“Neutralidad y una cierta falta de protagonismo le confieren al edificio la posibilidad de dialogar y establecer una sabia relación con el lugar…” Dijo Nicolás Pinto Da Mota en referencia a la Caballeriza La Solana. Y es que en mi proyecto esta frase ha cogido mucho significado. El modo de utilizar los materiales, dotando al ladrillo de importancia, material muy antiguo que mediante una buena utilización se convierte en arquitectura moderna, y la utilización parcial de la madera, que se convierte en el material fundamental de la arquitectura equina. En cuanto a la disposición geométrica de la planta de este edificio, cabe destacar la ortogonalidad y las medidas, ya que están muy bien pensadas para optimizar el espacio y, dotando a los boxes de amplitud, otorgar al caballo la comodidad que requiere.
“Mi casa es mi refugio, un trazo de arquitectura emocional, no un frío pedazo de convivencia”
Dando un paso atrás en la historia, nos encontramos con lo que podríamos denominar, la primera arquitectura equina y doméstica que tuvo fama por no ser tradicional, entre otras cosas. Hablo de Los Clubes de Luis Barragán (1969). Según el arquitecto Fernando González Gortázar, Barragán nos enseñó a ver el cielo, sus “espacios abiertos” siempre son cerrados, excepto hacia arriba. Barragán a finales de los 40 asumió el principio de “arquitectura emocional” y fue en lo que se basó el resto de su arquitectura, buscando la carga poética para “embrujar los lugares”. En los Clubes, busca el simbolismo a través de la abstracción geométrica de los planos y el color, y a través de la introducción del agua. La tipología de la planta es cuadrangular y los cuadrantes se repiten conceptualmente. En cuanto a la utilización de la iluminación natural, Barragán era un arquitecto que se preocupaba mucho por la correcta colocación de las ventanas y aberturas espaciales para poder así jugar con la luz, con su tonalidad, dirección e incidencia.
No es posible hacer buena arquitectura equina si no se está enamorado de los caballos, como lo estaba Barragán o como lo vive Nicolás Pinto. Como lo está cada cual con su proyecto, porque lo mejor, es investigar sobre lo que te gusta.
Noemi Sanjuán Pastor



























