El pasado 8 de abril tuve la oportunidad de visitar, aunque en horario lectivo (Ester me disculpe), las instalaciones del Centro Cultural Las Cigarreras, en Alicante. En un principio tenía concertada una entrevista con Sofía Fuster, encargada de la gestión cultural. Finalmente pude charlar con Catalina Rodríguez, la coordinadora general, por lo que también fue una oportunidad de obtener información aplicable al proyecto sin centrarse exclusivamente la parte organigramática, que era la parcela en la que más estaba interesado en sustraer datos.
El centro está compuesto por las 3 naves pertenecientes a la antigua tabacalera, además de su llamativo jardín vertical y un pequeño anfiteatro exterior. Su elemento más llamativo es el jardín, que ha venido convirtiéndose en un icono para la ciudad, funcionando como un laboratorio de jardinería asociado a talleres organizados por el centro.
La entrevista se iba a producir en la nave 1. En su interior cuenta con un módulo destinado a estancias administrativas, materializado con una estructura metálica perfectamente visible, introduciéndose ésta dentro del contenedor de la nave, construida en el SXIX. Durante la espera tuve la oportunidad, además de explorar el pabellón exhaustivamente, de recorrer la exposición del artista José Luis Serzo, y recorrer las historias protagonizadas por su alter ego, Blinky Rotred. Además, al fondo de la nave se encuentra la caja negra, un espacio destinado a eventos musicales y en la que en aquel momento se estaba celebrando un casting. El tiempo de espera se hizo corto. Se respiraba cultura.
Exposiciones
Lo que se produce más habitualmente es que los artistas se ofrezcan a colocar su exposición en el centro. Entonces, se les exige presentar un portfolio o dossier previo, y una vez autorizada su intervención, se solicita por instancia en el ayuntamiento un contrato para el artista, que incluye una póliza de seguro por si ocurre algún altercado.
Financiación
La totalidad del dinero que entra procede de la partida presupuestaria del ayuntamiento destinada a centros culturales. Este condicionante hace público al centro. En cambio, el importe que se cobra en las exposiciones retorna al ayuntamiento, y en caso de los talleres o conciertos se destina íntegramente a los artistas que actúan. Eventualmente se buscan patrocinios o determinadas empresas están interesadas para determinados eventos. La cafetería a mitad de ejecución en el exterior, La Cigarra Bar, por ejemplo, la patrocinaba Corian, marca actualmente en problemas económicos, lo que ha provocado que se abandone el proyecto y quede a medio construir.
Un caso sorprendente es el patrocinio de Camon, la obra social de la extinguida Caja de Ahorros del Mediterráneo. Desde su apertura en 2010, Camon aportó una donación de equipos informáticos que actualmente son utilizados en el centro. Este donativo provocó que se instalara publicidad en los letreros distribuidos por todo el centro.
Talleres
El criterio definido para la programación de talleres es temático y a la vez cronológico, es decir, se hacen coincidir días marcados de calendario (día del libro, día de la música) con talleres cuya temática se celebra ese día. También se tiene en cuenta la climatología, ya que el centro cuenta con instalaciones al aire libre, como el pequeño anfiteatro localizado frente al jardín vertical. Por ejemplo, las noches de verano se programa un ciclo de cine familiar.
Al igual que con las exposiciones, se firma un contrato con la persona encargada de dirigir el taller.
Ante la diversidad de actividades y rangos de edad, la pregunta parece clara. ¿Cuál es el taller más exitoso? Es fácil: para niños y los domingos, ellos siempre están dispuestos a jugar y al tratarse de un día no laboral pueden acudir acompañados. Si a esto le añadimos que normalmente son gratuitos, el lleno está asegurado.
Organigrama
Aunque se trate de un equipamiento de dimensión urbana, el equipo directivo está únicamente formado por tres personas. Se reúnen todos los días de apertura, a primera hora. Poseen un calendario en el planifican posibles eventos futuros. Al tratarse de un centro financiado con dinero público, es una obligación el ofrecer cultura a los ciudadanos, con actividades diversas y para todo tipo de público.
Conclusiones
Tomando como referencia centros de mayor escala e influencia, como el espacio Matadero o la Casa Encendida de Madrid, El C.C de las Cigarreras pretende ser un espacio cultural de referencia en la ciudad de Alicante, se busca con cada exposición, taller, charla o concierto atraer cada vez un mayor número de público y ganar prestigio. La casa-centro dirigido por María pretende influir de una forma más local sobre su contexto, a escala de barrio, sin vocación de equipamiento para la totalidad de la ciudad. Los datos obtenidos tras la entrevista encauzan su organización, puede atisbarse la temática de los talleres, de dónde proviene la financiación y sobretodo prueba que podría ser dirigido exclusivamente por María, si lo comparamos con las Cigarreras.
Sigamos currando.



