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// MAQUETA

Principalmente, la maqueta, me ha permitido explorar con las texturas que pretendo incorporar a la casa. La condición de éstas, son su fácil manejo y creación, ya que tanto en el proceso de ejecución como en el de la vida útil, se pretende hacer de un modo colectivo. 

Se desarrollan diferentes agrupaciones de sacos, para crear ambientes diferentes, donde se puedan dar las acciones que la usuaria principal considera que son necesarias en esta situación. 

    Textura de tela de saco con arroz dentro.


 





abstract

    Dado que las sociedades cambian y los modos de vida mutan a un ritmo frenético, el modo de habitar de las personas ha ido cambiando al mismo ritmo. Busco indagar en los diferentes modos de habitar actuales centrándome en mi persona.  Apoyándome en algunos estudios teóricos, como  el realizado por un antropólogo sobre la evolución de la habitación de los adolescentes a lo largo de la historia, haciendo un análisis del modo de habitar mi casa y un listado de todos los objetos que poseo, he llegado a entender que mediante la colocación de objetos y materiales  y el  modo de disponerlos  se  genera una identidad del ocupante propia  que otra persona sería incapaz de repetir.
Basandome en esta idea busco crear un ambiente sensitivo irrepetible que consiga solucionar de una forma exclusiva  la dicotomía entre lo público y lo privado, creando un código estético propio basándome en todo lo anterior.


    El trabajo se centra en mi modo de habitar en particular, por lo que sería un estudio específico, pero más allá de esto se implica en los cambios sociales y en la repercusión que estos tienen en cada persona de un modo específico. 

// ABSTRACT

Las arquitecturas colectivas son una forma de unir la ciudad y los ciudadanos. La importancia de conectar con la gente que vive a tu alrededor. Aprender de un experto. Todos somos expertos en algo, y a todos nos gusta el trabajo bien hecho. Aprender de los maestros en la materia.

Eliminar las barreras arquitectónicas que se encuentran entre fincas de una misma manzana, a través de las cubiertas. Interviniendo la edificación que genera ese salto, unificándola en altura y convirtiendo esas azoteas en una única pieza.

Convertir el caracter de una manzana convexa a cóncava, más recogida y más doméstica. El ensanche de Valencia se basó en el plan Cerdá, pero la idea de dejar los patios como lugares públicos de encuentro nunca fueron realizados, con este proyecto se pretende reconvertir el ensanche para darle esa cualidad de espacio de intercambio.

Es un problema general que la sociedad actual cada vez se de la espalda a si misma. 
La colocación de un dispositivo, accesible para todo el vecindario, que a la vez de fomentar la interacción entre ellos, consiga hacer un intercambio de oficios artesanales, cada vez más olvidados, sustituidos por las nuevas tecnologías y que demandan la mezcla de personas de todas las edades y culturas.

El método ha sido establecer una relación con personas que proponen una arquitectura colectiva como forma de vida. Arquitectos y no arquitectos que buscan cada día diferentes soluciones a la unificación sociocultural y como consiguen motivar a la sociedad y hacerles partícipes. 


En el proceso colectivo, gracias a la investigación, se han detectado los puntos donde se debe actuar, tanto en la organización, como en su realización y finalmente en el funcionamiento de la vida útil. Por ello los materiales a utilizar permiten su fácil manejo y su continuo cambio, vinculando en todo momento a los propietarios y uniendolos en una misma causa.

Abstract

En la situación socioeconómica actual la tendencia en los próximos años debe ser la de simplificar nuestras vidas y por tanto reducir nuestros espacios habitables para poder subsistir. En esta coyuntura la mayoría de la gente joven no puede ver satisfecha la necesidad de independencia. Por mi forma de vida, comparable a la de muchos otros jóvenes, prefiero vivir en un espacio que satisfaga mis necesidades mínimas antes que tener que compartir un espacio más grande. Esto es muy divicil de conseguirlo debido a la tipología de vivienda actual.

Para poder vivir en espacios reducidos pero sin renunciar a unas condiciones de habitabilidad propias de las vivienda convencionales, hay que tratar de resolver los espacios de forma que la capacidad de uso sea la máxima posible, y consiguiendo una sensación de amplitud que permita que habitar este tipo de espacios se agradable además de funcional.

Existe mucha gente trabajando en la linea de resolución de espacios pequeños, y de sus investigaciones parte la mía propia. Una gran fuente de información, son las arquitectural más orientales, como la china y sobretodo la japonesa, ya que sus arquitectos llevan muchos años trabajando en esta problemática. Pero para poder adaptar soluciones de otras culturas a mi forma de vida, he realizado un exhaustivo análisis de mi propia forma de habitar, y el uso real que realizo tanto del espacio como de lo que contiene.

Tras este análisis se comprueba que tanto el espacio que empleamos para vivir, como los objetos que realmente necesitamos, son mucho menores de los que tenemos. Por otro lado, en las viviendas convencionales, cuando son habitadas por una sola persona, no se produce una simultaneidad de usos entre las diferentes estancias, por tanto hay espacios sin aprovechar constantemente.

Por tanto, se pueden conseguir espacios perfectamente habitables aunque estos sean reducidos, resolviéndolos de forma que un único espacio se adapte a las necesidades de cada momento, quedando el resto de actividades posibles ocultas. Además, estos espacios deben tener una gran luminosidad, puesto que son la luz y el color los que contribuyen en gran medida a la percepción de amplitud.


// ENTORNO PROFESIONAL



Todavía estoy en ese punto en el que hay demasiadas cosas que me gustan, unas están más claras que otras. Si haces algo, que sea bien. Que te provoque la sensación de que el trabajo bien hecho da alegrías. 

La búsqueda del entorno profesional me lleva a la organización más que una casa, una comunidad donde sus miembros tienen ese interés como el mio, por la arquitectura colectiva, aunque no exactamente las mismas inquietudes.

Siendo ya miembro de la comunidad, puedo crear grupos de debate, donde compartir mi proyecto, en la herramienta que mejor pueda representarla, y con la colaboración de todos lo integrantes, hacerlo crecer. 

En la cabeza de la organización están los arquitectos de la panadería, Eva Morales y Rubén Alonso. Ambos han sido profesores de arquitectura en Málaga y promueven los procesos colectivos de vivienda adaptable y gestión social del hábitat. Como algo personal, a los tres nos une ese amor incondicional por Berlin, que hace que aún más simpatice con ellos.

A esperas de su colaboración, indago en sus perfiles en las redes sociales, sus proyectos, trayectoria profesional, etc… con la certeza de que su camino recorrido puede alzar mi proyecto y mi investigación en el tema.

Pasar por un camino ya pisado no hace nuevas huellas, ni nos hace llegar mas lejos. Así que voy a coger sus huellas, su camino, y añadiré las necesarias para que lleguemos más lejos.

La Panadería: “Aprende del nuevo contexto, porque en él, están parte de las respuestas”

La Manzana: La situación fue determinante, un barrio con una edad que varía de 0 a 90, lleno de gente trabajadora y una manzana a punto de ser intervenida. 

LP: “Está bien buscar nuestros propios enunciados. Observa la realidad para aprender de ella. Transforma la realidad en la que vivimos. Haz que sea un proceso de código abierto.”

LM: La gente se aburre en sus casas, desde mi patio veo en la televisión la basura de telecinco en varias televisiones, mientras con ellos se escapa esa habilidad que están deseando compartir.
Cuando no hay respuestas, a veces la solución está en mirar por la ventana. 

LP: Plantearse otras formas de vida y de hacer ciudad. “Hay tres formas de potenciar lo colectivo. En la fase de organización, en la de realización y en la de vida útil.” ¿En cual estás tú?

LM: Había olvidado las dos primeras. La vivienda que propongo es la casa de todo un vecindario, con materiales de la zona, tradicionales y artesanos. Gente experta que hagas las cosas bien del principio al fin, y sepan enseñar en la materia. Así que podría abarcar también la fase dos…

LP: Entonces, te planteas “La vivienda donde otros modos de organización, gestión y concepción espacial posibiliten sin adecuación a las necesidades actuales de la ciudadanía”? 

LM: Exacto. Para algunos una gran idea puede ser sinónimo de una provocación social.

LP: Recuerda, la web como campo de acción. De difusión. No hay que renegar de todo lo no artesano, si no saber sacar lo bueno de las cosas.


Entorno Profesional

   Después de nombrar mi casa como "la casa que esconde" y tras la realización de los patrones  he sido capaz de entender que no solo pretende guardar, sino que pretendo una excitación de todos los sentidos. Un cambio radical entre la casa y el exterior. No solo trata de guardar objetos y contar historias, sino de crear ambientes, entornos de vivencia emotivos, intelectuales,... por lo que la he llamado PAUSEHOUSE. El lugar donde se para lo anterior y comienza el nuevo ambiente.
 Buscando mi entorno profesional se me han cruzado muchos en el camino. Desde escaparatismo hasta instalaciones sensoriales. Pero aparte de estos entornos también estoy buscando algún tipo de relación con nuestra sociedad actual, con un perfil de persona para mi casa. Por tanto se me abren dos temas relacionados con la función. Por un lado quién va a habitar la casa y por otro cómo va a vivir el lugar. 
Con respecto al primero encontré recientemente un texto titulado "La habitación de los adolescentes " de Carles feixa, Profesor de antropología e historia de la juventud en la Universidad de Leida. Es doctor por la Universidad de Barcelona y Honoris Causa por la Manizales (Colombia). Está especializado en el estudio de las culturas juveniles.  Es autor de varios libros, por lo que estos son los medios por los que se comunica. He contactado con él con la intención de mantener una conversación de lo que todo adolescente desea en su habitación actualmente. El habla de la evolución de estas habitaciones a lo largo de la historia y de como van mutando.
He contactado con él ya que la situación que desarrolla en su texto es muy similar a la que yo estoy tratando. Le envié un email y me ha contestado amablemente para hablar más del tema. Pronto publicare nuestras conversaciones. 

El mismo autor tambien hace referencia a otros autores como Helen Wulff de la que pone una cita:  "Parte de la cultura de las chicas tiene su base en el dormitorio. Es el lugar para los sueños narcisistas, para experimentar con el vestido, los cosméticos y los nuevos bailes. A veces quieren estar solas, otras veces con amigas, y también los grupos mixtos se encuentran en la habitación de alguna de ellas… Por otra parte, sospecho que en los dormitorios de los chicos tienen lugar actividades semejantes” (Wulff, 1988: 166-167)

    Feixa nos muestra a través de sus trabajos cómo los jóvenes crean unas nuevas formas de vivencia temporal y gracias a ello hacen posible la construcción de sus identidades y diferencias para, de este modo, dotar de sentido a su era.

    Tras leerme su texto fui directamente a buscar a algún adolescente que pudiese vivir de esta manera. Esta vez de una forma más cercana. Inroduciendome en su espacio y hablando con ella. Se trata de una joven de 17 años que hace de su habitación su casa. En ella tiene sus objetos más preciosos y le encanta mirarlos. Tiene las puertas de su armario abiertas de par en par para ver su ropa, con las perchas perfectamente ordenadas y similares, el espejo de cuerpo entero, una cómoda donde gurda su maquillaje y sus accesorios, las paredes forradas con posters e imágenes, su cama, sus sabanas, su calefactor,…
 Charlando con ella le hice varias preguntas. En primer lugar le pregunte por el suelo: estaba formado por baldosas de gres y le pregunte si eso le gustaba. Como podemos imaginar me dijo que no, que era horrible y que le gustaría que fuese de algún material más calido como madera o alguna alfombra. También le pregunte si le gustaría tener la ropa por la habitación colgada, y me dijo que sí, pero siempre de alguna forma ordenada. Lleva viviendo su habitación  de esta forma un par de años. No lo piensa, solo actua. Volveré a conversar con ella para definir aspectos de la estructura.


    Por último he contactado con un estudio de arquitectura: takk-architecture. Trabajan con las sensaciones y los espacios. Está formado por dos arquitectos llamados Mireia Luzárraga (Madrid 1981) y Alejandro Muiño (Barcelona 1982):  “ este estudio centra sus objetivos en la exploración de procesos de subjetivación contemporáneos, la renovación de la experiencia estética o la creación de narrativas mágicas, como técnicas que permitan a la creatividad cotidiana liderar la construcción de sociedades más democráticas”

    Los he llegado a conocer por su primera obra The walls are coming Down, que ganó el premio FAD de opinión en Intervenciones Efímeras. Se trata de una instalación de carácter sensorial. He contactado con ellos pidiéndoles más información sobre este trabajo y consultando alguna duda sobre materiales que me puedan ayudar a crear estas sensaciones de las que hablo. Iré publicando más información al respecto. 


Pequeños espacios, grandes ideas

Leonardo da Vinci escribió: “las pequeñas habitaciones y refugios disciplinan la mente, mientras las grandes la debilitan”

La vida en espacios reducidos se ha convertido en una filosofía de vida. Mucha gente de todas las disciplinas se encuentra trabajando en esta linea desde varios enfoques: En 2002 se fundó en EEUU la “Small House Society”, una plataforma cooperativa que promueve la vida en pequeñas casas, bajo el principio de sostenibilidad y economía. En esta comunidad se comparten numerosos recursos para poder diseñar y vivir en espacios reducidos.
Otro ejemplo es el ya mencionado en posts anteriores Graham Hill, que afirma que simplificando la vida se consigue una mayor felicidad, y bajo esta premisa puso en marcha 2009 una innovadora iniciativa para conseguir crear un pequeño apartamento con todo lo necesario para vivir bien. Esta iniciativa se convirtió en un experimento de “crowd-sourcing” a través de la plataforma Jovoto, donde se presentaron más de 300 diseños diferentes desde todas las partes del mundo. Los ganadores fueron unos estudiantes de Rumania con su proyecto “One Size Fits All”. Este proyecto se materializó finalmente haciéndose eco en numerosas plataformas. A raíz de esto, Graham fundó Life Edited, donde muestra a la gente como poder diseñar sus vidas para vivir con menos.
Otra plataforma de comunicación entre mucha gente que se encuentra trabajando sobre la vida en espacios reducidos en la comunidad de cultura sostenible fair companies, donde se puede encontrar a mucha gente trabajando en esta linea. En el interesante articulo “10 tendencias sobre casas pequeñas: forma, función, ecología”, se puede observar como confluyen diferentes disciplinas a la hora de reformular el concepto de vivienda para reducirlo hasta su esencia y adaptarlo a los nuevos tiempos. Desde arquitectos y diseñadores, hasta científicos, sociólogos, economistas o entusiastas del DIY (hazlo tu mismo), comparten la necesidad de simplificación de los aspectos de la vida actual, en el que cobra especial protagonismo la vivienda como elemento de necesidad.
Si nos trasladamos al otro lado del mundo, en los principales países orientales como China o Japón, llevan muchos años trabajando en la línea de la resolución de los pequeños espacios, obligados por el gran problema de masificación demográfica que padecen. Los principales arquitectos japoneses ha tratado en algún momento de su carrera el tema de la maximización de los espacios pequeños. Makoto Tanijiri decía: “No es únicamente la distancia que separa las paredes lo que transmite sensación de amplitud”, refiriéndose a la posibilidad de generar espacios amplios y perfectamente habitables en muy pocos metros cuadrados.

El interés propio por este entorno profesional viene en parte promovido por mi forma de vida y en parte por una visión crítica sobre el panorama actual. Al analizara mi forma de habitar, de vivir, observo que tanto el espacio como como el número de objetos que realmente utilizo, y por tanto necesito, es mucho menor del que dispongo. Por otro lado, tengo una gran necesidad de independencia difícil de satisfacer en la actual coyuntura socio-económica. Personalmente prefiero vivir en un espacio mínimo para satisfacer mis necesidades, que tener que compartir un espacio mayor. Pero el mercado no satisface actualmente esta demanda de espacios habitables pequeños (y asequibles), por lo menos en nuestro país. Ante el desalentador panorama económico, desde mi punto de vista, la tendencia en los próximos años, donde la arquitectura debe jugar un papel muy importante, está en esa simplificación de la vida y por consiguiente de los espacios habitables.