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Taskscape

María habita en una casa transportable que hoy la encontramos en Barcelona y dentro de tres meses puede encontrarse en la otra punta del mundo. La gran mayoría del contexto de la casa es variable, la gente, las aves, los ciclos solares... pero todos esos espacios en los que podemos encontrar su casa necesitan unos mínimos semejantes.

Esos mínimos que conforman el contexto en el que se debe hallar la casa es un espacio urbano consolidado y vivo que contenga infraestructuras para poder abastecer a la casa de los servicios mínimos como agua y electricidad. Al mismo tiempo debe ser una zona con equipamientos y espacios públicos para albergar las actividades que no se pueden realizar en la casa por las dimensiones de esta que vienen condicionadas por el hecho de ser transportable. También debe encontrarse bien comunicada mediante transporte público con el resto de la ciudad porque María por su trabajo tendrá que pasar gran parte del día fuera de casa. Estas características las podemos encontrar en las zonas de ensanche de la mayoría de las ciudades. El ensanche como actuación urbanística está pensado para la utilización del tranvía o metro (ferrocarril) u otro medio de transporte "rápido" lo que permite conectar la ciudad fácilmente. Al mismo tiempo este tipo de ciudad cuenta con las infraestructuras que la casa demanda para hacer un uso adecuado de ella.

El contexto está influenciado por unos ritmos y flujos que lo condicionan así como condicionan la propia casa. La frecuencia de paso y horarios del autobús, metro, taxi... hace que la ciudad se transforme llevando a la gente de un lugar a otro, llenando o dejando vacíos los espacios según las horas del día o las actividades que se realizan en un lugar u otro.
El clima también influye mucho en el contexto de un modo similar abarrotando las calles de gente cuando sale el sol y hace una temperatura agradable o por el contrario dejando la ciudad desolada si hace frío, llueve, nieva o hace viento. En este sentido que la vivienda sea transportable hace que haya que darle gran importancia a este aspecto ya que puede ubicarse en zonas cálidas o frías y eso condicionará su orientación, climatización y aislamiento entre otros.


margopigo 2014-02-24 17:46:00



Quiza esta sea una situación corriente, en la que todos nos podemos imaginar dentro de esta escena. Cada uno de nosotros, sin embargo, estaría percibiendo unos estímulos diferentes que le harían sentir el lugar de maneras muy distintas. Si por ejemplo me encuentro en un lugar en el que suena mi canción favorita para mí sería una escena para no olvidad, pero por el contrario para otra persona sería un lugar más que típico. Hay cosas que nos marcan y yo quiero hablar de que es para mí el contexto elegido.

Me sitúo en la ciudad de Madrid, un día cualquiera a una hora cualquiera. Por un lado tenemos el aspecto físico, aquellos objetos que los puedo percibir por el sentido de la vista. Son los edificios, los pavimentos, el arbolado, el mobiliario urbano,… Me hacen sentir de un modo especial. Son cosas que no se repetirían en otro lugar. La percepción visual que tengo del lugar es algo importante. Los edificios cambian de escala, las calles no siguen una reticula ortogonal, me pierdo, me encuentro… Reconozco donde estoy por esa tienda que no me gusta. Me situó y continuo. La vista es algo importante.  El recorrido que hago en ese momento parca la percepción del lugar. En ocasiones son las farolas las que me hacen ver lo que sucede. Todos los objetos son importantes aquí.

Activemos el sentido del oído. Oímos alboroto de coches en marcha, cuchicheo de personas, alguien gritando en la calle reclamando a la sociedad, perros ladrando, el semáforo pitando, el autobús abriendo sus puertas,… Todos son importantes en conjunto. Podríamos reconocer una sociedad completa y activa. Gente de todo tipo, yendo y viniendo.  Coches ,motos, andando, corriendo, de compras o hacia el trabajo, un estudiante que va a clase, un ocupa que va a comprar el pan… Escuchas de todo y esto es algo que no podrás escuchar en otro lugar.

Sobre el tacto…  El suelo que piso es rugoso, en ocasiones me quedo pegada debido a la huella que ha dejado otro hombre o animal. Es duro. En verano arde y en invierno enfría. El suelo me lleva por unos caminos precisos. El asfalto me obliga a no caminar sobre él y el pavimento me llama. Pisar el asfalto cuando no sé qué no debería produce una segregación de adrenalina fuera de lo normal.

Para mí la ciudad sabea lo que saben sus restaurantes y huelea lo que huelen sus habitantes, sus desperdicios y sus tiendas.  En alicante podría hacer una descripción de muchos de ellos, pero en Madrid me pierdo. Esto es síntoma, una vez más de diversidad.

Según Heidegger “La frontera no es aquello en lo que termina algo, sino, como sabían ya los griegos, aquello a partir de donde algo comienza a ser lo que es (comienza su esencia) […] De este modo cercanía y lejanía entre hombres y cosas puedes convertirse en meros alejamientos, en distancias del espacio intermedio.”

En un acercamiento más directo y menos sensorial encontraríamos diferentes agentes interviniendo. Por un lado el horario de trabajo y responsabilidades sociales:  trabajo, y por consiguiente  economía, familia y amigos,… Depende de la sociedad, del resto de personas que conviven con ella;  Sus recorridos por la ciudad ; el clima…

Intervienen en mi proyecto todos estos agentes de los que estoy hablando. La idea de frontera me sirve para delimitar lo que quiero que sea mi casa. No busco una ruptura con todos los agentes externos, sino involucrarlos en mi casa. 

IV.

Silencio. No el tipo de silencio de una biblioteca ni el de una iglesia. Para mí y de forma personal, el silencio es esa abstracción propia en la que el tiempo se detiene, nada parece moverse y no te importaría que las cosas que percibes en ese instante ocurrieran en bucle infinito. No se trata de la ausencia de sonido. Al contrario, hay muchos sonidos, cientos, de distintos matices y timbres que puedes descomponer e identificar y que te ayudan a entender el espacio, la distancia o la profundidad. Actúan de forma colectiva entre ellos formando un grupo, pero tienen la propiedad de ser extraídos y aislados individualmente, convirtiéndose en actores independientes que definen el contexto desde su propio ritmo. (taskscape).

Para llegar al contexto de la casa_taller_laboratorio de María Langarita, es necesario hacer cientos de km desde Madrid, salir de autovías nacionales y carreteras autonómicas, avanzar por caminos de tierra y vagar sin una senda marcada hasta alcanzar un punto en el que ese silencio personal que cada uno crea en su mente se produzca de forma física y tangible en la realidad.

El entorno que he escogido se trata de una amplia llanura del sur español. Un extenso espacio plano en el que no sobresale nada salvo algún árbol puntual en la lejanía. Un landscape en el que las  parcelas de cultivos se disponen en hileras que resultan fugar en el infinito. En este contexto todo parece no acabar nunca, ni el instante ni la distancia.

El sol es un actor clave aquí: un enorme espacio sin objetos que arrojen sombra y en España, puede provocarle a más de uno una insolación sólo de imaginárselo. Esta imagen mental nada tiene que envidiarle a las escenas de desierto de Breaking Bad en las que los protagonistas parecen cocinar a 50ºC, por lo menos, dentro de la caravana.

Pero en mi escenario aparece el viento. Al no existir obstáculos, el viento se propaga con mayor libertad y velocidad. El viento acalla cualquier otro sonido que se esté produciendo en el instante en el que transcurre, lo convierte en mudo; mientras que al mismo tiempo, su interacción -con el relieve, los cuerpos y las formas que se encuentra a su paso- forma ritmos propios, situaciones que se podrían analizar como actores en sí mismos: el agitar de la vegetación de suelo, el vuelo de restos ligeros en su flujo o roce al rodear la forma de la persona son ejemplos.

Sin embargo los ritmos, o el grupo de ritmo que me crean mayor interés en este contexto son por ejemplo el coche que puedes ver muy lejos de ti, en movimiento pero que no puedes oír, o ese árbol zarandeándose pero que no escuchas. Estos actores mudos en los que solo parte de la información se te es dada los considero los de mayor valor en mi contexto.


Me recuerda a… – ¿T´en recordes de la mar, la primera vegada que la veres? – Encara era nina….

Me recuerda a…

- ¿T´en recordes de la mar, la primera vegada que la veres?

- Encara era nina. Em duien a n´es braç i volia que m´acostassin fins a la vorera per tastar l´aigua, que era de vellut com un vestit blau de ma mare. Vaig tocar-la. Era freda, em feia pesigolles a la mà. M´en volia dur un tros, un bocinet petit per jugar-hi, però cada vegada que me´n donaven una grapada, em fugia, vessava entre els dits per més que l´estrenyien.

[…] Era de color blau i la remor de les ones el que més m´agradava i l´olor, l´olor a nova que mai havia sentit…

 En el texto “Elegia per una dama que enyorava la mar” de Carme Riera, no se describe el mar en ningún momento, sino que se limita a contar todas las sensaciones que una niña tiene la primera vez que ve, toca y siente el mar. En el relato, las percepciones se entremezclan con recuerdos ya no solo con las sensaciones.

Cualquier espacio tiene un flujo, una actividad humana, o no, y se encuentra en continua redefinición. Dentro de cualquier espacio, ya hablé de la ciudad como el espacio en el que María habita, el espacio en el que ella se mueve y donde pasa sus horas, la ciudad era su casa, donde se desarrolla su experiencia de la contemporaneidad, su experiencia real.

Un entorno, y a partir de ahora me centraré en el entorno como un entorno urbano, no solo es lo que se ve, regulado por parametros urbanisticos y donde todo esta ordenado y planificado, es algo más que eso. Como decía Josep María Montaner, la ciudadanía global usa la ciudad según sus necesidades cambiantes y subjetivas, por lo que se cada individuo la vive, la percibe de una manera diferente, tiene sus vivencias y unas interpretaciones existiendo en una ciudad de impulsos, de los sentidos. Es eso, lo que no se ve, pero que termina por formar ese espacio, la actividad de habitar la ciudad, mientras cada uno repiensa y reconstruye el entorno.

¿Y si ahora reduzco esa escala? Paso de la ciudad, a una estación de metro, luego a una simple calle, de la calle a una casa cualquiera, y dentro de ella, a su salón. ¿Qué compone este espacio? Si lo reduzco al mínimo, podría estar viendo un jarrón encima de una mesa, ese elemento tiene una historia, incluso ese elemento es la história en sí, tiene una vida y un ritmo, forma parte de esa crónica de la vida, habitar. Tal vez tenga una anécdota, o una característica especial que cambia el espacio con un simple detalle. Todo esta relacionado con todo.

 Volviendo al relato de Carme Riera, se observa como trata perfectamente la temporalidad de ese paisaje, los recuerdos que aparecen y como cuenta una experiencia pasada que es evocada con una sola pregunta. Todo, desde una ciudad entera, hasta una calle o un objeto del mobiliario urbano, tiene algo que contar, puede haberse interactuado con él, o puede recordar a un hecho pasado que ocurrió en ese espacio donde esta ubicado o en otro similar. Atendiendo a esta característica de cualquier espacio u objeto, quiero trabajar sobre los recuerdos, sobre cómo algo, por el hecho de haber experimentado, por similitud, por experiencias pasadas en otro lugar, etc, es capaz de hacernos sentir cómodos, como si fuera nuestra casa. Los recuerdos, los objetos y las experiencias definen tu casa, como un pensamiento difuso que tenemos mientras andamos, captando la esencia de una amplia variedad de objetos y experiencias sin un orden claro, tal como cuenta Isaiah Berlin. ¿De qué manera puedes sentirte como en casa sin estarlo realmente estando, solo, en cualquier lugar de la ciudad?

 Joan.

Me recuerda a… – ¿T´en recordes de la mar, la primera vegada que la veres? – Encara era nina….

Me recuerda a…

- ¿T´en recordes de la mar, la primera vegada que la veres?

- Encara era nina. Em duien a n´es braç i volia que m´acostassin fins a la vorera per tastar l´aigua, que era de vellut com un vestit blau de ma mare. Vaig tocar-la. Era freda, em feia pesigolles a la mà. M´en volia dur un tros, un bocinet petit per jugar-hi, però cada vegada que me´n donaven una grapada, em fugia, vessava entre els dits per més que l´estrenyien.

[…] Era de color blau i la remor de les ones el que més m´agradava i l´olor, l´olor a nova que mai havia sentit…

 En el texto “Elegia per una dama que enyorava la mar” de Carme Riera, no se describe el mar en ningún momento, sino que se limita a contar todas las sensaciones que una niña tiene la primera vez que ve, toca y siente el mar. En el relato, las percepciones se entremezclan con recuerdos ya no solo con las sensaciones.

Cualquier espacio tiene un flujo, una actividad humana, o no, y se encuentra en continua redefinición. Dentro de cualquier espacio, ya hablé de la ciudad como el espacio en el que María habita, el espacio en el que ella se mueve y donde pasa sus horas, la ciudad era su casa, donde se desarrolla su experiencia de la contemporaneidad, su experiencia real.

Un entorno, y a partir de ahora me centraré en el entorno como un entorno urbano, no solo es lo que se ve, regulado por parametros urbanisticos y donde todo esta ordenado y planificado, es algo más que eso. Como decía Josep María Montaner, la ciudadanía global usa la ciudad según sus necesidades cambiantes y subjetivas, por lo que se cada individuo la vive, la percibe de una manera diferente, tiene sus vivencias y unas interpretaciones existiendo en una ciudad de impulsos, de los sentidos. Es eso, lo que no se ve, pero que termina por formar ese espacio, la actividad de habitar la ciudad, mientras cada uno repiensa y reconstruye el entorno.

¿Y si ahora reduzco esa escala? Paso de la ciudad, a una estación de metro, luego a una simple calle, de la calle a una casa cualquiera, y dentro de ella, a su salón. ¿Qué compone este espacio? Si lo reduzco al mínimo, podría estar viendo un jarrón encima de una mesa, ese elemento tiene una historia, incluso ese elemento es la história en sí, tiene una vida y un ritmo, forma parte de esa crónica de la vida, habitar. Tal vez tenga una anécdota, o una característica especial que cambia el espacio con un simple detalle. Todo esta relacionado con todo.

 Volviendo al relato de Carme Riera, se observa como trata perfectamente la temporalidad de ese paisaje, los recuerdos que aparecen y como cuenta una experiencia pasada que es evocada con una sola pregunta. Todo, desde una ciudad entera, hasta una calle o un objeto del mobiliario urbano, tiene algo que contar, puede haberse interactuado con él, o puede recordar a un hecho pasado que ocurrió en ese espacio donde esta ubicado o en otro similar. Atendiendo a esta característica de cualquier espacio u objeto, quiero trabajar sobre los recuerdos, sobre cómo algo, por el hecho de haber experimentado, por similitud, por experiencias pasadas en otro lugar, etc, es capaz de hacernos sentir cómodos, como si fuera nuestra casa. Los recuerdos, los objetos y las experiencias definen tu casa, como un pensamiento difuso que tenemos mientras andamos, captando la esencia de una amplia variedad de objetos y experiencias sin un orden claro, tal como cuenta Isaiah Berlin. ¿De qué manera puedes sentirte como en casa sin estarlo realmente estando, solo, en cualquier lugar de la ciudad?

 Joan.

Escrito_4

El límite entre la ciudad y el campo es el lugar perfecto para desarrollar la propuesta de una casa que pretende aprovechar al máximo los recursos de estos dos mundos a menudo muy diferenciados.

En la actualidad ya existen algunos ejemplos de actividades con finalidades ecológicas en este espacio. Por ejemplo, como se puede leer en el artículo de Mª José Díaz de Tuesta publicado en El País a 19 de abril de 2011, existe desde hace años un proyecto en los límites de Madrid, a unos diez minutos de la capital, llamado “La huerta de Montecarmelo”. Se trata de un lugar en el que los ciudadanos de Madrid pueden alquilar un pequeño espacio de 20 m2 donde practicar la jardinería o cultivar algunos alimentos.

Sin embargo esta iniciativa se queda corta para María, puesto que ella busca reducir aún más el impacto ambiental produciendo, no sólo lo que se obtenga de un pequeñísimo huerto al que acudir de vez en cuando, sino todos los alimentos que le sean posibles.

En el límite de la ciudad, ésta parece alejarse de nosotros, aun estando quietos. La actividad urbana se concentra dentro de sus límites, y es más intensa a medida que nos acercamos al centro, pues es ahí donde se concentran la mayor parte de los equipamientos. Por otra parte, el campo nos llama, con sus llanuras y colinas que se extienden hasta más allá del horizonte en un conjunto de colores de distintas gamas que se mezclan y superponen.

Este contexto, este límite, se introduce en la casa y le da sentido al aprovechar ambas partes. Al tratarse de un lugar que sigue formando parte de la ciudad, María puede continuar utilizando los recursos de ésta, sus comunicaciones, las relaciones sociales que aporta, al mismo tiempo que devuelve a la tierra los recursos empleados mediante de la generación de energía y la producción de alimentos por medio de distintas técnicas que están siendo desarrolladas en estos momentos por algunos colectivos, así como otras que ya existían, y técnicas nuevas que puedan desarrollarse.

Una de estas técnicas es la colocación de huertos verticales en paredes y ventanas. Se trata de una iniciativa que cuenta con un gran número de seguidores en todo el mundo, y consiste en algo tan simple como la utilización de botellas de plástico recicladas para convertirse en pequeños recipientes de cultivo de una planta. Esta técnica la han desarrollado muchos usuarios desde distintos niveles, como missJardin, que nos presenta una forma simplificada diseñada por el estudio brasileño Rosenbaum, mientras que Britta Riley nos presenta toda la investigación que existe detrás de este método para hacerlo llegar más lejos y aprovechar al máximo sus posibilidades.

Taskscape


Me situó en mi lugar de estudio, bajo el puente Waterloo, Londres. Me rodean diferentes estímulos en todas las direcciones. Arriba hay una carretera de dos sentidos y dos direcciones muy concurrida, pues es una de las conexiones principales entre La City y el centro de Convent Garden. El puente cuenta también con pasos para peatones en los dos sentidos. Continuo paso de coches y peatones, ruido de tráfico, luces y contaminación.

En el entorno inmediato de mi posición encuentro dos centros culturales muy importantes para la ciudad: el Nathional Theatre y el Queen Elisabeth Hall. En ambos desarrollan actividades paralelas a su actividad principal en la calle, llenándola de color y actividades para los viandantes. Se oyen a pocos metros los vitoreos de los observadores del skate park de South Bank, centro de este deporte callejero, el skate park esta siempre concurrido, bien por turistas curiosos o bien por los propios deportistas que se encargan a su vez de decorar el espacio con grafitis. Centro cultural alternativo, arte callejero, paso continuo de gente, turistas y londinenses.

Mirando en dirección al puente, observo el skyline de la ciudad, Desde mi posición en la penumbra puedo reconocer la estación de Charing Cross, o Sant Paul a lo lejos. El día es sombrío como acostumbra a ser, y el rio esta revuelto. El London Eye no queda lejos, gira mientras los pájaros surcan el rio en busca de algo que comer. Decenas de barcos para turistas recorren el mi mirada y desde algún yate privado, una señora me saluda. Estoy muy cerca del mar, pero protegida por el puente, que crea a su vez una película de ruido, que insonoriza del resto de la ciudad. Solo coches y el paisaje. Hitos, animales, tráfico marítimo, turismo y comercio, ruido y protección.

Hay una parada de autobús nada más subir las escaleras hacia la carretera, y una de metro a unos 800 m, Temple, y otra a 1 km la de Southwark, Aunque se puede llegar andando cómodamente hasta el centro de Convent Garde, y con ganas hasta Trafalgar Square. Cuento también con taxis 24 h pasando por aquí por si me da por irme a comer Naan con curry o pollo Tikka Masala en Brick Lane. Conexión con la ciudad, transporte público 24  y cercanía.

La gente que frecuenta el sitio pasa desde banqueros que pasan para disfrutar del rio camino a su trabajo, hasta skaters, turistas, o vendedores ambulantes. Por la noche el lugar cuenta con una tranquilidad extraña. La parte baja del puente está en la sombra, tranquila, sólo se oye el sonido del río y la ciudad a lo lejos. Y un poco más cerca, en lo alto del puente, los coches siguen pasando, y los trabajadores vuelven a casa después de su afterwork. Multicultural y cambios de intensidad.


Detrás de mi encuentro unos cuantos comercios, no muy frecuentados, pero activan el espacio debajo del puente, que esta algo solitario. Por las noches suele haber músicos callejeros, animando a la gente a bailar, es un momento mágico, hay poca iluminación y el ruido invade el espacio. Es un punto muy concurrido en noche vieja para ver los fuegos artificiales, además es en este punto donde se celebra la feria del libro de Londres. Múltiples actividades culturales, es un hito en sí mismo, lugar de reunión, lugar de paso.

No me gustaría cambiar ninguno de estos flujos de gente, animales, y comercios. Pretendo dejar que todo suceda del mismo modo que hasta ahora, que la casa sea un espejo donde ver todas estas actividades reflejadas, que reboten en ella y sigan su paso. Desde dentro, la casa se dotará a sí misma de todo lo positivo del lugar, y construirá la intimidad que el lugar no puede dar.

TEXTO 4. TASKASPE

TASKSCAPE

Ese ir y venir de gente que, ansiosa de conocer lo que la ciudad les depara, andan a paso ligero sin detenerse ante la multitud, más que para ver una actuación espontánea que asoma en un gran círculo de personas asombradas, o para observar los carteles y escaparates de los teatros, cines y comercios de la zona. Donde el único momento de descanso es el que sientes al tomar un café calentito en un de los cientos de bares que inundan el lugar.

La actividad nunca frena en este lugar, las calles se bañan de miles de personas que viven en la ciudad o que la visitan, porque esta ciudad está preparada para el turista.

Los conductores en sus vehículos intentan recorrer el lugar a más velocidad, pero el caos es sonoro. La actividad está en las calles, aceras, comercios, ningún rincón está exento del sonido.

En ese entorno caminar por las calle es dejarse ir, pues el ritmo que te ofrece el ambiente lo llevas sin darte apenas cuenta, es una actividad frenética que te lleva. No importa si es un día frío pues la calle te arropada por ese ir i venir. No importa si hay alarmas que suenan de policías, ambulancias o bomberos, el ruido de la gente y la cotidianidad de miles de sonidos, hace que pararse ante esto sea una casualidad.

Sin embargo al entrar en el edificio Capitol, la actividades se controlan, desde ese gran cine, hasta los apartamentos u oficinas, tienen sus actividades ordenadas y definidas, mientras vas ascendiendo en ascensor las plantas que lo conforman se reducen en tamaño, pero no en intensidad, al final te espera una terraza desde la que contemplar ese caos ordenado de una ciudad en movimiento que nunca duerme.

Un edificio que guarda, tras unas paredes viejas y vividas, historias nuevas cada día, construido en 1933, no se deja influir por los cambios, se adapta, pero nunca pierde su identidad. Punto de referencia en una ciudad sin límites, alberga un gran cartel de propaganda de schweppes que ilumina su última planta por las noches y durante el día te orienta en el lugar.


Si recorres sus calles partiendo de su entrada llegarás a través de la Gran vía a la Plaza de España, o al otro extremo a la Plaza Cibeles, en cambio si recorres sus calles por preciados puedes llegar a la Puerta del Sol. Un espacio con vida en el que arroparte de desconocidos es fácil, si eres turista repites, y si vives en ella la puedes odiar o amar, pero desde luego la huella formará parte de tu identidad.

Taskscape

         En España, una casa móvil no puede ubicarse legalmente en cualquier lugar, ni existen zonas habililitadas especialmente para las Mobil Home como sucede en Estados Unidos con los Trailer Parks (Trailer Park en Linn Grove, Iowa). Además de esto, en parcelas urbanas no se permite la colocación de casas móviles sin obtener una licencia de obras, al igual que si de una construcción fija se tratara. Por lo tanto, el entorno apropiado para ubicar la casa móvil de María Langarita ha de ser un lugar habilitado legalmente para este fin, como puede ser un camping.

         En un camping pasan muchas cosas, existen muchos flujos de actividad que se manifiestan constantemente en base a tres tempos diferentes:

Tempo I - Moderatto
         Las estaciones son las responsables del cambio inmediato en la climatología de nuestro entorno, y este cambio a su vez modifica la vegetación, componente fundamental del medio físico de un área de camping. Además, sin este cambio estacional los flujos de vida del camping no serían tal y como los entendemos. Se trata de un lugar que se activa por temporadas (invernal, primaveral o estival), y en que se generan diferentes actividades en función de la temporada en la que nos encontremos.

Tempo II - Adagio
         El medio físico constituye un tempo lento, casi imperceptible, pero en constante cambio. Este movimiento de lento cambio se relaciona de manera directa con el Tempo II a través de la vegetación.

Tempo III - Presto
         Constituido por las actividades humanas. Encontramos flujos de habitantes entrando y saliendo, cargados con mochillas, bolsos, banquetas... En la mayoría de campings también encontramos restaurantes, módulos sanitarios o zonas deportivas, e incluso en los más sofisticados existen zonas recreativas, tiendas, clínicas, actividades de animación...

¿Cómo se sintonizan todos estos movimientos?
         Las estaciones son el ritmo base de referencia. Un camping es un organismo vivo, en el que sus habitantes están allí de manera temporal para disfrutar del medio físico en una actividad que podríamos catalogar como "recreacional". Sobre la actividad diaria, podríamos decir también que sus habitantes están realizando allí una actividad un tanto nómada, en sentido en que existen ciertos servicios diurnos que no se realizan en la unidad nocturna de habitación. En esto el camping se asemeja a una ciudad en miniatura con multitud de servicios descentralizados, en la que se conjugan diferentes modos de vida en permanente movimiento.

Vídeo de referencia: Viajeros: De Camping (en el minuto 5:36 parece un ejemplo de una clásica Mobil Home instalada en la parcela de un camping)

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Madrid, en su zona metropolitana, nos encontramos al lado del manzanares lo suficientemente lejos del centro para que se trate de un área residencial, tranquila, pero lo suficientemente cerca como para que sea una ubicación imposible de alcanzar, nos encontramos en un solar por un lado tenemos una calle que podríamos considerar principal en la zona pasa gente y coches los suficientes para que sí algo destacase en ese camino se percatarán de ello y difundieran la aparición de un elemento extraño en la silueta de la ciudad, por el otro lado un paseo que soporta a una cantidad destacable de paseantes, el solar totalmente abierto al río que dejaría ver a la gente desde el otro lado del río ese elemento extraño en su urbe.

 Entramos en el solar lo que realmente va a ser nuestro contexto más cercano lo que queremos construir no va a ocupar su gran área pero todo lo que puede traer y generar a su alrededor en este gran espacio vacío puede que incluso veintisiete mil metros cuadrados se queden cortos. El solar está totalmente vallado con varias entradas en las diferentes caras del solar, los edificios están lo suficientemente lejanos como para que un gran fuego controlado no suponga un peligro para ellos y dejando espacio suficiente para esa pequeña ciudad efímera que se genera en el seno de la propia ciudad existente. Las calles colindantes entre el río y el solar no tienen un gran tráfico con lo cual esta ciudad efímera podría desbordarse de los límites del solar y conquistar terreno a la ciudad haciendo participe que lo que ocurre allí dentro.

El solar en sí esta desolado un suelo sin grandes pendientes pero irregular y de tierra y piedras que podrían convertirse para nuevos y temporales flujos de gente un impedimento y un obstáculo y no sólo para estos flujos si no para la propia habitabilidad del área, por ello habría que adecuarla para lo que va a tener cabida dentro.

Al ser un barrio residencial y por ende tranquilo la introducción de este elemento llamativo y todo lo que puede arrastrar puede y seguramente va a diferir enormemente con el ritmo de vida de este barrio pudiendo perjudicar de alguna manera a los vecinos, por ello es importante tenerlos en cuenta en este contexto porque incluso en alicante donde este tipo de cosas están dentro de lo normal produce quejas en un ambiente totalmente inhóspito ese número de quejas puede verse multiplicado por ello veo prudente y de vital importancia no solo tener en cuenta a esos habitantes si no incluirlos y actuar de modo que puedan formar parte de este acontecimiento de forma que les sea agradable, positivo y se convierta en una vivencia diferente para ellos, una forma de por unos días acelerar y alterar ese ritmo de vida y que de alguna forma se convierta en un gran acontecimiento que se quiera repetir.
timelapse de la construcción de la ciudad efímera del Burning man y su posterior desmontaje
quiero destacar que esta ciudad acoge a unas 10000 personas
Por otro lado este es el video que lleve el otro dia a clase, lo pongo como ejemplo de lo que quiero que se consilla con la construccion de la casa de maria langaria a una escala mucho menos pero cambiando el contexto por completo e introduciendo algo que se podría considerar extraño en el ámbito de la ciudad de Madrid.