A la hora de nombrar a personas con problemas de movilidad reducida utilizamos términos como “discapacitado” o “minusválido”, generalizando en un mismo campo a todas estas personas sin pensar en aspectos secundarios como: la causa del problema, la temporalidad de este o sus consecuencias.
Es ante estas denominaciones cuando me centro en el Parkinson, ya no solo como una persona que sufre inestabilidad, continuos temblores y con una entrada edad, ya que eso sería acotar el proyecto. Sino centrarse en todo el transcurso de la enfermedad, al pensar en una casa que se adapta a la evolución de esta, desde los primeros indicios hasta la dependencia de una ayuda externa o utensilio para la minusvalía.
Con ello coges como referencia la forma de nombrar de la tribu de los Kotukon de Alaska, tratando de “captar el momento de la actividad”, como una forma de no perder el movimiento y el “transcurso” de algo.
Siendo en la palabra transcurso donde encuentro la solución a esa forma de “nombrar” a mi casa en cuestión. Claramente las palabras Parkinson y transcurso se convierten en dos palabras clave para mi proyecto, ya que marcan las bases de aquello que se va a tratar.
Sin embargo, estas palabras clave necesitan de más información, por lo que se recurre a verbos que describirían la enfermedad y acciones del día a día, que nos ayudarían a definir estas bases con más solidez. Estas podrían ser: inestabilidad, temblor, atragantar, sobreesfuerzo del habla, no vocalizar, caer,…
Con todo esto ya claro elijo aquellas palabras que mejor podrían explicar el proyecto o la casa en cuestión y surge el nombre de “La casa adaptada al transcurso del movimiento incontrolado”. Como una forma de no indicar la palabra Parkinson con tanta claridad, pero sin dejar de representarla a través de su acción más representativa.
Ante esta terminología empiezo a asentar las bases de mi tipo de arquitectura, siendo una arquitectura adaptada para todos los públicos, siendo la igualdad de condiciones de movilidad y de inserción de las personas con estos problemas como algo crucial.
Aquí mi entorno de trabajo correspondería con aquellos arquitectos que han dedicado gran parte de su estudio y trabajo a este campo como es el claro ejemplo de Diego Echeverri González, siendo un licenciado de arquitectura que ha abierto una página web donde estudia esto en profundidad.