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+Taskscape+

Para la búsqueda de la localización perfecta para la casa de M.L. me planteaba una serie de requisitos que debía poseer el entorno. No buscaba un lugar en concreto ni una localización prestablecida, sino un lugar que se adecuara a mis necesidades, y experimentara flujos similares a los que se van a producir en la casa, encontrándose conectada con ellos.

El primer punto de partida, del que ya he hablado, es que M.L. es una superheronía y como tal, debe poder estar conectada a la ciudad y poder vivirla constantemente como una verdadera súper mujer que observa el mundo todo el día en busca de cualquier peligro. Pero a su vez, este trabajo de observar la ciudad y salvarla de los males que la acechan resulta agotador, por lo que busco un lugar dónde M.L. pueda descansar pero a su vez se encuentre conectada. Conectada físicamente y virtualmente. Debe poder conectarse con la ciudad con facilidad, por ejemplo montarse su coche y coger una carretera que le dirija hacia la ciudad con facilidad. Y también virtualmente como he mencionado, un ejemplo, poder conectarse con facilidad a internet, tener una buena cobertura de telefonía, etc.

En resumen la característica principal que buscamos es la conexión. ¿Pero qué tipo de conexión deseo que exista? Como decía la canción de Los Mismos si construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca, tendríamos tres medios de conexión, tierra, mar y aire. Pues así es, la casa de M.L. debe estar conectada de estas tres maneras. Pero todo esto sin dejar de lado la conexión virtual, es decir, no buscamos un emplazamiento en la cima de una montaña a la que no puedan llegar las señales de las distintas redes móviles.

Con todo esto podría decir si la localización propuesta en la anterior entrega es correcta o no. La parcela se encuentra ubicada a las afueras de Madrid, cercana a la pedanía de Rivas-Vaciamadrid, junto a la Laguna del Campillo y el Rio Jarama, y al paso de la autopista A3 y unas vías de tren. Como vemos cumpliría dos de los tres tipos de conexión propuestos. Por lo que el emplazamiento no es el ideal para la casa de M.L.

Aun así, aunque no sea el lugar idóneo sí que tiene unos ingredientes que son los que ando buscando, uno de ellos es el ruido, el ruido que se produce intermitentemente con el flujo de las conexiones que tanto busco, el tren pasando a unas determinadas horas convirtiéndose en un flujo repetitivo, como cuando te pones una canción en modo repetir y esta suena una y otra vez pero siempre igual. Y por otro lado el flujo de los coches por la autovía que no se rigen a ninguna norma, es como en el caso del tren que te pones una canción en modo repetir pero en este caso en modo aleatorio, sonaran canciones pero nunca en un mismo orden. Y en tercer lugar, tenemos el sonido del agua circulando por el rio. Todos estos sonidos que producen los medios de conexión son los que quiero que se encuentren presente en mi casa para M.L.

Por último, no se me olvida que en ese lugar hay una serie de señales aéreas que llegan a él, que afectaran al diseño de la casa. Como podemos ver en un artículo, la artista Nickolay Lamm representa esas señales que no son visibles para nuestros ojos y nos las hace visible como es el caso de las señales móviles. Por ello es necesario analizar la cobertura de la zona y hacer esas señales visibles. 

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Para la búsqueda de la localización perfecta para la casa de M.L. me planteaba una serie de requisitos que debía poseer el entorno. No buscaba un lugar en concreto ni una localización prestablecida, sino un lugar que se adecuara a mis necesidades, y experimentara flujos similares a los que se van a producir en la casa, encontrándose conectada con ellos.

El primer punto de partida, del que ya he hablado, es que M.L. es una superheronía y como tal, debe poder estar conectada a la ciudad y poder vivirla constantemente como una verdadera súper mujer que observa el mundo todo el día en busca de cualquier peligro. Pero a su vez, este trabajo de observar la ciudad y salvarla de los males que la acechan resulta agotador, por lo que busco un lugar dónde M.L. pueda descansar pero a su vez se encuentre conectada. Conectada físicamente y virtualmente. Debe poder conectarse con la ciudad con facilidad, por ejemplo montarse su coche y coger una carretera que le dirija hacia la ciudad con facilidad. Y también virtualmente como he mencionado, un ejemplo, poder conectarse con facilidad a internet, tener una buena cobertura de telefonía, etc.

En resumen la característica principal que buscamos es la conexión. ¿Pero qué tipo de conexión deseo que exista? Como decía la canción de Los Mismos si construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca, tendríamos tres medios de conexión, tierra, mar y aire. Pues así es, la casa de M.L. debe estar conectada de estas tres maneras. Pero todo esto sin dejar de lado la conexión virtual, es decir, no buscamos un emplazamiento en la cima de una montaña a la que no puedan llegar las señales de las distintas redes móviles.

Con todo esto podría decir si la localización propuesta en la anterior entrega es correcta o no. La parcela se encuentra ubicada a las afueras de Madrid, cercana a la pedanía de Rivas-Vaciamadrid, junto a la Laguna del Campillo y el Rio Jarama, y al paso de la autopista A3 y unas vías de tren. Como vemos cumpliría dos de los tres tipos de conexión propuestos. Por lo que el emplazamiento no es el ideal para la casa de M.L.

Aun así, aunque no sea el lugar idóneo sí que tiene unos ingredientes que son los que ando buscando, uno de ellos es el ruido, el ruido que se produce intermitentemente con el flujo de las conexiones que tanto busco, el tren pasando a unas determinadas horas convirtiéndose en un flujo repetitivo, como cuando te pones una canción en modo repetir y esta suena una y otra vez pero siempre igual. Y por otro lado el flujo de los coches por la autovía que no se rigen a ninguna norma, es como en el caso del tren que te pones una canción en modo repetir pero en este caso en modo aleatorio, sonaran canciones pero nunca en un mismo orden. Y en tercer lugar, tenemos el sonido del agua circulando por el rio. Todos estos sonidos que producen los medios de conexión son los que quiero que se encuentren presente en mi casa para M.L.

Por último, no se me olvida que en ese lugar hay una serie de señales aéreas que llegan a él, que afectaran al diseño de la casa. Como podemos ver en un artículo, la artista Nickolay Lamm representa esas señales que no son visibles para nuestros ojos y nos las hace visible como es el caso de las señales móviles. Por ello es necesario analizar la cobertura de la zona y hacer esas señales visibles. 

UN MITO

Todo empezó cuando en la historia se comenzaron a utilizar una serie de términos como acción, bróker, bolsa, financiación, hipoteca, etc. Tras ello se produjo una evolución en el argot común y se cambiaron esos términos por calidad de vida, crisis, derechos, paro, pobreza, rescate, etc. Aun así, tras ese cambio en el vocabulario colectivo hubo una palabra de la que no nos pudimos desprender, esa es la hipoteca.

Ese vocablo permaneció en nuestra cultura durante muchas generaciones; en cualquier bar del país al menos una vez al día se hablaba de ello, en la sobremesa de muchas familias, en los corros de mujeres que salían a tomar el fresco a la calle hablan de ello, y en un sinfín de localizaciones. Se quedó tan arraigado a nuestra cultura, tanto como a las familias que les afectaron.

Pero hubo un hombre de entre todos los afectados que no quiso conformarse con que la palabra hipoteca se nos quedara grabada en nuestra mente como un sinónimo de victoria de los bancos y el sistema político, sino que significara una victoria de los ciudadanos ante el sistema bancario.

Según se habla por ahí ese hombre se llamaba Alexandros Grigorópulos pero otros le apodaron el justiciero del pueblo. Le podríamos describir como solemos decir como una persona normal, era un padre de familia con dos hijas, unas gemelas de cinco años, y una mujer con la que se llevaba pocos años, ella no trabajaba había decidido dejar su trabajo de secretaria en una empresa de recambios de coche para dedicarse a cuidar de su familia. Alexandros era reportero fotográfico tenía un sueldo medio pero se sacaba un dinero extra haciendo reportajes fotográficos en bodas, bautizos y comuniones. Y como también era lo normal tenía una hipoteca para 30 años.

En el periodo del cambio de vocabulario, se produjeron una serie de revueltas ciudadanas. A estos acontecimientos acudió Alexandros para capturar los sucesos que se estaban dando en ellas y al mismo tiempo se empapó de los sentimientos que se manifestaban en esas protestas contra los bancos y el sistema político.

En uno de esas manifestaciones resulto herido en una pierna, lo cual, le hizo estar una semana de baja al no poder caminar con normalidad. Una vez recuperado de su lesión y con fuerzas de volver al trabajo, Alexandros cogió el teléfono y llamó a la agencia para que le dijeran cual era la noticia que debía de cubrir hoy, pero ese día no le dieron ningún destino, le dijeron que su baja ya la habían cubierto y no necesitaban de sus servicios, que si lo necesitaban ya lo llamarían.

Para Alexandros esto le supuso un gran pérdida ya que era la fuente principal de ingresos de la familia, con los reportajes fotográficos de bodas no le llegaba para llegar a final de mes.

Su familia comenzó a sentir rápidamente los efectos, comenzaron a retrasarse con los pagos de la luz, el agua, el gas y la hipoteca. Hasta que un día llego la carta menos deseada de su vida, era una notificación de su banco en la que se le indicaba que debía desalojar el domicilio familiar en 30 días.

Alexandros no quería llegar hasta tal punto en el abandonar su domicilio y no tener donde irse con su esposa y sus dos hijas, por lo que fue a negociar con el banco, pero le negaron un aplazamiento. Alexandros no sabía ya que hacer, hasta que comenzó a recordar los sentimientos que se manifestaban en las protestas a las que acudió como reportero. Comprendía que los bancos no podían tener el poder y que no podía perder su hogar.

Por lo que cogió todas sus pertenencias y salió fuera de su casa, cogió un bidón de gasolina que tenía en el garaje y rodeó la casa con él, una vez terminó cogió una cerilla, la encendió y la lanzó sobre el césped que contenía la gasolina. La casa comenzó a arder, se produjo una gran columna de humo que ascendía hacia el cielo y se podía ver a más de 10 km de distancia, para algunos y para el propio Alexandros era el humo de la justicia.

Tras este incidente Alexandros fue arrestado por la policía, pero este suceso repercutió a toda la ciudad lo cual llegó a los oídos de un empresario de la ciudad que les propuso pagarles un alquiler de una vivienda durante seis años y un puesto de trabajo tanto para él como para su mujer en su empresa. Alexandros se alegró de poder salvar a su familia a pesar de tener que pasar dos años y tres meses en la cárcel tras haber prendido fuego a su casa pero que en realidad era propiedad del banco, pero aun así se alegraba porque sabía que tras esa temporada en prisión a la salida de ella tendría un trabajo y el apoyo de toda su familia.

UN MITO

Todo empezó cuando en la historia se comenzaron a utilizar una serie de términos como acción, bróker, bolsa, financiación, hipoteca, etc. Tras ello se produjo una evolución en el argot común y se cambiaron esos términos por calidad de vida, crisis, derechos, paro, pobreza, rescate, etc. Aun así, tras ese cambio en el vocabulario colectivo hubo una palabra de la que no nos pudimos desprender, esa es la hipoteca.

Ese vocablo permaneció en nuestra cultura durante muchas generaciones; en cualquier bar del país al menos una vez al día se hablaba de ello, en la sobremesa de muchas familias, en los corros de mujeres que salían a tomar el fresco a la calle hablan de ello, y en un sinfín de localizaciones. Se quedó tan arraigado a nuestra cultura, tanto como a las familias que les afectaron.

Pero hubo un hombre de entre todos los afectados que no quiso conformarse con que la palabra hipoteca se nos quedara grabada en nuestra mente como un sinónimo de victoria de los bancos y el sistema político, sino que significara una victoria de los ciudadanos ante el sistema bancario.

Según se habla por ahí ese hombre se llamaba Alexandros Grigorópulos pero otros le apodaron el justiciero del pueblo. Le podríamos describir como solemos decir como una persona normal, era un padre de familia con dos hijas, unas gemelas de cinco años, y una mujer con la que se llevaba pocos años, ella no trabajaba había decidido dejar su trabajo de secretaria en una empresa de recambios de coche para dedicarse a cuidar de su familia. Alexandros era reportero fotográfico tenía un sueldo medio pero se sacaba un dinero extra haciendo reportajes fotográficos en bodas, bautizos y comuniones. Y como también era lo normal tenía una hipoteca para 30 años.

En el periodo del cambio de vocabulario, se produjeron una serie de revueltas ciudadanas. A estos acontecimientos acudió Alexandros para capturar los sucesos que se estaban dando en ellas y al mismo tiempo se empapó de los sentimientos que se manifestaban en esas protestas contra los bancos y el sistema político.

En uno de esas manifestaciones resulto herido en una pierna, lo cual, le hizo estar una semana de baja al no poder caminar con normalidad. Una vez recuperado de su lesión y con fuerzas de volver al trabajo, Alexandros cogió el teléfono y llamó a la agencia para que le dijeran cual era la noticia que debía de cubrir hoy, pero ese día no le dieron ningún destino, le dijeron que su baja ya la habían cubierto y no necesitaban de sus servicios, que si lo necesitaban ya lo llamarían.

Para Alexandros esto le supuso un gran pérdida ya que era la fuente principal de ingresos de la familia, con los reportajes fotográficos de bodas no le llegaba para llegar a final de mes.

Su familia comenzó a sentir rápidamente los efectos, comenzaron a retrasarse con los pagos de la luz, el agua, el gas y la hipoteca. Hasta que un día llego la carta menos deseada de su vida, era una notificación de su banco en la que se le indicaba que debía desalojar el domicilio familiar en 30 días.

Alexandros no quería llegar hasta tal punto en el abandonar su domicilio y no tener donde irse con su esposa y sus dos hijas, por lo que fue a negociar con el banco, pero le negaron un aplazamiento. Alexandros no sabía ya que hacer, hasta que comenzó a recordar los sentimientos que se manifestaban en las protestas a las que acudió como reportero. Comprendía que los bancos no podían tener el poder y que no podía perder su hogar.

Por lo que cogió todas sus pertenencias y salió fuera de su casa, cogió un bidón de gasolina que tenía en el garaje y rodeó la casa con él, una vez terminó cogió una cerilla, la encendió y la lanzó sobre el césped que contenía la gasolina. La casa comenzó a arder, se produjo una gran columna de humo que ascendía hacia el cielo y se podía ver a más de 10 km de distancia, para algunos y para el propio Alexandros era el humo de la justicia.

Tras este incidente Alexandros fue arrestado por la policía, pero este suceso repercutió a toda la ciudad lo cual llegó a los oídos de un empresario de la ciudad que les propuso pagarles un alquiler de una vivienda durante seis años y un puesto de trabajo tanto para él como para su mujer en su empresa. Alexandros se alegró de poder salvar a su familia a pesar de tener que pasar dos años y tres meses en la cárcel tras haber prendido fuego a su casa pero que en realidad era propiedad del banco, pero aun así se alegraba porque sabía que tras esa temporada en prisión a la salida de ella tendría un trabajo y el apoyo de toda su familia.

/2

La anterior charla me hizo reflexionar sobre la visión que tenía sobre M.L. y quién era ella. Necesitaba definirla para poder proponerle una oferta. Por ello me veo en la necesidad de crear una ficción entorno a su persona, necesito seguir sus movimientos, en que ámbitos se desenvuelve, qué come, que perfume utiliza, cuantas horas duerme, si aparece en algún medio de comunicación, etc. Siento la necesidad como un asesino de crear un gran collage en la pared de mi habitación, dónde pueda apuntar todos estos registros de sus movimientos y de este modo poder analizarla.

Éste análisis me lleva a pensar que no sólo tengo que definir a M.L. sino a mí mismo también. Tras ésta revelación sobre la obsesión ante la figura de M.L. podría definirme como un psicópata, pero no, en la anterior entrada ya lo mencioné, soy fan de ella, pero éste fanatismo se podría convertir en una idealización de M.L. como sucede con el caso de Justin Bieber y las beliebers que se obsesionan de su ídolo.

Éste sería un ámbito en el cual me movería constantemente, pero con la precaución de no pasar la delgada línea entre una admiración por una persona que te gusta su trabajo, lo que hace y como lo hace, y el fanatismo que nos lleva a la locura idealizando a la persona.

Otros entornos en los que me movería sería el instante, como ya he mencionado en mi portfolio, un ejemplo de ello, sería cuando M.L. está dando clase por ejemplo en Alicante o una conferencia en Barcelona o tomándose una copa en una terraza de Madrid, y toda la serie de acontecimientos que se forman en torno a ella. También otro aspecto a tratar seria la distorsión de la visión, que la llamo diplopía, y como esta distorsión no nos deja ver la realidad tanto físicamente como un cristal opaco que no nos permite ver con claridad como mentalmente ya que la realidad nos aporta una serie de capas de información las cuales nos pueden modificar el entorno.

/2

La anterior charla me hizo reflexionar sobre la visión que tenía sobre M.L. y quién era ella. Necesitaba definirla para poder proponerle una oferta. Por ello me veo en la necesidad de crear una ficción entorno a su persona, necesito seguir sus movimientos, en que ámbitos se desenvuelve, qué come, que perfume utiliza, cuantas horas duerme, si aparece en algún medio de comunicación, etc. Siento la necesidad como un asesino de crear un gran collage en la pared de mi habitación, dónde pueda apuntar todos estos registros de sus movimientos y de este modo poder analizarla.

Éste análisis me lleva a pensar que no sólo tengo que definir a M.L. sino a mí mismo también. Tras ésta revelación sobre la obsesión ante la figura de M.L. podría definirme como un psicópata, pero no, en la anterior entrada ya lo mencioné, soy fan de ella, pero éste fanatismo se podría convertir en una idealización de M.L. como sucede con el caso de Justin Bieber y las beliebers que se obsesionan de su ídolo.

Éste sería un ámbito en el cual me movería constantemente, pero con la precaución de no pasar la delgada línea entre una admiración por una persona que te gusta su trabajo, lo que hace y como lo hace, y el fanatismo que nos lleva a la locura idealizando a la persona.

Otros entornos en los que me movería sería el instante, como ya he mencionado en mi portfolio, un ejemplo de ello, sería cuando M.L. está dando clase por ejemplo en Alicante o una conferencia en Barcelona o tomándose una copa en una terraza de Madrid, y toda la serie de acontecimientos que se forman en torno a ella. También otro aspecto a tratar seria la distorsión de la visión, que la llamo diplopía, y como esta distorsión no nos deja ver la realidad tanto físicamente como un cristal opaco que no nos permite ver con claridad como mentalmente ya que la realidad nos aporta una serie de capas de información las cuales nos pueden modificar el entorno.

+Innovación o estandarización+

Si tuviéramos que elegir entre estas dos palabras la mayoría de nosotros nos decantaríamos por ser innovadores, ya que lo concebimos como un avance, un cambio o una mejora. Pero no siempre habíamos pensado en ello de tal manera, hace un tiempo el ser estándar era sinónimo de triunfo, la sociedad se regía por una serie de normas y con el sólo hecho de cumplirlas pertenecías a ella y tenías éxito, pero ahora que le vemos las orejas al lobo nuestra mirada apunta hacia la innovación, hacia ser creativos. Sin embargo ¿Qué es ser innovador?

Para la RAE innovar es mudar o alterar algo. Pues bien, partiendo de este enunciado podríamos plantearnos que usando materias o elementos existentes y dándoles un buen uso ya nos convertimos en innovadores. Pero no aún así a eso le falta algo.

Para ser innovador creo que nos deberíamos de centrar en un hecho existente, por ejemplo el caso de Charles & Ray Eames, ya que esta pareja supieron cómo enfocar sus conocimientos de arquitectura y otras artes y fusionarlos con todos los avances técnicos que existían en su época para crear un producto innovador.

Eso es, debemos de estar en continuo contacto con los nuevos avances, para así poder satisfacer a la sociedad y poder ofrecer la mejor solución. Pero aun así, éste era un método de un tiempo pasado y lo debemos reinventar.

Como estamos comprobando nos encontramos en una sociedad conectada y para pertenecer a ella hay que estar conectados, por ello, nuestras creaciones pretenden ser universales, deben dar solución a toda la comunidad, debemos tener la presencia de todas las razas y todas las culturas del mundo. Por lo que pasaremos de la estandarización a la universalización.

Ya no pretendemos ser estándares de una sociedad en concreto, sino universales, cómo una fórmula matemática, la cual no está hecha para un entorno específico, sino que es para todos y para ser utilizada por todos.

Es decir, que para mí el proceso de ser creativo pasa por la universalización de todos nuestros procesos, para así poder acercarnos a una solución verdadera y de este modo convertirla en novedosa. 

+Innovación o estandarización+

Si tuviéramos que elegir entre estas dos palabras la mayoría de nosotros nos decantaríamos por ser innovadores, ya que lo concebimos como un avance, un cambio o una mejora. Pero no siempre habíamos pensado en ello de tal manera, hace un tiempo el ser estándar era sinónimo de triunfo, la sociedad se regía por una serie de normas y con el sólo hecho de cumplirlas pertenecías a ella y tenías éxito, pero ahora que le vemos las orejas al lobo nuestra mirada apunta hacia la innovación, hacia ser creativos. Sin embargo ¿Qué es ser innovador?

Para la RAE innovar es mudar o alterar algo. Pues bien, partiendo de este enunciado podríamos plantearnos que usando materias o elementos existentes y dándoles un buen uso ya nos convertimos en innovadores. Pero no aún así a eso le falta algo.

Para ser innovador creo que nos deberíamos de centrar en un hecho existente, por ejemplo el caso de Charles & Ray Eames, ya que esta pareja supieron cómo enfocar sus conocimientos de arquitectura y otras artes y fusionarlos con todos los avances técnicos que existían en su época para crear un producto innovador.

Eso es, debemos de estar en continuo contacto con los nuevos avances, para así poder satisfacer a la sociedad y poder ofrecer la mejor solución. Pero aun así, éste era un método de un tiempo pasado y lo debemos reinventar.

Como estamos comprobando nos encontramos en una sociedad conectada y para pertenecer a ella hay que estar conectados, por ello, nuestras creaciones pretenden ser universales, deben dar solución a toda la comunidad, debemos tener la presencia de todas las razas y todas las culturas del mundo. Por lo que pasaremos de la estandarización a la universalización.

Ya no pretendemos ser estándares de una sociedad en concreto, sino universales, cómo una fórmula matemática, la cual no está hecha para un entorno específico, sino que es para todos y para ser utilizada por todos.

Es decir, que para mí el proceso de ser creativo pasa por la universalización de todos nuestros procesos, para así poder acercarnos a una solución verdadera y de este modo convertirla en novedosa.