El texto que leímos en clase (http://colabores.net/2014/01/31/juan-paquita-y-agustin-tres-recorridos-profesionales-en-la-nueva-economia/) me ha hecho pensar en algo que creía que vendría solo, y me he dado cuenta de que no, que hay que tenerlo en cuenta desde ya.
“La historia de Juan, Paquita y Agustín” nos muestra 3 maneras de enfrentarte a la vida laboral, a la vida post-universidad; desde mi punto de vista hay varias formas más de afrontarla (tantas como personas, puesto que cada uno tendremos nuestro propio camino que recorrer), pero estás 3 reflejan lo que la inmensa mayoría de individuos cree que va a ser su futuro, y sobre esta metáfora del “camino” voy a expresarme:
– En el caso de Juan opta por así decirlo por la “vía recta”, él elije una trayectoria recta de camino de la cual no quiere salirse; desde mi punto de vista (y por desgracia) este es el camino que la mayoría de personas tiene pensado: ¿Para qué trabajar de otra cosa cuando he usado gran parte de mi vida en prepararme para algo concreto?; pues bien, creo que el concepto de “camino recto” está equivocado, la vida nunca es una línea recta, es más, creo que es lo más enrevesada posible y de nosotros depende encontrar nuestro camino e intentar hacerlo lo más recto posible; hay que tener siempre un “plan B” por lo que pueda pasar y no estancarnos, SIEMPRE HAY QUE SEGUIR AVANZANDO!!!!
– El caso de Juanita es un buen ejemplo de tener un “plan B”, bueno, un plan B y uno C, otro D……aunque tenga que depender de herramientas en manos de otros. Juanita diversifica sus opciones y así si le falla una siempre tendrá otra opción u opciones por las que continuar avanzando, siempre en movimiento, nunca estática.
– El caso de Agustín es el que más me ha gustado, es lo que yo definiría dentro de esta metáfora como “el creador de caminos rectos”; Agustín llegó a un encrucijada de caminos y uno de esos ramales le llamó la atención, quizás era el más retorcido pero su compromiso e innovación le llevó a coger ese camino y con trabajo convertirlo en un camino recto, llegando incluso a ser un referente de toda la gente que compartía su viaje. Él ha conseguido la autosuficiencia.
En el aspecto personal a mí me gustaría ser una mezcla entre todos, y me explico: de Juan me gustaría tener la decisión que tiene él de saber a dónde quiero o me gustaría llegar, tener una meta (aunque se consiga o no); de Paquita me gustaría tener ese dinamismo que ella tiene, ese poder elegir entre una gran variedad de cosas; y por último ( y no menos importante) me encantaría tener ese “don” que tiene Agustín, encontrar algo que realmente se me dé bien para poder profundizar en ello, mejorarlo y poder compartirlo con el resto; desde mi punto de vista creo que esto sería lo que cada uno de nosotros debería hacer.
¿Qué si somos innovadores? Franca y rotundamente SI, todos y cada uno de nosotros llevamos un innovador dentro, unos lo tienes más activo que otros y dentro de estos hay quienes lo tienen a gran escala y otros a pequeña, pero repito: TODOS Y CADA UNO DE NOSTROS SOMOS INNOVADORES, aunque creamos que no; si te paras a pensarlo detenidamente innovamos en el día a día, casi a diario, sin darnos cuenta.
Respecto a la cita de Michel Bauwens: “¿Qué significa esto en la práctica? Tenemos que encontrar un bien común para producir en comunidad con nuestros pares, en la que podamos involucrarnos significativa y apasionadamente usando nuestras habilidades. A través de nuestra contribución a este procomún también nos ganamos nuestra posición social: capital social que se genera a través del reconocimiento, capital educacional que crece con el involucrarnos en el proyecto; capital relacional que emerge de nuestra integración en una comunidad con propósito.”
Creo que esta debería ser nuestra meta en la vida, encontrar algo que nos apasione y que se nos dé bien (ya sea por esfuerzo y tenacidad o por algo innato), y en comunidad, con la gente que comparte tus mismas inquietudes y habilidades tratar de mejorarlo y ponerlo al servicio de todas las personas, al bien común.
Yo por mi parte estoy en ello, en la búsqueda de qué puedo hacer yo por el resto sin preguntarme que puede hacer el resto por mí, eso ya vendrá, y desde aquí mi más firme compromiso de tratar de encontrarlo; ¿y tú?……………………….¿estás en ello?…………¿a qué esperas?
Rafael Candel Ballesteros