#Entrevistas
Hasta ahora he llevado a cabo entrevistas que me han acercado al mundo del nomadismo, pero esta investigación no parte solo de la rama nómada, si no que gran parte del estudio se desarrolla dentro de una vivienda auxiliar. Esta vivienda auxiliar, donde el nómada desarrolla una actividad parasitaria, entendiendo esta actividad como una estrecha relación en la cual uno de los participantes, en este caso el nómada, depende del otro (hospedador), obteniendo así el beneficio de la vivienda y de los servicios básicos que esta puede proporcionar.
Pero, ¿hasta qué punto esta convivencia es factible? ¿Cuánto tiempo se puede vivir en una casa como invitado? ¿Cuándo alguien pasa a ser un invitado a un miembro más de la familia que debe realizar labores domésticas o debe comprar comida?
Todas estas preguntas son una premisa del desarrollo de las siguientes entrevistas, donde intentaré desarrollar un documental donde participen distintas personas, con unas características sociales y físicas diferentes, para observar como esta simbiosis se puede desarrollar en distintos parámetros.
Para ello, planteo la hipótesis en al que un individuo nómada, con el dispositivo planteado, se establece en sus casas, invadiendo parte de sus salones y haciendo vida cotidiana en ellos. Tras las explicaciones pertinentes, empiezo a hacer las preguntas:
#Jose. 20 años.
Alicante. Vive en una casa unifamiliar con sus padres y su hermana. Es estudiante de Arquitectura.
- ¿Normalmente, tienes invitados en tu casa? ¿Se suelen quedar? ¿Dónde lo hacen? ¿Por cuánto tiempo?
Suelo tener invitados en casa, y dependiendo de quién son, suelen quedarse o no. Tenemos una habitación de invitados donde hay una cama, o en el cuarto de mi hermana cuando ella no está. Como mínimo suelen quedarse un día, como máximo dos semanas.
- En tu salón/comedor, ¿Qué actividades se realizan? ¿Se usa con frecuencia? ¿Se come allí?
En el comedor vemos la televisión, comemos, cenamos, leemos libros, hablamos en familia, hago deberes,… Se usa el salón todos los días.
- ¿A qué persona le permitirías invadir tu salón para realizar sus actividades?
A cualquier persona que conozca bien.
- ¿Cómo afectaría a tu rutina, si hubiese una persona realizando sus actividades cotidianas en el salón?
En nada, a lo mejor, podría suponer un cambio en nuestra intimidad diaria, pero nos acabaríamos acostumbrando.
- ¿Qué clase de libertad le darías?
La de siempre, no tengo problemas para acostumbrarme a personas.
- ¿Tendría obligaciones, o sería un invitado?
Supongo que al hacer cosas comunes como comer o cenar, tendría que ayudar a poner la mesa, y claramente, limpiar aquello que manche en la parte invadida del salón.
- ¿Hasta dónde serias capaz de transformar tu salón y vida para que esta persona se sintiese cómoda?
Pues al tener espacio en mi casa, podríamos mover algunos muebles o guardarlos, para permitirle su comodidad, si realmente quiere estar en el salón con sus objetos y no durmiendo en una cama que le ofrecemos.
- ¿Qué ves inviable en esta forma de convivencia?
El desorden y el cambio del salón, pero tampoco sería un grave problema.
Ana Arbona Bolufer. (?)















