El día a día de muchas personas es estresante. Desde que te despiertas hasta que te acuestas (si te acuestas) vas corriendo a todas partes con la sensación de no llegar a tiempo a ningún sitio. La vida se convierte en una rutina de la que sientes que no puedes escapar.
Este problema puede afectar a cualquier persona, desde estudiantes a trabajadores, independientemente de lo que le ocupe.
La rutina y el estrés acaban por afectar al ánimo y en ocasiones a la salud. Es necesario romperla, por ello investigo la forma de hacerlo. Esa forma de romper la rutina debe poseer ciertas características pues es fácil que lo que un día es innovador, pronto se convierta en un nuevo punto de tus hábitos.
Si dividimos el tiempo de las personas en tiempo laboral y tiempo de ocio, esa nueva actividad debe de formar parte del segundo mencionado. Debe suponer un respiro, no una obligación.
Para mí, la actividad que consigue hacer que me olvide del contexto más inmediato es el yoga. La concentración que requiere me impide pensar en la problemática que pueda estar afectándome fuera de esa sala. Cada uno debe encontrar esa actividad, pues debes querer dedicarle tu tiempo y esfuerzo.
Otra punto de mi investigación es dónde practicar dicha actividad. Creo importante romper con el contexto habitual. Encontrar un rincón en el mundo que sea fácilmente accesible para ti y además que sea un lugar que no sueles frecuentar. De esta forma todo se volverá nuevo.
Me he documentado sobre muchas personas que incorporaron el yoga a sus vidas. En muchas ocasiones las han cambiado radicalmente. Todos ellos han encontrado esa actividad que realmente les gusta. Arquitectos, economistas, publicistas, abogados,...
Cada uno debe dedicar su tiempo en hacer aquello que le sea gratificante, pues, lo que no sobra nunca es el tiempo.
BIBLIOGRAFÍA
Diego Urbina (2014). "Tomados por el yoga" Paula.
[http://www.paula.cl/reportaje/tomados-por-el-yoga/]