Archivo del Autor: Ángela Trujillo Mora

ABSTRACT

Retomar el contacto con la naturaleza, generando un espacio de relajación a partir de un espacio uso de materiales orgánicos; este espacio nos permitirán retomar este contacto perdido.

El problema que me genera esta vivienda es encontrar una solución tanto estructural como constructiva que me permita dotar de seguridad al usuario, también es necesario tomar en cuenta la estructura propia del árbol, así pues me he apoyado en el diseño estructural tanto en la vivienda plástica IKA'71, en Lüdenscheid [Alemania], como en las formas que toman los nidos de las aves, siento estas estructuras que sabemos por experiencia que funcionan.

Por otro lado está el tema de los materiales orgánicos, en este proyecto me he decantado por el uso de fibras naturales, en concreto el uso del mimbre ya que ha sido un material usado para crear elementos resistentes.

Este espacio pues debe ser un refugio camuflado en el árbol para que no sea irrumpido por terceros.

Para poder realizar este trabajo me he poyado tanto en entrevistas a versados en el área del mimbre, como investigación propia en este campo. Los dibujos propios también han sido una herramienta importante en este proceso, porque me han permitido descartar ciertas formas y optar por otras mas adecuadas a esta idea.

ABSTRACT

Retomar el contacto con la naturaleza, generando un espacio de relajación a partir de un espacio uso de materiales orgánicos; este espacio nos permitirán retomar este contacto perdido.

El problema que me genera esta vivienda es encontrar una solución tanto estructural como constructiva que me permita dotar de seguridad al usuario, también es necesario tomar en cuenta la estructura propia del árbol, así pues me he apoyado en el diseño estructural tanto en la vivienda plástica IKA'71, en Lüdenscheid [Alemania], como en las formas que toman los nidos de las aves, siento estas estructuras que sabemos por experiencia que funcionan.

Por otro lado está el tema de los materiales orgánicos, en este proyecto me he decantado por el uso de fibras naturales, en concreto el uso del mimbre ya que ha sido un material usado para crear elementos resistentes.

Este espacio pues debe ser un refugio camuflado en el árbol para que no sea irrumpido por terceros.

Para poder realizar este trabajo me he poyado tanto en entrevistas a versados en el área del mimbre, como investigación propia en este campo. Los dibujos propios también han sido una herramienta importante en este proceso, porque me han permitido descartar ciertas formas y optar por otras mas adecuadas a esta idea.

SECRETOS DEL GREMIO

He identificado otro entorno profesional que, aunque era muy evidente, hasta no haber conocido a uno de los investigadores mas importantes de este gremio, no lo hubiese identificado; el gremio LOS CESTEROS, y el investigador: Carlos Fontales [1], artesano, docente e investigador de cestería; su actividad comienza en Galicia donde descubre la cestería tradicional gallega que se usaba en la pesca, y que muy pocos recordaban, a partir de este punto empieza a generar una serie de material bibliográfico que lo recoge principalmente en dos libros “2005. CESTERÍA DE LOS PUEBLOS DE GALICIA. Con prólogo de Agustín García Calvo. Editorial Ir Indo.” y “MAS QUE CESTOS, cestería española”.

El objetivo de Carlos Fontales es evitar la extinción de esta práctica tanto con la enseñanza y la recopilación de las técnicas tradicionales de el tejido, como la extrapolación de estos conocimientos al campo del diseño y el paisajismo, prueba de ello tenemos una obra que realizó en Segovia [2] donde realizó un entramado de mimbre, y lo levantó sobre una fachada, la sombra arrojada de este panel recreaba el escafilado segoviano, elemento que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo; sobre los secretos del gremio, preguntando a Carlos acerca de los secretos gremiales, me comentó que no conocía a nadie especializado en fibras naturales que pueda ayudarme con respecto a la estructura que estoy proyectando, ya que son cesteros que se dedican a elaborar elementos tradicionales; su consejo fue que para poder tejer fibras es mejor aprender de estos cesteros ya que en los libros no viene explicado como se teje, o si lo explican, es muy complicado entenderlo, esto pues sería el secreto gremial que necesito aprender de la mano de uno de estos artesanos; espero poder encontrar estas respuestas en Gata de Gorgos.

Descubrí una estructura muy parecida a las que yo planteo; esta es la estructura de Angélica Echavarri “Las características del mimbre me llevaron a relacionarla con las nuestras. Es frágil y fuerte a la vez; tiene fecha de vencimiento y para mí su vida es efímera igual a la nuestra”, comenta; esta condición me abre un nuevo tema de investigación, que me permita encontrar un modo para conservar el mimbre de los agentes externos, o bien encontrar un mecanismo de tejido que me permita reemplazar la cáscara exterior por una nueva.

1.- http://carlosfontales.blogspot.com.es

2.- http://www.eladelantado.com/noticia/ultima/184820/los_secretos_del_mimbre

3.- http://www.revistainvitro.cl/contenido.php?art=235

SECRETOS DEL GREMIO

He identificado otro entorno profesional que, aunque era muy evidente, hasta no haber conocido a uno de los investigadores mas importantes de este gremio, no lo hubiese identificado; el gremio LOS CESTEROS, y el investigador: Carlos Fontales [1], artesano, docente e investigador de cestería; su actividad comienza en Galicia donde descubre la cestería tradicional gallega que se usaba en la pesca, y que muy pocos recordaban, a partir de este punto empieza a generar una serie de material bibliográfico que lo recoge principalmente en dos libros “2005. CESTERÍA DE LOS PUEBLOS DE GALICIA. Con prólogo de Agustín García Calvo. Editorial Ir Indo.” y “MAS QUE CESTOS, cestería española”.

El objetivo de Carlos Fontales es evitar la extinción de esta práctica tanto con la enseñanza y la recopilación de las técnicas tradicionales de el tejido, como la extrapolación de estos conocimientos al campo del diseño y el paisajismo, prueba de ello tenemos una obra que realizó en Segovia [2] donde realizó un entramado de mimbre, y lo levantó sobre una fachada, la sombra arrojada de este panel recreaba el escafilado segoviano, elemento que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo; sobre los secretos del gremio, preguntando a Carlos acerca de los secretos gremiales, me comentó que no conocía a nadie especializado en fibras naturales que pueda ayudarme con respecto a la estructura que estoy proyectando, ya que son cesteros que se dedican a elaborar elementos tradicionales; su consejo fue que para poder tejer fibras es mejor aprender de estos cesteros ya que en los libros no viene explicado como se teje, o si lo explican, es muy complicado entenderlo, esto pues sería el secreto gremial que necesito aprender de la mano de uno de estos artesanos; espero poder encontrar estas respuestas en Gata de Gorgos.

Descubrí una estructura muy parecida a las que yo planteo; esta es la estructura de Angélica Echavarri “Las características del mimbre me llevaron a relacionarla con las nuestras. Es frágil y fuerte a la vez; tiene fecha de vencimiento y para mí su vida es efímera igual a la nuestra”, comenta; esta condición me abre un nuevo tema de investigación, que me permita encontrar un modo para conservar el mimbre de los agentes externos, o bien encontrar un mecanismo de tejido que me permita reemplazar la cáscara exterior por una nueva.

1.- http://carlosfontales.blogspot.com.es

2.- http://www.eladelantado.com/noticia/ultima/184820/los_secretos_del_mimbre

3.- http://www.revistainvitro.cl/contenido.php?art=235

RENOMBRANDO EL PROYECTO

En un principio di a mi casa el nombre de “Casa en el árbol”  por la necesidad de llamarlo de alguna forma, sin embargo este concepto es demasiado genérico, puesto que no refleja ni el sentido ni el trasfondo del proyecto.

La casa está inspirada en el modo de construcción de los nidos de los pájaros y en formas parecidas a las crisálidas de las orugas; los nidos  y las crisálidas son lugres de nacimiento, de regeneración, y de descanso, es un espacio que es capaz de transmitir sensación de seguridad y protección, así pues si llamamos a la casa con el nombre de Nido, podríamos potenciar estos conceptos, demostrando que es un lugar en el que estas seguro y cómodo, sin embargo la condición política del proyecto me a llevado a visualizar este lugar como un lugar con una visión reducida del exterior, algo similar a un vientre, pero no tan obscuro, quizás algo parecido a una madriguera escavada en la tierra; aunque si la llamo “madriguera” de forma literal podría llegar a una contradicción con uno de los principios básicos que definen mi proyecto, y es la necesidad de contacto con la naturaleza que Ma. Langaríta en mi ficción, plantea.

Ya que María necesita ser parte de la naturaleza en este espacio, debería crear zonas penetrables en la fachada, así como zonas transparentes, que le permitan ver la vida que alberga el árbol, y ser parte de ella; este hilo argumental me lleva a pensar en este espacio ya no como una casa como tal (con todas las concepciones que se tiene de una casa, por ejemplo un tejado, una puerta y una ventana), sino mas bien a un refugio naturista, donde el interior y el exterior se comuniquen de una forma directa y se delimiten de forma tímida, es decir que exista una separación entre el interior y el exterior, pero que no impida este diálogo.

 

La búsqueda de nombre a mi proyecto ha modificado ciertos aspectos que creía, se ajustaban a con las decisiones tomadas anteriormente, por lo que la casa ha sufrido una pequeña metamorfosis; he hablado de nidos, crisálidas, madrigueras y refugios, y reflexionando en estos conceptos considero que el que más se ajusta a mi idea es “Nido” puesto que presenta ese diálogo fundamental entre el interior y el exterior para que el contacto con la naturaleza sea posible, lo que me lleva a introducirme en el campo de la ornitología, convirtiéndome en una arquitecta investigadora que experimenta con las formas y las estructuras de la naturaleza.

 

 

 

RENOMBRANDO EL PROYECTO

En un principio di a mi casa el nombre de “Casa en el árbol”  por la necesidad de llamarlo de alguna forma, sin embargo este concepto es demasiado genérico, puesto que no refleja ni el sentido ni el trasfondo del proyecto.

La casa está inspirada en el modo de construcción de los nidos de los pájaros y en formas parecidas a las crisálidas de las orugas; los nidos  y las crisálidas son lugres de nacimiento, de regeneración, y de descanso, es un espacio que es capaz de transmitir sensación de seguridad y protección, así pues si llamamos a la casa con el nombre de Nido, podríamos potenciar estos conceptos, demostrando que es un lugar en el que estas seguro y cómodo, sin embargo la condición política del proyecto me a llevado a visualizar este lugar como un lugar con una visión reducida del exterior, algo similar a un vientre, pero no tan obscuro, quizás algo parecido a una madriguera escavada en la tierra; aunque si la llamo “madriguera” de forma literal podría llegar a una contradicción con uno de los principios básicos que definen mi proyecto, y es la necesidad de contacto con la naturaleza que Ma. Langaríta en mi ficción, plantea.

Ya que María necesita ser parte de la naturaleza en este espacio, debería crear zonas penetrables en la fachada, así como zonas transparentes, que le permitan ver la vida que alberga el árbol, y ser parte de ella; este hilo argumental me lleva a pensar en este espacio ya no como una casa como tal (con todas las concepciones que se tiene de una casa, por ejemplo un tejado, una puerta y una ventana), sino mas bien a un refugio naturista, donde el interior y el exterior se comuniquen de una forma directa y se delimiten de forma tímida, es decir que exista una separación entre el interior y el exterior, pero que no impida este diálogo.

 

La búsqueda de nombre a mi proyecto ha modificado ciertos aspectos que creía, se ajustaban a con las decisiones tomadas anteriormente, por lo que la casa ha sufrido una pequeña metamorfosis; he hablado de nidos, crisálidas, madrigueras y refugios, y reflexionando en estos conceptos considero que el que más se ajusta a mi idea es “Nido” puesto que presenta ese diálogo fundamental entre el interior y el exterior para que el contacto con la naturaleza sea posible, lo que me lleva a introducirme en el campo de la ornitología, convirtiéndome en una arquitecta investigadora que experimenta con las formas y las estructuras de la naturaleza.