No ve, no ve (9º B).
La acción se podría desarrollar en un edificio. Concretamente en un bloque de viviendas, de planta baja más ocho alturas y dos viviendas por planta.
La convivencia de la comunidad de vecinos, en la cual existen desde matrimonios de mediana edad, con hijos, hasta solteros compartiendo piso, es el epicentro de múltiples acciones en forma de oportunidades para cada uno de los integrantes de la comunidad.
En el último piso, vive Ángeles. Es una mujer de mediana edad, madre soltera con dos hijos de 7 y 9 años respectivamente. Durante la mañana trabaja en una oficina y por la tarde le dedica todo su tiempo a sus hijos.
Una tarde cualquiera, mientras preparaba la merienda a sus hijos, Ángeles se percató de que el viento soplaba con mucha más fuerza de lo que lo hacía unos instantes antes en el parque. Por tanto, fue a la ventana de la cocina para cerrarla y que no entrase ese fuerte viento. Mientras cerraba la ventana, se dio cuenta de que varias prendas de los vecinos de al lado estaban cayendo al patio debido a las fuertes rachas.
Después de darle la merienda a sus hijos, se dirigió a la puerta de los vecinos para comentarle lo que había sucedido. Casualmente, Ángeles tenía que devolverle a la vecina de la planta baja una revista que ésta le había prestado hacía ya unas semanas. Por tanto, aprovechó la tesitura y le propuso a su vecino que, ya que bajaba hasta la planta baja a recoger sus pertenencias, le devolviera la revista a la vecina del bajo.
Con este ejemplo, se plasma una realidad en la que las oportunidades se presentan, a veces, de forma inesperada y se expone una manera de actuar frente a ellas. Existe un flujo de información del cual alguien le puede sacar más partido que el resto. Concretamente, en el ejemplo planteado, Ángeles posee cierta información y aprovecha la tesitura para usarla en su favor.
Esta anécdota se puede extrapolar a cualquier campo, incluso profesional. En este caso, la oportunidad se presenta de forma fortuita, pero en muchos casos estas oportunidades no se dan, tardan mucho en aparecer o incluso parece que nunca van a llegar. Por tanto, como hemos visto anteriormente, quizás la solución pase por crear esa oportunidad.
Desde mi punto de vista, creo que la solución puede pasar por crear una necesidad a nuestro cliente, como hace Ángeles con su vecino, y solucionar ésta mediante nuestra oferta. Puede ser una necesidad que previamente no se había planteado nunca el cliente, pero tiene que hacerle reflexionar en ella y además hacerle ver cómo nuestra oferta le solventa satisfactoriamente esa problemática.
Adrián Ferrándiz Candalija.







