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#5

Nunca estará de más cuestionarnos si en realidad lo que vemos en muchas salas de exposición, a día de hoy, es realmente arte, o simplemente, nos lo venden como tal, cuando en realidad tan solo es un huevo frito y un kebap sobre una mesa. Algo que sin ir a ésa exposición podríamos contemplar desde nuestra propia casa, sin ni siquiera movernos. Lo contemplaríamos todos los días.


La sociedad comienza a tener presente que la linea de la lógica vital del arte se ha roto, que se ha distorsionado el equilibrio de lo que hace años habría sido sensato en las galerías, y que se ha trastornado el orden de los usos adquiridos.


Pero, como se plantea en“¿Qué estás mirando?: 150 años de arte moderno en un abrir y cerrar de ojos” : ¿Qué es el arte moderno? ¿Por qué se ama o se odia? (Will Gompertz 2013: Epílogo). Will Gompertz nos hace ver en su libro, que el arte, no es arte si no te empapas la historia que hay detrás de las obras, de las personas que hay detrás de los artistas, si no te empapas de la verdadera magia que el arte moderno esconde.


El arte moderno, significó la irrupción de las vanguardias de la primera mitad del siglo XX, que derivó en el arte conceptual, lo que algunos llaman una desmaterialización del objeto artístico. El arte conceptual apareció con manifestaciones muy diversas y con unas fronteras nada definidas, pero una única idea subyacía entre todo esto, y es que no es sólo el objeto físico producido por el artista, sino que tanto ideas como conceptos entran a formar parte del arte.



Avelina Lésper, en su artículo: Brevísimo diccionario de una impostura (2012), dónde expone un análisis crítico y duro del arte contemporáneo, se contrapone a todo lo dicho anteriormente, pues para ella una obra contemporánea es 100% conceptual que despojada de las ideas y del discurso que conllevan pierden su sentido como arte. Ella considera que el arte debe hablar por sí mismo y no llenarse de acompañamientos textuales.


En otro artículo suyo, El arte contemporáneo es una farsa (2012), señala que la carencia del rigor en las obras, ha permitido que el vacío de creación, la ocurrencia, la falta de inteligencia sean los valores de este falso arte, y que cualquier cosa se muestre en los museos.


¿Cómo será considerada esta generación de artistas en el futuro? ¿Serán contemplados como auténticos genios revolucionarios de las artes, o por el contrario, como la generación de ilusos que creyeron que un huevo frito y un kebap sobre una mesa era arte?


Nos encontramos, aún sin quererlo, en una época de artistas incomprendidos, que se resiste a las hilaridades de una oposición con únicamente “gusto estético” que no quiere entender. Una obra podría ser como una amante caprichosa, que requiere un alto precio en esfuerzo mental e intelectual para entenderla como tal, pero hoy en día se califica antes de “genial” al vídeo de un bebé en Youtube.


El arte, a día de hoy, es pensamiento, concepto y experimentación. Su proceso se hace desde el uso de la total libertad, lo que da pie a resultados heterogéneos y totalmente diferentes.

Nuria Martínez Martínez


la ciudad imperfecta

La portada del diario más leído de Lérida reza así: “La Mata de Pinyana se convertirá en un ecobarrio modelo para toda Europa”. María ya dispone de las bases del concurso. La Generalitat quiere que el complejo de la fábrica cambie radicalmente con intervenciones que pasan por la demolición de las viviendas de la colonia (respetando algunas de manera simbólica) y la introducción de un detallado programa de servicios dentro de la fábrica.  Todo ello configurando una unidad perfecta, completa y cerrada en sí misma.  Un clásico, la idea de ciudad perfecta, al que no le apetece enfrentarse.

La existencia del complejo en su estado actual es un estigma que habla de un error de cálculo en unos contextos políticos, económicos y sociales de un momento anterior. Jota, que también ha leído el titular ha quedado atónito, pues estaba desarrollando la idea romántica de que su intervención en la fábrica no pareciera más que un proceso acelerado de corrosión y decrepitud, como una patología. Un parásito que colonizara el edificio, que de manera sorpresiva comenzara un proceso simbiótico de revitalización de un espacio. Lejos, muy lejos del nuevo falansterio fourieriano que plantea la prensa.

Ante los deseos finalistas de cierto sector del urbanismo español, Javier Ruiz Sánchez en una conferencia reciente en la Universidad de Alicante planteó que “La imperfección tiene que ver con la capacidad  de evolucionar que tienen las cosas…La ciudad imperfecta es en verdad la que deja espacio para que sucedan la oportunidad y la evolución”.  Las intervenciones que llegan para generar una situación de perfección, si consiguen lograrla, lo hacen para un momento en concreto, tras el cual, las condiciones vuelven a cambiar, y en un espacio breve de tiempo quedan obsoletas. 

Ahora bien, ¿cómo entendería la sociedad una intervención como la que propone Jota? Manuel Ocaña, ante una situación proyectual similar en el trabajo de Casa Mediterráneo, en la antigua estación de Benalúa  de Alicante se lo pregunta así: 

¿Cómo rehabilitar patrimonio, satisfaciendo la demanda de conservacionismo y de low-cost, sin limitarse a embalsamar y proponiendo una actuación radical y a la vez complaciente con los ciudadanos?

Realmente son muchos los requisitos a cumplir. Debería ser muy certero para que la sociedad en general apoyara una intervención como la del joven estudiante. Sin embargo Jota no se siente cómodo ciñéndose a las reglas, ya que entiende que es en el momento en que se transgreden cuando aparecen las situaciones más fructíferas.

Habría que pensar también quiénes son los ciudadanos a los que menciona Ocaña.  Quizá sean esa gran mayoría de integrados que disfrutan de la ciudad y su orden canónico.  ¿Pero qué les espera a aquellos ciudadanos que viven al margen de esa ciudad ideal? Los grafiteros, los yonquis, los inmigrantes ilegales, los ocupas, los inadaptados en palabras de Margaret Mead… ¿Qué oportunidades tienen en una ciudad como la que plantea el proyecto de rehabilitación de la colonia?… 

(continuará)