La nueva oferta que planteo partiendo de la ficción de María Langarita es la siguiente:
María Langarita es una apasionada del fútbol, le gusta saber la actualidad de su equipo y vive cada partido de fútbol intensamente. Le encanta ver los partidos de fútbol de su equipo y alguno que otro que le causen interés. Siempre que puede y el trabajo se lo permite, se hace un hueco en su apretada agenda para disfrutar de este espectáculo.
La oferta que yo le propongo a María es la de construir una casa donde pueda disfrutar de un partido de fútbol sin ningún tipo de distracción y teniendo como único objetivo el deleite de este espectáculo futbolístico. Un espacio aislado de todo tipo de redes de telefonía, de internet, entre otras, para evitar cualquier tipo de descuido que le priven de su momento dedicado único y exclusivamente a ver su partido de fútbol sin tener ningún tipo de preocupación o distracción. Este espacio le permitirá, a diferencia de su propia casa o de un bar, vivir intensamente el partido y centrando toda la atención en el mismo ya que no hay nada que pueda distraerla.
Esta casa podría considerarse un “bunker”, un sitio probablemente sin ventanas, el cual se encuentra aislado totalmente del exterior para disfrutar inmensamente en el interior.
Con esta oferta intento poner de manifiesto mi deseo por recuperar aquellas relaciones o acciones directas entre las personas, que por culpa de la tecnología se han ido perdiendo y que a día de hoy son un tema de gran debate en todo el mundo. Por esta razón quiero ofrecer un espacio donde se pueda vivir un partido de fútbol como se vivía antes, un momento destinado a olvidarte de todo lo demás y únicamente centrarte en tu partido de fútbol.