según YOROKOBU

según YOROKOBU

El propósito de la investigación es llevar a cabo una vivienda experimental en el barrio de malasaña, cargada de las propiedades inaugurales de la psicodelia.
Uno de los problemas a los que se enfrenta, es el ambiente de rechazo que ha mantenido la sociedad todo este tiempo ante cualquier vínculo de unión o raíz psicodélica. Esta cultura se asocia al consumismo y a prácticas radicales, por lo que la sociedad la ha condenado hasta tal punto que no existe un registro académico clave.
Y por otro lado, la inclusión de la psicodelia en un espacio acotado y el secuestro de sus efectos en lo material.
Por ello, se ha tenido que realizar una relectura de la arquitectura de los 60s influenciada por la transformación perceptiva del entorno, poniendo en duda el cánon de espacio que ha llegado a nuestros días y buscando un nexo con la práctica arquitectónica contemporánea.
Los resultados nos trasladan a un nuevo marco perceptivo y sensorial, donde los planos comienzan a disolverse, sobrepasando y transgrediendo ese límite impuesto geométricamente. Recursos ampliados, como el movimiento, la electroluminiscencia o la profundidad del color, que afectan directamente a la atmósfera perceptiva, produciendo así un centrifugado sensorial.
Es así, como tras encerrar todos estos parámetros en un espacio reducido como la vivienda, se consagra el enaltecimiento de la experiencia psicodélica.
Ante la insistencia propia, por re- y re-definir mi proyecto, donde semana a semana hemos ido añadiendo información gráfica y textual, me llevó a una situación bloqueante y caótica de conceptos. Perdí el norte. Por ello, por unos días, traté de borrar de mí todo lo relacionado con proyectos que no dejaba mi mente RESPIRAR.
Traté de volver al origen. ¿Cuáles eran mis intuiciones en un principio? La PSICODELIA.
No pregunten porqué, pero manejando un caleidoscopio de mi infancia, que mi hermana recuperó de mis infantiles quehaceres, comencé a imaginar un espacio tridimensional en su interior, en el que me imaginaba viviendo a María Langarita. Ese caleidoscopio lo asocié, ligeramente, a un estado de psicodelia. Psicodelia. Psicodelia. Inundó cualquier ímpetu mía por re-imaginar la casa de María.
Estando el proyecto en curso, no me enfrenté en ningún momento a esa psicodelia que tanto quería para mi proyecto, la traté desde la ingenuidad, euforia, y falta de tiempo para el instante de tener que ponerse a trabajar. Ésto no significa que no haya dedicado mi tiempo, pero nunca sabiendo bien donde pisar, y tanto tiempo a tientas, trajo como consecuencia desvíos que no ayudaban.
Ahora, sabiendo lo que tengo que tener en mente, y pudiendo trabajar libremente sin la presión de tener que pensar en una normativa o en un entorno profesional, me siento tranquila y cómoda.
Mucho antes que llegara yo a la escuela, se realizó un curso de proyectos (2007/2008) en la escuela, de la mano de Javier Peña Galiano y Manuel Collado Arpía, cuyo enunciado tenía que ver con escenarios inmersivos y la psicodelia. Este curso, apoyaba al desarrollo de la tesis doctoral: “De la psicodelia a las cortinas del siglo XXI” de Manuel Collado Arpía, que pudo ver la luz en Abril de 2013.
Esta tesis es de los pocos registros que he encontrado que pudiesen ayudarme a guiarme en esta investigación, que me ha dado referencias clave, y me ha permitido realizar un viaje a través de la evolución de la psicodelia de manera organizada y desde el punto de vista de la arquitectura, lo cual antes me había sido una tarea bastante complicada.
Manuel Collado Arpía, junto su estudio Mi5architects, siguen trabajando a día de hoy con espacios experienciales, y la psicodelia se encuentra indirectamente expresada en sus trabajos.






