Archivo del Autor: Cristian Francés García

Abstract 2.0

Esta investigación reflexiona sobre la composición arquetípica de la vivienda tradicional, y de cómo la forma de vida de un urbanita modifica el espacio y sus usos. La ciudad ha cambiado a un ritmo frenético estas últimas décadas, y con ella la población. La gente ya no vive en la ciudad como hace 50 años, pero el arquetipo de vivienda no ha variado significativamente en este periodo de tiempo. Se investiga por ello la forma en que la gente se relaciona con la ciudad, y como “la nueva intimidad” transforma a la vivienda tradicional.

El avance tecnológico y cultural en las ciudades ha creado una nueva casta de urbanitas, los cuales no entienden la vivienda del mismo modo que tiempo atrás. Esto se percibe en que muchas de las funciones que tenía la vivienda, han sido adoptadas por la gran urbe. Por otra parte la ciudad y la tecnología han cambiado nuestro concepto de intimidad y la relación con la vivienda. Se vislumbra el nuevo espacio vivencial como un espacio con unos límites difusos y unos usos actualizados.

La investigación a rasgos generales se ha basado en el estudio de la nueva arquitectura japonesa, como tratan el concepto de intimidad y su relación con la ciudad, y como esta podría adaptarse a una cultura occidental. De igual forma se ha profundizado en la prefabricación como método constructivo, haciendo hincapié en las formas curvas.


Como resultado de la investigación, centrada en la forma de relacionarse con la ciudad de un usuario activo de esta en particular, se obtiene un cambio de paradigma en el esquema de una vivienda tipo. Los espacios cambian de escala, se simplifican muchos de ellos y se tensionan sus límites.

Entorno profesional.

La Casa Oculta es un proyecto que pretende crear un espacio dentro de otro. Donde se crea una contracción del espacio interior-exterior. Una continua serie de opuestos; espacio prismático/espacio orgánico, ligereza/robustez, foco/receptor, etc.

En este sentido se abre un gran abanico de entornos profesionales. Podríamos empezar por la materialidad, su forma. Para ello nos tendríamos que dirigir a los artesanos o profesionales que trabajan ese material. Pero claro, si queremos meternos de lleno en un entorno profesional y poder llegar a conocer una ínfima parte del conocimiento que poseen debemos dedicarle toda nuestra atención. Tenemos el claro ejemplo de Agustín, el cual ya se ha nombrado en otros post, pero hace un poco de memoria.

Agustín es un chico joven que tenía un hobby, programar software libre para la plataforma Wordpress.  Este hobby le llevo a adentrarse en ese entorno profesional, conocerlo y llegar a crear innovación y conseguir unos ingresos por su trabajo.

Este ejemplo me sirve para explicar la idea de que Agustín, a mi entender, se centró en un solo entorno profesional en profundidad, y con su tiempo y atención enfocados en él, es cuando se puede empezar a conocer.

En cambio en “La Casa Oculta” se tratan varios entornos profesionales. Si se profundiza demasiado en uno, los otros pueden quedarse en la superficie, con un resultado demasiado naíf.
Si no se profundiza en ninguno está claro que el proyecto de una casa para María se quedara  nada, un esbozo de una idea que pudiera ser prometedora, o no.
Esta reflexión en parte sirve para reivindicar que si queremos meternos en un entorno profesional, necesitamos un gran estímulo o que este nos sea un entorno vocacional. De otra forma solo nos quedaremos con algunas bocanadas de información.


Dicho esto, “La Casa Oculta” tiene una característica principal, su piel exterior. Una fachada textil que sea permeable a la luz, viento agua, pero que nos diluya el entorno o el interior. Esta propiedad nos envía a un entorno profesional relacionado con las fachadas textiles, como son, cuáles son sus propiedades técnicas, etc. Pero también podemos bifurcarnos hacia otros entornos. Uno de estos caminos podía ser el textil como elemento divisorio en lugar de acabado. Por poner un claro ejemplo actual, Shigaru Ban y su arquitectura de emergencia.

Otro entorno profesional en el que se centra la piel exterior, es el cómo le afecta la iluminación. Como la tamiza la luz solar, y como hace la función de foco en la noche.


Esta necesidad creada, es posible que responda a un textil de acabado de fachada pero modificado, para que cree un efecto espejo y poder crear la iluminación necesaria. Para ello como idea prototiparia se podría optar implementar una capa al textil con algún elemento que refleje la luz, como podrían ser algún tipo de partículas ferrosas o fibras de vidrio. Con ello conseguiríamos innovar en este campo, ya que al parecer no está muy profundizado.

La Casa Oculta

Una casa es llamada de varias formas. Habitualmente es llamada como la propiedad de alguien o algo: la casa de María, la casa de la cultura, la Casa de la Moneda, etc. Muy pocas veces la nombramos por una característica especial o por su material característico como la Casa Inestable o la Glass House. También ha sido definida por la función que hace, como la nombraba Le Courbusier: La máquina de habitar.

Entonces el dilema de ponerle un nombre a la casa para María radica en que nos tenemos que basar para nombrarla ¿En su forma? ¿En su función? ¿Su material?

La casa tiene varias peculiaridades. Su forma no tiene aristas pronunciadas, por lo que podría ser una característica para conocerla. Pero a mi criterio no es un una característica lo suficiente para ser única entre todas las demás.

Sus habitantes pueden ser también un elemento para nombrarla. Una casa para María y su perro, es un buen elemento de partida. Pero mucha gente también viven con sus mascotas, y no por eso sus casas adquieren una condición especial.

Puestos a pensar, el elemento más característico de la casa son sus dos pieles. Una piel interior más dura pero más orgánica, y una exterior más prismática y ligera. Esa piel exterior “ligera” que permite difuminar el núcleo interior.

Esta piel tiene semejanza con el humo o la niebla, deja pasar la luz pero de manera indirecta. Por el día sirve de pantalla luminosa para el interior, y por la noche de foco que ilumina el entorno. La casa humo sería un nombre que describa bastante bien sus peculiaridades, pero el efecto sorpresa que se busca con la casa puede darnos un nombre mejor. Efecto sorpresa que se persigue con una casa dentro de otra casa.


El nombre más apropiado según las cualidades de la casa, es “La Casa oculta”. Es un nombre que ya te adelanta lo que te espera, una casa oculta dentro de otra que sirve como distracción o como fachada publica que recoja las miradas y las aleje del núcleo interior.

Un solar para María.

La propuesta original para María consistía en una vivienda prefabricada ligada a la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid ETSAM. Para ello se observó un solar adyacente a la escuela. Se comprobó en el catastro (1) y ese solar en un principio no tenía ningún uso aparente y, una vez comprobado el lugar se consultó el plan general de Madrid(2) y la ley de suelos de la comunidad (3).

Estaba claro, según las dos normas, aunque el solar estuviera dentro de la parcela de la Escuela, necesitábamos un proyecto técnico y los permisos pertinentes, ya que se trata de una edificación de planta nueva prefabricada de uso temporal. Este hecho no me agradaba, ya que para construir la vivienda temporal de mi cliente en el solar que la Escuela nos había facilitado con su permiso, necesitábamos hacer una inversión en documentación técnica y permisos, que para la corta vida de la vivienda (en torno a 8-12 meses) no salía a cuenta.

Al leer el texto de Santiago Cirugeda(4) me surgió la curiosidad por la desobediencia civil en el campo de la construcción, y seguí leyendo, hasta que me topé con un artículo(5) que hablaba sobre la ordenación y ocupación temporal de los solares. En él se cuenta la experiencia y los beneficios de la apertura de solares para uso público. Esta idea se podría extrapolar a la idea de la casa, si no fuera porque la Escuela está alejada de la vida cotidiana de la población. Pero la idea del aprovechamiento del solar, que pertenece a la comunidad ya que la Escuela es una institución pública, resulta interesante.

Indagando más por la red, encontré varias actuaciones parecidas, pero la que más me cautivo fue “¡Ésta es una PLAZA! (6). Esta iniciativa como cuentan en su web perseguían la elaboración de un plan de autogestión vecinal con carácter temporal sin ánimo de lucro de un solar que hacía más de 30 años que estaba cerrado al público. Al final consiguieron la cesión del solar(7)   por parte del ayuntamiento.

Y luego recordé que se había hecho algo muy parecido se había llevado a cabo en el Distrito centro de Madrid. La acción se llama “El campo de cebada(8)  y hacen uso del solar para dar cabida a todo tipo de propuestas, actividades, proyectos de tipo cultural, social, artístico, deportivo… para el uso y disfrute de las personas del barrio y de Madrid.

Esto me llevó a la idea, de que en la Ciudad Universitaria puede que no sea un barrio vecinal, pero en ella hay al menos media docena de colegios mayores, grandes instalaciones deportivas, pero escasean los espacios para la diversificación.

Con los antecedentes que tengo, y esquivando la legislación urbanística, pretendo con la ayuda de la universidad o la comunidad de Madrid, que se haga una cesión temporal para colocar la casa de María Langarita y transformar el solar en un espacio cultural, donde se puedan dar charlas, exposiciones, performance, o que la escuela misma pueda usarlo para hacer algún prototipado o alguna exposición de algún proyecto. María contribuiría con el mantenimiento y cuidado de este.




Biografía:

(1) (Referencia catastral: 8071702VK3787A0001PY)

(2) Ayuntamiento de Madrid. Plan General de Ordenación Urbana de Madrid-1997

(3) Ayuntamiento de Madrid. Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid.-2012.

(4)  Recetas Urbanas, 2000. Vivienda ilegal - la casa de pepe.

(5)  Recetas Urbanas, 2004. Ordenación y ocupación temporal de solares.

(6) ¡Ésta es una PLAZA! 2010. Queremos recordar...

(7) ¡Ésta es una PLAZA! 2010. Ya tenemos la cesión temporal

(8) El campo de cebada. El proyecto “El Campo de Cebada”







Del material al artesano.

Se necesita un material capaz de ser flexible para adoptar los radios de curvatura que presenta la planta. Esta búsqueda de un material que sea resistente, flexible y apto para la construcción en seco me llevó directamente al pladur (PYL). Este material presenta buenas prestaciones: es un material agradable al tacto, cálido, no inflamable, resistente y aislante.


 Con una placa de un grosor de 1.3 mm (la habitual) solo se pueden crear paños planos, pero si en lugar de una placa se colocan dos de 6.5 mm, primero una y luego la otra, se consiguen ángulos de curvatura bastante  grandes.
Pared curva hecha con PYL.

Versado:

Fui a hablar con el profesor Antonio Maciá Mateu. El profesor Maciá demostró un gran conocimiento de este material, según él intenta que sus obras tengan las menores esquinas en ángulo recto posible. Me habló de una obra construida en seco que se trataba de la creación de una oficina. En ella no había ninguna esquina en ángulo, todas tenían una curvatura por criterios de proyecto.

En esta obra se hacía uso de las PYL y de planchas de madera de unos 5 mm de grosor. El acabado en madera tiene una resolución constructiva diferente a las PYL, no podemos anclarlo sin más a los montantes de galvanizado, porque no se anclaran bien. Hay que colocar montantes de madera intermedios, a los que irán las planchas de madera.



Un elemento importante, tanto de diseño como de buena resolución constructiva son las juntas. En la madera quedan vistas, y para que esta trabaje mejor, hay que hacerle un pequeño chaflán.


 También tenemos que resolver correctamente la junta entre diferentes materiales, para ello a la placa de yeso se le coloca un protege esquinas.