Archivo del Autor: Cristian Francés García

Traduce la herramienta

La herramienta con la que más cómodo me siento sin duda es el vídeo, pero a esta etapa tan temprana del proyecto, aun no tengo el material elaborado necesario para hacer un buen vídeo. Por este motivo he optado por otra herramienta con la que también me siento cómodo, los dibujos de línea tratados.


Con esta axonometría he pretendido que se entendiese un poco mejor la casa. Principalmente la casa tiene una sola entrada de luz cenital que ocupa casi toda la mitad de la cubierta. Para conseguir una permeabilidad visual en el piso de arriba sin tener esta ventana alguna, se ha optado por la creación de una malla que sirva de protección y como elemento al que colocarle prendas u objetos colgando.



María Langarita es una ficción

Empezado el verano, y a modo de desconexión, unos amigos de la carrera y yo nos fuimos a disfrutar de una de las tradiciones universitarias más arraigadas, y que no pudimos disfrutar durante el curso, irse de cervezas.

Entre anécdotas y risas, surgió una propuesta: Hacer un viaje de dispersión a Madrid. Es verdad que durante el curso ya se había hablado muchas veces de hacer algún viaje de esta índole, viajar a Barcelona a ver el pabellón de Mies o al Medialab Prado en Madrid, pero siempre teníamos alguna entrega o algún trabajo medianamente importante que nos iba retrasando la idea. Y así de improvisto surgió nuestro viaje.

El viaje a Madrid fue liviano, decidimos darnos un capricho y coger el AVE. Una vez en Madrid, y con la ilusión de niños pequeños, empezamos nuestra ruta por sitios interesantes o de interés cultural, para luego acabar en alguna cervecería para variar.

Una de nuestras paradas fue en el Medialab Prado. Teníamos ganas de verlo porque el curso pasado, María Langarita nos había impartido un curso de proyectos, y teníamos curiosidad por ver su obra. Este hecho quedo como una anécdota, ya que su curso se veía muy lejano.
Por insistencia mía (me puedo poner muy pesado) después de comer nos pasaríamos por el matadero. Me hacía ilusión ver la Red Bull Music Academy. No era porque también fuese obra de María, era más bien por mi fanatismo hacia la marca.

De camino al matadero nos dieron una sorpresa, María estaba por delante de nosotros paseando a su perro; una gran y bonito pastor alemán. Nos adelantamos un poco y la saludamos. María nos reconoció al instante (no siempre corrige un proyecto donde se mancilla una obra de Calatrava) y después del saludo inicial decidimos acompañarla un tramo.
María nos contó que ahora empezaría a dar clase en la ETSAM, le hacía mucha ilusión impartir proyectos en Madrid de una forma un tanto diferente a lo habitual. Nos presentó también a SOU, su perro. Era muy buen perro, cariñoso y juguetón, ya que aún era joven. María nos estuvo comentando que en la ETSAM se habían ofrecido a pagarle un piso en alquiler mientras ella diera clase, ya que le era casi imposible desplazarse cada día a la escuela.

Hablando surgió el tema de construcciones singulares. Una asignatura que habíamos dado antes del verano, y en la cual habíamos proyectado todo un edificio temporal y prefabricado. En ese preciso momento, a María le vino una idea. Ya que si se iba a un piso de alquiler, aun tendría que desplazarse a la ETSAM, y tendría que dejar a Sou solo en casa. ¿Por qué no hacerse una casa prefabricada justo en la ETSAM? Con los precios de los alquileres por Madrid, la escuela saldría ganando.
Todos pensamos que sería una buena idea, y además una forma de que sus estudiantes pudieran aprender de la prefabricación si tuvieran una tan cerca.

Después de despedirnos de María, nos dirigimos al matadero a ver su obra, con más entusiasmo después de haberla visto.

Tiempo después de este viaje, nos llegó un correo electrónico de María. En el cual nos decía que había hablado con la escuela, y les había parecido buena idea, y que tenían dentro de la parcela un descampado en desuso perfecto para ello. Para sorpresa nuestra María nos pedía en el proyecto si le podíamos diseñar la casa, ella no tenía muy frescos los conocimientos de prefabricación, y ahora estaba también inmersa en la casa Baladrar. Mis amigos no estaban muy por la labor de ponerse a proyectar en pleno verano, pero a mí me apetecía, así que yo me ofrecí a diseñarle la casa.

Obsesiones e intuiciones

La oferta para María Langarita y su perro, es una casa ubicada en un descampado dentro de la parcela de la ETSAM, donde ella impartirá docencia durante un curso.


La casa está pensada para satisfacer las necesidades mínimas (dormir e higiene) y además de aportarle un espacio para proyectar películas, y para trabajar. Está compuesta por una doble piel, una exterior permeable a la luz, viento y agua; y otra interior con formas más curvas.



Alzado.

Planta baja.

Planta primera.
Acotado.

Prototipo

Mi proyecto de una vivienda prefabricada para Maria Langarita tiene la peculiaridad de ser un espacio contenido dentro de otro. Pretendo conseguir un espacio interior, donde se busque las formas curvas, evitando el formalismo de los vértices. Referenciándome encontré La Casa del Futuro de Peter & Alison Smithson, el cual componían el espacio mediante formas orgánicas.

 En mi busca para encontrar un material flexible y con buenas propiedades mecánicas, acabe hablando con el profesor de estructuras ANTONIO MACIÁ MATEU. Esta charla fue muy útil para redescubrir un material que había descartado, las placas de yeso laminado.

Descartando los modelos curvos comerciales, el profesor Maciá me enseño una de sus últimos proyectos. En él se creó todo un espacio curvilíneo en el que las esquinas se difuminaban por completo. La técnica usada era bastante simple. En lugar de usar placas de yeso con medidas estándar (15mm), teníamos que usar dos placas juntas de 6.5mm, consiguiendo gran flexibilidad. Otro material que me aconsejo, eran placas de madera, pero con el inconveniente de que sus juntas son vistas, si pretendía que no lo fuesen. Para este material, su soporte podría ser el mismo que en las PYL, pero sus montantes tendrían que ser de madera, ya que estas placas de madera al ser tan finas, no se comportan bien con los montantes de galvanizado del sistema de PYL.

Me aconsejo que no escondiera las juntas, ya que la junta es bella, y si sabes manejarla, nos puede dar mucho juego.


Una vez conseguido el material con el cual realizar las formas curvas, mi investigación me llevo a otro material, el policarbonato compacto. Este material tiene la peculiaridad de que se puede curvar en frio. Respecto a este material aún no me he puesto en contacto con nadie, pero ya tengo escogido un fabricante bastante interesante.

Cristian Francés García.

Sobre el proceso de trabajo diestro

Hoy por hoy, vivimos en un mundo en que prima la imagen. Desde pequeños se nos inculca el hábito de observar el mundo, desde los pequeños cuentos infantiles, la las películas animadas. Puede que ese sea el motivo por lo cual desde bien pequeño adoraba el cine.
Cine, televisión y cualquier otra representación visual. Es muy posible que pertenezca a esa generación que se crió enganchada a la teta televisiva, cuando la televisión aún no había degenerado en el circo mediático que ahora es, y que solo alimenta el catetismo nacional.
Con el tiempo, esa hambre de imágenes maduro y se transformó en otra cosa. Una cosa que me empujaba a querer hacer algo que me enorgullezca, la grabación y el montaje de vídeo.
Con la misma facilidad que algunos tienen de coger un lápiz y un papel, y garabatear lo que quieren transmitir con gran acierto, yo lo consigo mediante el formato visual.
Para mí el vídeo no es solo una herramienta con la cual representar mis ideas, puede ser más que eso. Si se trabaja bien, con ímpetu y una visión global de lo que se pretende contar con él, se pueden crear pequeñas mini obras.

Con el vídeo podemos crear un escenario dinámico, con una profundidad que las fotografías o los fotomontajes no pueden alcanzar. Podemos conseguir ventanas a una misma escena desde diferentes puntos de vista al mismo tiempo, o jugar con el juego de las perspectivas. Podemos engañar a nuestro cerebro, o implantarle ideas subconscientes. El ámbito de actuación es casi infinito.
El mundo audiovisual al fin y al cabo tiene mucho que ver con el mundo de la arquitectura. Ambos juegan con la luz, las perspectivas, los espacios, la geometría, etc. Y donde estos juegos nos ayudan a crear composiciones armónicas que en si se pudieran llegar a considera arte.

 
Escena de 2001 Odisea en el espacio de Stanley Kubrick.

Taskscape

Elogio a la entrega locura.

Son las 8:00 en la ETSAM. Un murmullo creciente se escucha por los pasillos, se extiende por las aulas y despierta al edificio. La escuela se reanima como cada mañana y se llena de vida y movimiento.

Entre el bullicio matutino, podemos distinguir el distinguible sonido de las máquinas de café sirviendo el tan anhelado néctar de los trasnochadores. Observando el recorrido diario de profesores y alumnos, los cuales nada más llegar, hacen cola para el café. Luego como si de una coreografía se tratara, cada cual se va dirigiéndose a sus aulas y despachos, en una especie de coreografía entrelazada en la que ninguno se choca.

En este cruce de caminos observamos los diferentes ritmos. La gente que lleva de por sí, un ritmo de vida pausado y relajado, la cual no le importa el si llega tarde a alguna clase o seminario, su ritmo es constante. Entre la muchedumbre destacan los acelerados, la gente que vive con prisa, con un ritmo frenético, causado igual por la ingente cantidad de cafeína en sangre, quien sabe. Lo que si podemos saber es que la gente, aún con diferentes ritmos, son parte de la misma partitura, enriquecen el espacio y le dan complejidad.  

Pero no solo las personas interactuamos con este espacio. Los ordenadores portátiles, con ese sonido característico, clic clic del ratón en las aulas de estudio o los talleres, nos crean una sinfonía rítmica, que en ausencia de sueño, nos puede llegar a parecer una de las más tiernas nanas para dormir.

El ronroneo de las impresoras imprimiendo al unísono, interactuando con la gente que se para a imprimir, provocando colas en horas previas a las entregas. El nerviosismo en el ambiente, la gente acelerada, carreras por los pasillos. Ritmos desenfrenados, alocados, desatados,… Y al final, calma post-entrega.

Un ambiente cargado de cansancio, ojeras (0, 0, 0) y ritmos más serenados. El césped exterior se llena de una plaga de estudiantes consumidos por largas entregas.


Cristian Francés García.