Archivo del Autor: Una Casa Para M.L.

Material

El material el cual ando buscando para trabajar debe ser una material con el que pueda crear una serie de elementos con los cuales pueda recubrir las paredes de la casa para M.L. y al mismo tiempo estos elementos se pudieran disponer por las estancias creando nuevos espacios. Por ello me he propuesto que con el material idóneo con el que debo trabajar sean los hilos, ya que de ellos me atraen la manera de como poder entrelazarlos hasta llegar a tejer una tela.

Para comenzar a poder conocer la técnica para tejer y los diferentes tipos de hilos que existen, me propuse la búsqueda de una persona que supiera de ello, que tuviera una experiencia y un bagaje sobre este tema, que fuera una persona cercana y con la que pudiera establecer un vínculo con ella entorno al material que a los dos nos interesa. Por ello decidí ir a consultarle sobre el tema a mi abuela Teresa, le pregunte como ella comenzaba por ejemplo, a tejer una bufanda, que movimientos realizaba para para convertir un simple hilo en un tramado que se convertiría en un trozo de tela. Conforme me lo iba explicando me fijé en que un error en la tensión del hilo hace que el entramado quede desigual y que existan huecos entre las diferentes puntadas, esto me resultó muy atractivo ya que me hizo pensar si esos elementos que quiero colocar a lo largo de la casa para M.L. deberían tener ese aspecto como de transparencia.

Otro aspecto que quería que poseyera el material es que tuviera brillo y pudiera reflejar lo que hay a su alrededor, llegando a deformar la realidad. Por ello me propuse trabajar con otra seria de materiales que se pudieran digamos “tejer” dando resultado a tramas similares a las que se producen cuando tejes un hilo. Por lo que, he experimentado con alambres, mallas metálicas e incluso una serie de engranajes de palitos de plástico transparente con tuercas. Al investigar con estos nuevos materiales me hace replantearme la materialidad del elemento que quiero colocar ya que yo en un principio lo imaginaba como algo suave y fácilmente maleable, es decir, como una tela. Pero con estos materiales podría ser que ese elemento fuera más rígido, pero también transformable.  

Material

El material el cual ando buscando para trabajar debe ser una material con el que pueda crear una serie de elementos con los cuales pueda recubrir las paredes de la casa para M.L. y al mismo tiempo estos elementos se pudieran disponer por las estancias creando nuevos espacios. Por ello me he propuesto que con el material idóneo con el que debo trabajar sean los hilos, ya que de ellos me atraen la manera de como poder entrelazarlos hasta llegar a tejer una tela.

Para comenzar a poder conocer la técnica para tejer y los diferentes tipos de hilos que existen, me propuse la búsqueda de una persona que supiera de ello, que tuviera una experiencia y un bagaje sobre este tema, que fuera una persona cercana y con la que pudiera establecer un vínculo con ella entorno al material que a los dos nos interesa. Por ello decidí ir a consultarle sobre el tema a mi abuela Teresa, le pregunte como ella comenzaba por ejemplo, a tejer una bufanda, que movimientos realizaba para para convertir un simple hilo en un tramado que se convertiría en un trozo de tela. Conforme me lo iba explicando me fijé en que un error en la tensión del hilo hace que el entramado quede desigual y que existan huecos entre las diferentes puntadas, esto me resultó muy atractivo ya que me hizo pensar si esos elementos que quiero colocar a lo largo de la casa para M.L. deberían tener ese aspecto como de transparencia.

Otro aspecto que quería que poseyera el material es que tuviera brillo y pudiera reflejar lo que hay a su alrededor, llegando a deformar la realidad. Por ello me propuse trabajar con otra seria de materiales que se pudieran digamos “tejer” dando resultado a tramas similares a las que se producen cuando tejes un hilo. Por lo que, he experimentado con alambres, mallas metálicas e incluso una serie de engranajes de palitos de plástico transparente con tuercas. Al investigar con estos nuevos materiales me hace replantearme la materialidad del elemento que quiero colocar ya que yo en un principio lo imaginaba como algo suave y fácilmente maleable, es decir, como una tela. Pero con estos materiales podría ser que ese elemento fuera más rígido, pero también transformable.  

Herramienta

En mi proceso de trabajo la herramienta que empleo es el dibujo CAD o 3D, es decir, el dibujo asistido por ordenador. Este dibujo lo suelo complementar con un fotomontaje a modo de collage. Pero antes de usar esta herramienta de trabajo tengo la necesidad de coger mi bloc de apuntes o un folio en blanco y comenzar a dibujar las primeras líneas del dibujo que voy a realizar con la ayuda del ordenador. Esto lo hago porque al comenzar a dibujar en el programa de CAD me siento inseguro, debido a que me tengo que enfrentar a una dimensión que está vacía y que no conozco sus dimensiones, es decir, que tengo como en el barroco horror al vacío.

Enfrentarme a lo no conocido y al vacío me crea pánico, llegando a situaciones en las que me bloqueo y no puedo continuar. Por lo que, para superar esto cojo mi bloc y en una página en blanco con ayuda de mi bolígrafo comienzo a rallar el folio mediante movimientos aleatorios, convirtiendo ese folio vacío en un folio lleno de algo. Continúo con los movimientos aleatorios pero estos cada vez comienzan a ser cada vez más intencionados que los anteriores, ya que, como diversos dibujantes o pintores comienzan a esbozar sus dibujos con un conjunto de líneas que parecen un caos, pero al final en un último movimiento repasa esas líneas dando lugar a una forma definida. Este tipo de dibujo es el empleado en cine para crear el storyboard de una película, este dibujo nos transmite una serie de intuiciones que queremos que aparezcan en esa escena.

Una vez ya comienzo a meterme en el dibujo empiezo a dibujar en el programa de CAD, en ese momento observo el dibujo y comienzo a pulsar diversos comandos que me ayudan a dibujar esas intuiciones ya dibujadas a bolígrafo. Una vez ya he pasado el miedo preliminar, obtengo una serie de puntos, coordenadas y líneas que me delimitan el ámbito de trabajo, por lo que, puedo entrar en detalles del dibujo. Así clic tras clic prosigo con el dibujo. Pero como antes llego a un punto en el que tengo que ver desde otra perspectiva el dibujo, es el paso del 2D al 3D, necesito como en el cine o la fotografía ver diversos puntos de encuadre de ese escenario para poder ver si cumple con los requisitos que tengo impuestos desde el principio y por lo tanto saber si tengo que modificar algo del dibujo. E incluso a veces llego a generar unas simples maquetas del dibujo para conocer la materialidad del espacio.

Estas técnicas son utilizadas por diversos escenógrafos que comienzas dibujando sus primeras ideas y al final acaban construyendo un pequeño modelo para ver cómo es en la realidad ese espacio.

Herramienta

En mi proceso de trabajo la herramienta que empleo es el dibujo CAD o 3D, es decir, el dibujo asistido por ordenador. Este dibujo lo suelo complementar con un fotomontaje a modo de collage. Pero antes de usar esta herramienta de trabajo tengo la necesidad de coger mi bloc de apuntes o un folio en blanco y comenzar a dibujar las primeras líneas del dibujo que voy a realizar con la ayuda del ordenador. Esto lo hago porque al comenzar a dibujar en el programa de CAD me siento inseguro, debido a que me tengo que enfrentar a una dimensión que está vacía y que no conozco sus dimensiones, es decir, que tengo como en el barroco horror al vacío.

Enfrentarme a lo no conocido y al vacío me crea pánico, llegando a situaciones en las que me bloqueo y no puedo continuar. Por lo que, para superar esto cojo mi bloc y en una página en blanco con ayuda de mi bolígrafo comienzo a rallar el folio mediante movimientos aleatorios, convirtiendo ese folio vacío en un folio lleno de algo. Continúo con los movimientos aleatorios pero estos cada vez comienzan a ser cada vez más intencionados que los anteriores, ya que, como diversos dibujantes o pintores comienzan a esbozar sus dibujos con un conjunto de líneas que parecen un caos, pero al final en un último movimiento repasa esas líneas dando lugar a una forma definida. Este tipo de dibujo es el empleado en cine para crear el storyboard de una película, este dibujo nos transmite una serie de intuiciones que queremos que aparezcan en esa escena.

Una vez ya comienzo a meterme en el dibujo empiezo a dibujar en el programa de CAD, en ese momento observo el dibujo y comienzo a pulsar diversos comandos que me ayudan a dibujar esas intuiciones ya dibujadas a bolígrafo. Una vez ya he pasado el miedo preliminar, obtengo una serie de puntos, coordenadas y líneas que me delimitan el ámbito de trabajo, por lo que, puedo entrar en detalles del dibujo. Así clic tras clic prosigo con el dibujo. Pero como antes llego a un punto en el que tengo que ver desde otra perspectiva el dibujo, es el paso del 2D al 3D, necesito como en el cine o la fotografía ver diversos puntos de encuadre de ese escenario para poder ver si cumple con los requisitos que tengo impuestos desde el principio y por lo tanto saber si tengo que modificar algo del dibujo. E incluso a veces llego a generar unas simples maquetas del dibujo para conocer la materialidad del espacio.

Estas técnicas son utilizadas por diversos escenógrafos que comienzas dibujando sus primeras ideas y al final acaban construyendo un pequeño modelo para ver cómo es en la realidad ese espacio.

+Taskscape+

Para la búsqueda de la localización perfecta para la casa de M.L. me planteaba una serie de requisitos que debía poseer el entorno. No buscaba un lugar en concreto ni una localización prestablecida, sino un lugar que se adecuara a mis necesidades, y experimentara flujos similares a los que se van a producir en la casa, encontrándose conectada con ellos.

El primer punto de partida, del que ya he hablado, es que M.L. es una superheronía y como tal, debe poder estar conectada a la ciudad y poder vivirla constantemente como una verdadera súper mujer que observa el mundo todo el día en busca de cualquier peligro. Pero a su vez, este trabajo de observar la ciudad y salvarla de los males que la acechan resulta agotador, por lo que busco un lugar dónde M.L. pueda descansar pero a su vez se encuentre conectada. Conectada físicamente y virtualmente. Debe poder conectarse con la ciudad con facilidad, por ejemplo montarse su coche y coger una carretera que le dirija hacia la ciudad con facilidad. Y también virtualmente como he mencionado, un ejemplo, poder conectarse con facilidad a internet, tener una buena cobertura de telefonía, etc.

En resumen la característica principal que buscamos es la conexión. ¿Pero qué tipo de conexión deseo que exista? Como decía la canción de Los Mismos si construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca, tendríamos tres medios de conexión, tierra, mar y aire. Pues así es, la casa de M.L. debe estar conectada de estas tres maneras. Pero todo esto sin dejar de lado la conexión virtual, es decir, no buscamos un emplazamiento en la cima de una montaña a la que no puedan llegar las señales de las distintas redes móviles.

Con todo esto podría decir si la localización propuesta en la anterior entrega es correcta o no. La parcela se encuentra ubicada a las afueras de Madrid, cercana a la pedanía de Rivas-Vaciamadrid, junto a la Laguna del Campillo y el Rio Jarama, y al paso de la autopista A3 y unas vías de tren. Como vemos cumpliría dos de los tres tipos de conexión propuestos. Por lo que el emplazamiento no es el ideal para la casa de M.L.

Aun así, aunque no sea el lugar idóneo sí que tiene unos ingredientes que son los que ando buscando, uno de ellos es el ruido, el ruido que se produce intermitentemente con el flujo de las conexiones que tanto busco, el tren pasando a unas determinadas horas convirtiéndose en un flujo repetitivo, como cuando te pones una canción en modo repetir y esta suena una y otra vez pero siempre igual. Y por otro lado el flujo de los coches por la autovía que no se rigen a ninguna norma, es como en el caso del tren que te pones una canción en modo repetir pero en este caso en modo aleatorio, sonaran canciones pero nunca en un mismo orden. Y en tercer lugar, tenemos el sonido del agua circulando por el rio. Todos estos sonidos que producen los medios de conexión son los que quiero que se encuentren presente en mi casa para M.L.

Por último, no se me olvida que en ese lugar hay una serie de señales aéreas que llegan a él, que afectaran al diseño de la casa. Como podemos ver en un artículo, la artista Nickolay Lamm representa esas señales que no son visibles para nuestros ojos y nos las hace visible como es el caso de las señales móviles. Por ello es necesario analizar la cobertura de la zona y hacer esas señales visibles. 

+Taskscape+

Para la búsqueda de la localización perfecta para la casa de M.L. me planteaba una serie de requisitos que debía poseer el entorno. No buscaba un lugar en concreto ni una localización prestablecida, sino un lugar que se adecuara a mis necesidades, y experimentara flujos similares a los que se van a producir en la casa, encontrándose conectada con ellos.

El primer punto de partida, del que ya he hablado, es que M.L. es una superheronía y como tal, debe poder estar conectada a la ciudad y poder vivirla constantemente como una verdadera súper mujer que observa el mundo todo el día en busca de cualquier peligro. Pero a su vez, este trabajo de observar la ciudad y salvarla de los males que la acechan resulta agotador, por lo que busco un lugar dónde M.L. pueda descansar pero a su vez se encuentre conectada. Conectada físicamente y virtualmente. Debe poder conectarse con la ciudad con facilidad, por ejemplo montarse su coche y coger una carretera que le dirija hacia la ciudad con facilidad. Y también virtualmente como he mencionado, un ejemplo, poder conectarse con facilidad a internet, tener una buena cobertura de telefonía, etc.

En resumen la característica principal que buscamos es la conexión. ¿Pero qué tipo de conexión deseo que exista? Como decía la canción de Los Mismos si construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca, tendríamos tres medios de conexión, tierra, mar y aire. Pues así es, la casa de M.L. debe estar conectada de estas tres maneras. Pero todo esto sin dejar de lado la conexión virtual, es decir, no buscamos un emplazamiento en la cima de una montaña a la que no puedan llegar las señales de las distintas redes móviles.

Con todo esto podría decir si la localización propuesta en la anterior entrega es correcta o no. La parcela se encuentra ubicada a las afueras de Madrid, cercana a la pedanía de Rivas-Vaciamadrid, junto a la Laguna del Campillo y el Rio Jarama, y al paso de la autopista A3 y unas vías de tren. Como vemos cumpliría dos de los tres tipos de conexión propuestos. Por lo que el emplazamiento no es el ideal para la casa de M.L.

Aun así, aunque no sea el lugar idóneo sí que tiene unos ingredientes que son los que ando buscando, uno de ellos es el ruido, el ruido que se produce intermitentemente con el flujo de las conexiones que tanto busco, el tren pasando a unas determinadas horas convirtiéndose en un flujo repetitivo, como cuando te pones una canción en modo repetir y esta suena una y otra vez pero siempre igual. Y por otro lado el flujo de los coches por la autovía que no se rigen a ninguna norma, es como en el caso del tren que te pones una canción en modo repetir pero en este caso en modo aleatorio, sonaran canciones pero nunca en un mismo orden. Y en tercer lugar, tenemos el sonido del agua circulando por el rio. Todos estos sonidos que producen los medios de conexión son los que quiero que se encuentren presente en mi casa para M.L.

Por último, no se me olvida que en ese lugar hay una serie de señales aéreas que llegan a él, que afectaran al diseño de la casa. Como podemos ver en un artículo, la artista Nickolay Lamm representa esas señales que no son visibles para nuestros ojos y nos las hace visible como es el caso de las señales móviles. Por ello es necesario analizar la cobertura de la zona y hacer esas señales visibles. 

UN MITO

Todo empezó cuando en la historia se comenzaron a utilizar una serie de términos como acción, bróker, bolsa, financiación, hipoteca, etc. Tras ello se produjo una evolución en el argot común y se cambiaron esos términos por calidad de vida, crisis, derechos, paro, pobreza, rescate, etc. Aun así, tras ese cambio en el vocabulario colectivo hubo una palabra de la que no nos pudimos desprender, esa es la hipoteca.

Ese vocablo permaneció en nuestra cultura durante muchas generaciones; en cualquier bar del país al menos una vez al día se hablaba de ello, en la sobremesa de muchas familias, en los corros de mujeres que salían a tomar el fresco a la calle hablan de ello, y en un sinfín de localizaciones. Se quedó tan arraigado a nuestra cultura, tanto como a las familias que les afectaron.

Pero hubo un hombre de entre todos los afectados que no quiso conformarse con que la palabra hipoteca se nos quedara grabada en nuestra mente como un sinónimo de victoria de los bancos y el sistema político, sino que significara una victoria de los ciudadanos ante el sistema bancario.

Según se habla por ahí ese hombre se llamaba Alexandros Grigorópulos pero otros le apodaron el justiciero del pueblo. Le podríamos describir como solemos decir como una persona normal, era un padre de familia con dos hijas, unas gemelas de cinco años, y una mujer con la que se llevaba pocos años, ella no trabajaba había decidido dejar su trabajo de secretaria en una empresa de recambios de coche para dedicarse a cuidar de su familia. Alexandros era reportero fotográfico tenía un sueldo medio pero se sacaba un dinero extra haciendo reportajes fotográficos en bodas, bautizos y comuniones. Y como también era lo normal tenía una hipoteca para 30 años.

En el periodo del cambio de vocabulario, se produjeron una serie de revueltas ciudadanas. A estos acontecimientos acudió Alexandros para capturar los sucesos que se estaban dando en ellas y al mismo tiempo se empapó de los sentimientos que se manifestaban en esas protestas contra los bancos y el sistema político.

En uno de esas manifestaciones resulto herido en una pierna, lo cual, le hizo estar una semana de baja al no poder caminar con normalidad. Una vez recuperado de su lesión y con fuerzas de volver al trabajo, Alexandros cogió el teléfono y llamó a la agencia para que le dijeran cual era la noticia que debía de cubrir hoy, pero ese día no le dieron ningún destino, le dijeron que su baja ya la habían cubierto y no necesitaban de sus servicios, que si lo necesitaban ya lo llamarían.

Para Alexandros esto le supuso un gran pérdida ya que era la fuente principal de ingresos de la familia, con los reportajes fotográficos de bodas no le llegaba para llegar a final de mes.

Su familia comenzó a sentir rápidamente los efectos, comenzaron a retrasarse con los pagos de la luz, el agua, el gas y la hipoteca. Hasta que un día llego la carta menos deseada de su vida, era una notificación de su banco en la que se le indicaba que debía desalojar el domicilio familiar en 30 días.

Alexandros no quería llegar hasta tal punto en el abandonar su domicilio y no tener donde irse con su esposa y sus dos hijas, por lo que fue a negociar con el banco, pero le negaron un aplazamiento. Alexandros no sabía ya que hacer, hasta que comenzó a recordar los sentimientos que se manifestaban en las protestas a las que acudió como reportero. Comprendía que los bancos no podían tener el poder y que no podía perder su hogar.

Por lo que cogió todas sus pertenencias y salió fuera de su casa, cogió un bidón de gasolina que tenía en el garaje y rodeó la casa con él, una vez terminó cogió una cerilla, la encendió y la lanzó sobre el césped que contenía la gasolina. La casa comenzó a arder, se produjo una gran columna de humo que ascendía hacia el cielo y se podía ver a más de 10 km de distancia, para algunos y para el propio Alexandros era el humo de la justicia.

Tras este incidente Alexandros fue arrestado por la policía, pero este suceso repercutió a toda la ciudad lo cual llegó a los oídos de un empresario de la ciudad que les propuso pagarles un alquiler de una vivienda durante seis años y un puesto de trabajo tanto para él como para su mujer en su empresa. Alexandros se alegró de poder salvar a su familia a pesar de tener que pasar dos años y tres meses en la cárcel tras haber prendido fuego a su casa pero que en realidad era propiedad del banco, pero aun así se alegraba porque sabía que tras esa temporada en prisión a la salida de ella tendría un trabajo y el apoyo de toda su familia.

UN MITO

Todo empezó cuando en la historia se comenzaron a utilizar una serie de términos como acción, bróker, bolsa, financiación, hipoteca, etc. Tras ello se produjo una evolución en el argot común y se cambiaron esos términos por calidad de vida, crisis, derechos, paro, pobreza, rescate, etc. Aun así, tras ese cambio en el vocabulario colectivo hubo una palabra de la que no nos pudimos desprender, esa es la hipoteca.

Ese vocablo permaneció en nuestra cultura durante muchas generaciones; en cualquier bar del país al menos una vez al día se hablaba de ello, en la sobremesa de muchas familias, en los corros de mujeres que salían a tomar el fresco a la calle hablan de ello, y en un sinfín de localizaciones. Se quedó tan arraigado a nuestra cultura, tanto como a las familias que les afectaron.

Pero hubo un hombre de entre todos los afectados que no quiso conformarse con que la palabra hipoteca se nos quedara grabada en nuestra mente como un sinónimo de victoria de los bancos y el sistema político, sino que significara una victoria de los ciudadanos ante el sistema bancario.

Según se habla por ahí ese hombre se llamaba Alexandros Grigorópulos pero otros le apodaron el justiciero del pueblo. Le podríamos describir como solemos decir como una persona normal, era un padre de familia con dos hijas, unas gemelas de cinco años, y una mujer con la que se llevaba pocos años, ella no trabajaba había decidido dejar su trabajo de secretaria en una empresa de recambios de coche para dedicarse a cuidar de su familia. Alexandros era reportero fotográfico tenía un sueldo medio pero se sacaba un dinero extra haciendo reportajes fotográficos en bodas, bautizos y comuniones. Y como también era lo normal tenía una hipoteca para 30 años.

En el periodo del cambio de vocabulario, se produjeron una serie de revueltas ciudadanas. A estos acontecimientos acudió Alexandros para capturar los sucesos que se estaban dando en ellas y al mismo tiempo se empapó de los sentimientos que se manifestaban en esas protestas contra los bancos y el sistema político.

En uno de esas manifestaciones resulto herido en una pierna, lo cual, le hizo estar una semana de baja al no poder caminar con normalidad. Una vez recuperado de su lesión y con fuerzas de volver al trabajo, Alexandros cogió el teléfono y llamó a la agencia para que le dijeran cual era la noticia que debía de cubrir hoy, pero ese día no le dieron ningún destino, le dijeron que su baja ya la habían cubierto y no necesitaban de sus servicios, que si lo necesitaban ya lo llamarían.

Para Alexandros esto le supuso un gran pérdida ya que era la fuente principal de ingresos de la familia, con los reportajes fotográficos de bodas no le llegaba para llegar a final de mes.

Su familia comenzó a sentir rápidamente los efectos, comenzaron a retrasarse con los pagos de la luz, el agua, el gas y la hipoteca. Hasta que un día llego la carta menos deseada de su vida, era una notificación de su banco en la que se le indicaba que debía desalojar el domicilio familiar en 30 días.

Alexandros no quería llegar hasta tal punto en el abandonar su domicilio y no tener donde irse con su esposa y sus dos hijas, por lo que fue a negociar con el banco, pero le negaron un aplazamiento. Alexandros no sabía ya que hacer, hasta que comenzó a recordar los sentimientos que se manifestaban en las protestas a las que acudió como reportero. Comprendía que los bancos no podían tener el poder y que no podía perder su hogar.

Por lo que cogió todas sus pertenencias y salió fuera de su casa, cogió un bidón de gasolina que tenía en el garaje y rodeó la casa con él, una vez terminó cogió una cerilla, la encendió y la lanzó sobre el césped que contenía la gasolina. La casa comenzó a arder, se produjo una gran columna de humo que ascendía hacia el cielo y se podía ver a más de 10 km de distancia, para algunos y para el propio Alexandros era el humo de la justicia.

Tras este incidente Alexandros fue arrestado por la policía, pero este suceso repercutió a toda la ciudad lo cual llegó a los oídos de un empresario de la ciudad que les propuso pagarles un alquiler de una vivienda durante seis años y un puesto de trabajo tanto para él como para su mujer en su empresa. Alexandros se alegró de poder salvar a su familia a pesar de tener que pasar dos años y tres meses en la cárcel tras haber prendido fuego a su casa pero que en realidad era propiedad del banco, pero aun así se alegraba porque sabía que tras esa temporada en prisión a la salida de ella tendría un trabajo y el apoyo de toda su familia.