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«El éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración»

Llega un momento en la vida en la que toda la teoría aprendida y todas las bases que asentamos deben ser aplicadas o utilizadas en la práctica, ¿pero acaso esto significa la dicotomia entre ambas? Por supuesto que no, cuando nos enfretamos a la realización de un proyecto se hace indispensable la aplicación de una práctica sin teoría o viceversa. Por lo que la relación entre ambas es necesaria para su perfecta aplicación.

El primer ejemplo de este uso podría ser en la asignatura de proyectos 0 cuando realmente sabíamos que queriamos a hacer, pero sin tener en cuenta el por qué de la cuestión. Por lo que la implantación de una necesidad requería de la seguridad de un problema al cual aplicarlo. Por ejemplo, la calle San Francisco de Alicante actualmente conocida como la “calle de la setas” donde se ha buscado a una solución a un problema que no estaba planteado. Puede que una de las soluciones fuese aumentar el flujo de la calle y aumentar la publicidad de esta, pero ¿realmente hemos resuelto todos los problemas planteados o hemos generado más?

Aquí entra el aspecto de la oferta. Se habló de la aplicación de un problema que aun no se había planteado para generar una solución a este y así generar una nueva necesidad. El trabajo del arquitecto es parecido, nos plantean o planteamos una oferta y generamos una solución a un problema o dificultad planteados, pero ¿estamos resolviendo el problema o generando más?

Nuestra herramienta es el diseño, pero también es el conocimiento y especialización en el problema planteado. Necesitamos buscar toda clase de solución,  aprender todo lo necesario y buscar las distintas formas de aplicación para poder resolver aquello que se nos presenta. Puede que el diseño junto al talento y la creatividad sean lo más necesario, pero eso se consigue con esfuerzo y dedicación. Ya como dijo T. Alva Edison “el éxito es un 1% de inspiración  y un 99% de transpiración”.

Con ello me refiero que no quiero centrarme en un solo campo, que quiero estar en constante aprendizaje, para su perfecta aplicación en las distintas situaciones que se me presente en la vida. Una forma de énfasis de trabajo que admiro es la de Karl Lagerfeld, un hombre que se dedicó a la firma de Chanel, y gracias a su continuo y desmesurado trabajo durante estos años le dio un nombre mucho más potente. Ya que el decía “que no podía conformarse con el trabajo que hacía, ya que siempre podía dar más de sí”. El “nunca es suficiente” es algo que me llena.

Por lo que mi aportación no es más que un trabajo constante sin pausa, para avanzar en aquello que se puede mejorar. Mi trabajo sería la busqueda la innovación, para así evolucionar y generar cambios positivos.

 Jose Isidro Pastor Tormo

Un objeto, un método

En el proceso de aprendizaje, tal y como lo conocemos, hay que adquirir primero unas nociones teóricas para luego aplicarlas. Este proceso mental, en el que se generan ideas que luego se materializan, es que utilizamos cuando estamos diseñando. Sin embargo, este proceso es continuo, cuando llevas a la práctica un diseño y éste se empieza a materializar, la idea que tenias del mismo empieza a cambiar. Es por ello que todo proyecto esta vivo en realidad. Nace de una base teórica que luego se lleva a la práctica, la cual modifica esa teoría inicial. Es un circulo en el que constantemente vamos aprendiendo haciendo y generándonos nuestra propias bases teóricas.  Obviamente hay que estudiar las teorías de otros primero hasta poder crearnos la nuestra propia. Pero inevitablemente cuando estudiamos algo o a alguien estamos interpretando y generándonos nuestra propia idea. Yo cuando hago algo, primero trato de buscar referencias, pero una vez lo llevo a cabo, automáticamente me voy creando mis propias pautas, voy construyendo mi propio proceso, además intento optimizarlo para ser más eficiente la próxima vez. Y esto no se puede hacer de otra manera que analizando de forma crítica el trabajo que uno realiza, buscando los errores tanto en la idea como en la ejecución de la misma, es una mejora constante. En arquitectura, este proceso es necesario, puesto que un proyecto hasta que no se ejecuta no se sabe si funciona, por muchos cálculos y mediciones que se realicen siempre pueden surgir imprevistos, o simplemente mejoras en el diseño que no se habían visualizado antes. Es por ello que el arquitecto debe acompañar su proyecto de principio a fin, estar encima de él asegurándose que todo salga bien y mejorándolo en la medida de lo posible, además de aprender de él. Éste método de trabajo lo vemos en un claro ejemplo en Gaudí, el maestro vivía literalmente en sus obras para no perderse ni un detalle, aunque sus diseños estaban estudiados milimétricamente y sus cálculos eran extremadamente precisos, él aprendía de sus obras y trataba de mejorarlas paso a paso. Una de sus frases refleja claramente su filosofía al respecto: “Ustedes han estudiado y se sorprenden de no entender lo que hago; y es que yo, que también he estudiado, aún estudio y trabajo sin parar.”

 A la hora de realizar una oferta es inevitable tal como dice el texto de La arquitectura y sus propios medios. Los “transductores”, llevarse el encargo a nuestro propio terreno. Aunque se parte de la necesidad Tim Ingold: “Un objeto diseñado es un objeto que presenta a la vez el problema que pretende resolver y la solución”  esto es, básicamente, generar en el cliente una necesidad que quizás no sabía ni que tenía. Como dijo Steve Jobs: “El cliente no sabe lo que quiere hasta que se lo muestras”. Por esto con mi oferta a María Langarita de “Una casa para trabajar” trato de introducir un aspecto tan importante en la vida de un arquitecto como es el trabajo, en el hogar. Con ello quiero introducirme en el debate de si la vida personal y profesional deben o no estar juntas, o si el equilibro esta precisamente en que convivan en armonía. Probablemente no exista una respuesta ni se pueda alcanzar un consenso al respecto. Pero espero en este proceso aprender y poder formarme mi propia teoría…

Olmo Losada


Reflexión 1: LA DICOTOMIA DE LA INCERTIDUMBRE

Reflexionando sobre los tres recorridos profesionales en la nueva economía, junto a algunos  datos sobre la evolución de la economía, como el paradigma de John Robb, o la hipótesis de la evolución de los trabajos actuales, podemos llegar a pensar infinidad de respuestas en controversia.

En cuanto a los recorridos profesionales, se pueden generar muchas respuestas ya que se puede considerar más un tema subjetivo que objetivo. Desde el punto de vista de la objetividad, el paradigma de John Robb estaría totalmente acertado. Sin embargo desde la subjetividad, ya que todos estamos dentro de la economía actual, no sólo importa la forma de trabajo, en este caso el trabajo creativo, sino también la motivación de la persona. Trabajar en lo que siempre has querido, siendo creativo e innovador e intentando no desviarte en el círculo que abarcan tus intereses sería lo ideal. No obstante también es verdad que hay quien no triunfa en aquello que le hubiese gustado, o al menos no de forma totalmente rentable como para vivir de ello y se han de buscar nuevos trabajos para llegar a fin de mes o vivir cómodamente. Ahora, considerando la comodidad de la persona, según mi punto de vista, si se tienen varios trabajos, la persona estará más motivada en aquello que más le interese.  También se ha de tener en cuenta que el triunfar, no es cuestión de uno mismo, siempre hay ayudas, y si estas dentro de comunidades, como el caso de Agustín en los recorridos profesionales, se puede convertir en algo muy positivo.

Volviendo al tema de la innovación, se debe ser creativo para encontrar un lugar en el mundo. Está demostrado que la gente creativa es la que está destacando, y la demás se queda como eclipsada. Esto puede ser verdad, o puede deberse a que tenemos la sensación de que el mundo es demasiado continuo y la evolución lenta y necesitamos avanzar más rápidamente siendo más innovadores con nuestro trabajo. Pero si todos somos innovadores, ¿existirá en un futuro la innovación? Al parecer vamos en busca de un nuevo mundo donde la creatividad se convertirá en lo común, por lo que se deberán buscar nuevas alternativas para destacar.

Por lo tanto, la unión de tus intereses a la creatividad debería ser la combinación perfecta si el hecho de triunfar no estuviese condicionado a otros factores de los que no hemos hablado, como la evolución de la tecnología que provoca la sustitución de trabajos manuales por trabajos robotizados o virtuales. Otro tema de controversia, ya que te debes de asegurar de que tu trabajo no puede ser sustituido por una máquina, y en el caso de que sí lo fuera, ser capaz de trabajar con ella o incluso mejorarla. De trabajos extintos aparecerán nuevos trabajos controlando y mejorando las tecnologías sustitutivas.

Noemi Sanjuán Pastor 

Cruce de caminos

Llega ese esperado día en el que tras años de sacrificio recibes el esperado título, ese titulo que te “capacita” para poder dedicarte a lo que siempre has querido. Pero al asomar la cabeza al mundo real descubres que te ha tocado vivir en un contexto en el que estar capacitado no es suficiente. Tras años de locura económica y ambición desmesurada, te das cuenta de que tus predecesores han agotado todas las reservas socio-económicas, el sistema se ha colapsado y nos encontramos ante una terrible crisis que va más allá de lo económico. Todos los modelos sociales han quedado obsoletos, ya no funcionan, y por tanto es necesario reinventarlo todo para poder seguir evolucionando.

Llegado este punto miras hacia atrás, recuerdas aquel a aquel amigo de tu padre que era arquitecto y admirabas de niño pensado: “eso quiero ser cuando sea mayor”. O aquel amigo mayor que tú que acabó la carrera años atrás y encontró trabajo enseguida, el cual te animó a seguir tu sueño. Luego piensas en todo el sufrimiento de los últimos años, las noches en vela, el cansancio, el estrés, la desesperación, la tensión, el “no llego!”, etc, y no dudas en que después de ese sacrificio no puedes renunciar a seguir tu vocación. Es aquí donde llega el gran dilema, toca escoger el camino a seguir, ninguno será fácil, y ninguno va a proporcionarte todo lo que siempre soñaste, pero no queda otra.

El primero de los caminos, el cual representa Juan, es el de seguir luchando por lo que siempre has querido, al fin y al cabo, si te ha costado tanto llegar hasta aquí no vas a tirar la toalla ahora. Para seguir este camino vuelves a pensar en esos referentes que tienes, y sigues los pasos establecidos: Redactar un curriculum, cumplimentar solicitudes de empleo, registrarte en todas las páginas búsqueda de empleo posibles, etc. Pero a no ser que tengas mucha suerte la realidad es que las condiciones bajo las que puedes encontrar un puesto son bastante precarias. Corres el riesgo de caer en la desidia y acabar perdiendo tu vocación, para diluirte en la mediocridad de la sociedad, a la que algunos quieren llevar. Esto, tal y como le ocurre a Juan, te acaba dilapidando la autoestima y las ganas de luchar.

En segundo lugar se te plantea la posibilidad, tal y como hace Paquita, de usar el ingenio para salir adelante, sin cerrarte ninguna puerta. Paquita innova para ganarse la vida, se adapta al nuevo contexto, en el medio natural sería ese animal que se adapta al medio y a sus cambios, y por tanto evoluciona. Pero en el fondo cuando renuncias a hacer lo que siempre has querido, nunca vas ha estar lleno del todo. Muchas personas compartirían esta filosofía de vida, pues al fin y al cabo lo realmente importante en la vida son otras cosas y no el trabajo, o eso dicen. Pero cuando de verdad sabes lo que te gusta, cual es tu vocación desde hace muchos años, esto no basta, quieres llegar a conseguirlo cueste lo cueste.

En el camino de en medio entre los dos anteriores aparece Agustín. Éste no renuncia a su vocación para sobrevivir, sino que busca la manera de poder desarrollarla en la difícil coyuntura actual. Usa la creatividad para innovar en lo que hace y así poder destacar en un mundo con tantísima competencia. Se posiciona respecto al resto y ofrece algo que la gente quizás no sabía ni que necesitaba. Utiliza sus conocimientos para ayudar a la gente, y ésta le recompensa en muestra de su agradecimiento.

Este último se podría ver como el camino más apropiado para un arquitecto, puesto que en el contexto actual, y partiendo de la base de que lo que hacemos es vocacional, y no podemos/debemos renunciar a lo que queremos, ésta sería la mejor opción. Al igual que Agustín tiene algo el que el resto no y los comparte para crear un beneficio mutuo, todos tenemos algo en lo que destacamos y que otros pueden necesitar. Por eso a través de la experiencia de cada uno, tanto en el ámbito académico o profesional, com en las propias vivencias personales, nos vamos creando unas capacidades propias. Éstas son las que pueden llegar a diferenciarnos del resto si se es capaz de identificarlas y explotarlas.

Esto se podría aplicar al diseño de una casa. La falta de experiencia profesional, puede ser compensada con otro tipo de experiencias, como puede ser el que proporciona el hecho de habitar. Cuando se vive en distintas casa se aprende mucho sobre cuales son las necesidades reales a la hora de habitar, y cuales son los numerosos fallos que se han cometido en su diseño. Este tipo de capacidades adquiridas por la propia experiencia personal, son las armas que tenemos para poder dar una respuesta innovadora a un determinado problema…

Olmo Losada


El adulto creativo es el niño que sobrevivió

Suena el despertador, el hombre de la casa se despierta, le da un beso a su mujer la cual ha preparado un suculento desayuno y se despide de ella cogiendo esas tostadas recién hechas y un buen trago de café. Se dirige al trabajo que le permite tener una casa donde vivir con su mujer y sus dos hijos. Típico sueño americano, donde el sueño no se ve perturbado y  se convierte en el objetivo de todos aquellos que inician sus estudios universitarios. Donde, a pesar de que el mundo avance, no se pretende que esta idea lo haga, cosa que no ocurre.

Esto ocurre con el caso de Juan, que estudia y dedica toda una vida a aquello que le gusta para acabar teniendo  un contrato fijo en una empresa, cosa que no ocurre. Ya que mientras el se había centrado en una única meta, no se daba cuenta de lo rápido que había cambiado el mundo a su alrededor. Con esto se podría decir que Paquita ha hecho bien no cerrándose en banda y haciendo toda una serie de negocios para poder sobrevivir económicamente. Pero tampoco es aceptable, ya que gana dinero a través de medios con sus propias reglas, adaptándose a aquello que ya está establecido, sin avanzar.

Pero llega el caso de Agustín, un caso parecido al de Paquita pero con una clara diferenciación. La idea de la innovación, sin conformarse con aquello que está establecido, el hombre avanza y se permite realizar una serie de mejoras para el bien común, donde todos salen ganando. Por lo que además de conseguir dinero con lo que le gusta, se proporciona a sí mismo una imagen y un talento que se ha conseguido a base de esfuerzo, un esfuerzo por mejorar aquello que puede alcanzar la perfección.

Como arquitectos el hecho de ser innovadores es algo necesario en nuestras vidas. Necesitamos tener unas bases seguras y un camino eficaz desde el cual partir, poniéndole pasión y ganas a todo aquello que pudiese servirnos o enseñarnos algo. Ya que en este mundo aquellos grandes a los que idolatramos están en constante alerta y continuo estudio de lo que les rodea. Porque mientras tú duermes hay personas que están estudiando y trabajando para que su innovación y aquello que aporten a su comunidad tengas mejores connotaciones que las tuyas.

Con ello doy ánimos tanto a los demás como a mi mismo de seguir aprendiendo de todo aquello que en mi camino me enseñen, sin cerrarme a nuevas experiencias y afianzando las bases que he ido adquiriendo.

Siento predilección por el mundo de las redes sociales, por el mundo de la estética y de las sensaciones; todo seguido de una fuerte opinión. Formando así mis capitales, los cuales no dejaré de evolucionar y perfeccionar, tanto para bien común como para bien propio. 

José Isidro Pastor Tormo

Pocas oportunidades, muchas ideas.

La crisis en Europa que ha persistido durante los últimos años ha sido meramente de mercados, una cuestión económica. En ellos no ha existido una crisis de valores. Se trata de democracias bien asentadas, con constituciones y derechos más justos y equitativos. Para mí en España tiene un trasfondo que va más allá, ha servido para despertarnos de un letargo. Nos ha servido a muchos jóvenes para darnos cuenta de la ineficacia de nuestro sistema laboral, de su poca diversidad, y sobre todo de su poca cualificación.

Llegados a este punto es cuando entra en juego el instinto autodidacta que pone en práctica Agustín con su aprendizaje de software libre. El hecho de buscar nuevos conocimientos por uno mismo para poder acceder a nuevos campos laborales, y poder desenvolvernos mejor en la economía directa: nutrirse de conocimiento para producir.

Recriminable es la disposición de las empresas en la otra economía, la existente y la que nos azota a todos. Decathlon, por ejemplo, está implantando su sistema de cajas automatizadas sin necesidad de mano de obra humana, lo que supone una fuerte destrucción de empleo a largo plazo, y sobretodo, la pérdida de las relaciones sociales que de toda la vida se han dado en el comercio. Ir ‘calaloli’ a comprar pan ha desaparecido. Las empresas buscan su beneficio económico sin duda, pero la legislación comercial tampoco ayuda a la creación de empleo, y si lo hace, es de forma precaria.

El mercado laboral está directamente influido por la economía burocrática. En muchas ocasiones grandes ideas quedan apeadas en la cuneta gracias a las instituciones bancarias o la burocracia administrativa. Puede mencionarse por ejemplo las miles de PYMES que nunca verán abrir sus puertas por la cantidad de burocracia innecesaria y aburrida que se exige por parte de la administración pública, además de la abundante cantidad de tributos a pagar por ello. Así no se puede crear empleo, todo son trabas.

Además en el campo de la arquitectura se está produciendo también una renovación, que es difícil de llevar a cabo por escasez de inversión y falta de demanda. En las escuelas de arquitectura hay una tormenta de ideas, de nuevas formas de expresión. Igualmente, nuestro sector será el último en salir a flote. Aunque salgamos de la crisis, las atrocidades cometidas en el oscuro pasado arquitectónico español permanecerán. Necesitaremos décadas para superarlo, por lo que no queda otra que buscarnos la vida.

La capacidad de innovar reside en uno mismo. Muchas personas todavía no han bajado de la higuera. Las condiciones en las que está el mercado laboral no permiten acceder a un puesto de trabajo cómodo y bien remunerado. Se trata de un renovarse o morir, de reinventarse. Debemos ampliar horizontes, buscar nuevas salidas. Los tiempos en los que los arquitectos comenzaban en estudios a trabajar antes incluso de acabar la carrera han acabado. Y nunca volverán.

Si debo identificarme con algún persona, lo haría con Paquita. Aunque no oculto mi admiración por Juan. Al final, pese a la alta carga vocacional de nuestra profesión, la realidad es que buscamos sobrevivir económicamente, y lo que realmente amamos hacer, la arquitectura, pasa a un segundo plano.

Juan Miguel Tortola