FS

PERSONALIZACIÓN

                Empezaré por el principio: siempre fui muy inquieta y nunca tuve las cosas muy claras (sigo sin hacerlo). Cuando me preguntaban que qué quería ser de mayor contestaba lo que todos los niños pequeños, a veces era bombera, otros peluquera (esos eran mis favoritos), pero ya cuando la cosa se puso más seria me volvieron a preguntar  y no lo sabía, sólo sabía que me interesaban ciertas cosas, por qué había una ventana ahí, o por qué había allí una viga, y me dijeron que eso se estudiaba en Arquitectura. Despertaron mi curiosidad sobre el tema y empecé a investigar, y descubrí que era algo que realmente me cautivó.
   
             De forma paralela, mi abuela intentaba tirar para su terreno, y con menos de 10 años empecé a hacer mis pinitos en la costura, me gustaba, pero no me entusiasmaba, no terminaba de encontrarle el punto. No fue hasta que estudié patronaje  que realmente me apasionó el tema, y no ha sido hasta hace bien poco que he descubierto la relación entre ambos campos.

                Ambas disciplinas, en cierto modo,  envuelven a la persona. En el patronaje, a partir de un material plano, realizando una serie de pliegues y de uniones consigues darle forma a la tela para que esta envuelva al cuerpo y según lo plantees sea como una segunda piel, muy ceñido, o no siga de forma tan rigurosa las formas del cuerpo, consiguiendo destacar o disimular aquello que te interese. En la arquitectura, el espacio interior, los elementos que lo componen y lo completan variarán en función del usuario describiendo unas geometrías concretas.

Y en ambos casos, actualmente existe el mismo conflicto, no siempre cumplen la función para la que fueron diseñados.

Encantada de conoceros.

EVOLUCIÓN



          Hoy en día inventar o descubrir algo nuevo es una tarea bastante complicada por aquello de que “ya está todo inventado”.  Aun así de vez en cuando llega a nosotros la noticia de un pequeño pero significante cambio. Los más conocidos suelen ser descubrimientos científicos, sobre todo aquellos que suponen  un gran cambio en el modo de vida de las personas, pero, aunque no los asumamos como tal, de una forma más o menos consciente, nuestro día a día sufre cambios e introducimos en él nuevas rutinas, nos habituamos a cosas que antes parecían inimaginables y ahora nos parecen imprescindibles, en realidad, se trata de la evolución. El ser humano, a lo largo de los años ha cambiado su forma de vida introduciendo en ella novedades, ¿qué fue si no el fuego en su momento? La inmensa mayoría de estos cambios no se aprecian en un tiempo coetáneo, por así decirlo, hay que quitar aumentos y mirar de lejos.
Y todo esto, ¿a qué viene? Tan sencillo como que las innovaciones de las que se hablan son la evolución de la raza humana. Juan intenta seguir los pasos que le han enseñado: “estudia, trabaja duro y serás un hombre de provecho” (dejando aparte el cásate y ten hijos). Paquita va algo más allá, evoluciona en el modo de trabajar, ya no es el sistema que asumimos en la sociedad actual, aquí ya apreciamos un cambio, una innovación. Este cambio está a la orden del día, muchos de los emprendedores de los que tanto se habla están realizándolo, algunos a modo forzado, otros porque les gusta y han visto una gran oportunidad en ello, pero al fin y al cabo, un cambio. Esto no sólo les afecta a ellos, nos afecta a todos, sus cambios son también  nuestros, y con nosotros  hablo de la sociedad actual. No se trata de entender el trabajo de un modo u otro, si no de lo que estos suponen por ejemplo económicamente, al fin y al cabo, son nuevos tipos de puestos de trabajo que no existían antes.
Si seguimos con el caso de Agustín, en mi opinión, un posible futuro que, con su ejemplo (y cada vez hay más de estos), ya es presente. Destacaría de esta historia el altruismo que veo en ella, esa parte humana que a mucha gente le falta hoy en día (sí, es cierto, siempre ha habido de esta clase, pero en la actualidad es una plaga), y es que, su historia existe gracias a una comunidad, una agrupación de personas que trabajan entre ellos de forma filantrópica creando algo. Esa humanidad se está demostrando que funciona, está totalmente a la orden del día, y aunque todavía mucha gente no cree en ello, pequeños grupos sí lo hacen, y así es como suceden algunos cambios, “sin prisa, pero sin pausa”.