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Traducción

INFORMACIÓN // REFLEXIÓN

UNA CASA PARA LA SOLEDAD >> ESPACIOS PARA LA SOLEDAD
Existen varias formas de experimentar la soledad ¿Por qué encerrarlas todas en un mismo espacio? ¿Son compatibles?
Proyecto: Crear diferentes espacios independientes, que estarán conectados por pasillos exteriores. Una casa de módulos.

ESTUDIO DE LA SOLEDAD
"Al contrario que la impuesta, la soledad deseada proporciona una sensación cercana a la libertad que, a su vez, puede inspirar el sosiego necesario para sobrellevar el estrés de la vida diaria" Revista Consumer (11.03.2009)

(WEBISLAM)
LA SOLEDAD DESEADA >> bienestar emocional >> intimidad >> libertad
Persona que goza sin la compañía de los demás por un tiempo limitado >> quitarse todas las obligaciones de encima por unas horas
Autonomía NO aislamiento
Independencia >> relaciones sociales sanas y fuertes
LA SOLEDAD NO DESEADA
SOLEDAD EN GRUPO >> falta de confianza >> no intimidad

(CITROEN C4 AIRCROSS)
Disfrutar de lo que realmente te gusta

(PSICOMED)
Todo el mundo debería reservar ciertos momentos de intimidad para uno mismo, donde es probable que se sienta una sensación cercana a la libertad, que a su vez puede inspirar el sosiego necesario para sobrellevar el estrés de la vida diaria.

(PÁGINA 12)
“Había una intimidad absoluta y simplemente busqué poner esa intimidad –una persona en su estudio, una mesa, una lámpara, una lectura– sobre el escenario”, comenta a Página/12 la artista Renata Schussheim

(PSICOPERSPECTIVAS)
"Intimidad" >> Gran hermano, fotologs, messenger, estar todo el día en el ordenador exhibiéndote
Vivir en casas de vidrio (Riesman 1995,pg34) >> The un-private house
El show del yo >> DESAPARECER del mundo tecnológico
(NUEVA ACRÓPOLIS)
La soledad es producto de una decisión personal, libre.
La intimidad crece en la soledad y el silencio.

(MI SOLEDAD/INTIMIDAD)
Siento que estoy sola cuando el ruido no me permite oír lo que ocurre a mi alrededor. Me pongo los cascos y la música lo invade todo. Miro por la ventana y aunque veo a la gente no siento que estén ahí realmente.

Cuando me concentro tanto haciendo algo que pierdo la noción del contexto y del tiempo. Pensar / Leer / Pintar

Cuando estoy sola en una multitud. Bien si tengo algo que hacer.

Cuando todo está oscuro


Cuando hay silencio absoluto





I D E A C I Ó N  G R Á F I C A




ARTESANÍA_ herramienta virtual



Considero que antes de hacer cálculos técnicos o elegir los materiales necesarios para cualquier proyecto, es bueno tener una visión aproximada del resultado que buscamos. Para ello, a parte del dibujo a mano se usa como herramientas fotomontajes o renders, que pretenden aproximarse a la realidad final del objeto. Mi herramienta de trabajo para este proceso, como no podría ser de otra forma, son los programas de edición de imágenes. Factoría 5 Studio, un grupo de jóvenes arquitectos, se dedica a la visualización de arquitectura a través de elaboración de imágenes. Un concepto interesante y que mencionan a menudo es la temporalidad, la capacidad de estímulo de algo que no existe. Es una forma de plasmar un salto en el tiempo.
 Es apasionante poder anticiparse y ver el aspecto de algo que aún no existe.” (Entrevista por Alexandra Molinare, Plataforma Arquitectura).
No es un método que permita solucionar cuestiones técnicas o formales. Simplemente es una forma sencilla y relativamente rápida de tener un primer contacto visual con el objeto de diseño. Hay veces que ni siquiera buscan acercarse a la realidad, tan solo plasmar una primera ideación que contenga los rasgos característicos de forma muy evidente.
El proceso es muy similar a un collage. En primer lugar, hago una detenida búsqueda de un fondo que actúe como soporte del conjunto. Es importante entender el fondo y elegirlo adecuadamente, ¿queremos que actúe como fondo o participa de forma activa? Si es posible este fondo será una imagen propia.
Después, creo una carpeta en el escritorio del ordenador. Esta carpeta comienza a llenarse con imágenes de aquí y de allá. No se usarán todas estas imágenes o recortes en el montaje final, pero es importante esa primera lluvia de objetos. Por ejemplo, la semana pasada monté diferentes viñetas que mostraban la flexibilidad de mi espacio. Para ello usé en todas ellas el mismo fondo. Siempre partía de una mesa, único objeto que permanece en la estancia. Si lo que busco es un ambiente de trabajo, esa mesa me hace pensar qué elementos apoyan en ella; cuantas personas pueden trabajar allí; dónde se guardan los utensilios que se encuentran en la mesa; generan material estos objetos o son sólo herramientas; dónde coloco la nueva información, qué formato tiene y la ubicación óptima para su lectura.
Todas estas cuestiones tienen respuesta en la carpeta. La ventaja del carácter digital de esta herramienta es la rapidez de ejecución. Se pueden realizar multitud de pruebas, cambiando fácilmente el orden, los tonos, la forma, eliminando o añadiendo elementos. Claro que en cuestión de escala, es impreciso y hay que llevar cuidado. Aunque trabajamos con elementos existentes esto no tiene por qué limitar el resultado. Se obtiene una aproximación volumétrica del espacio, no exacta pero suficiente. Es tan personal como quiera que sea, puedo introducir imágenes propias o características, aporta otro tipo de información al dibujo de línea.
Me gusta pensar en estos montajes como los Proun de Lissitzky, sacar las formas de su soporte bidimensional, participando de la realidad en tres dimensiones. Es un paso intermedio entre la arquitectura y la imagen. De alguna forma, son herramientas de experimentación e investigación.

 

                 
 (1)- Reconstrucción de un Proun, -Lissitzky
 (2)- Fotomontaje propio, Una casa proyectada para María Langarita

Escrito_ 6

Cualquier proceso de trabajo conlleva una implicación personal. En realidad, cualquier proceso no, todo sea dicho, pues siempre existirá quien realice las tareas de forma mecánica y sin cuestionarse a penas nada, como el ciempiés de la fábula que leímos al comienzo de este curso, que movía todos sus pies a la vez sin pararse a pensar en cómo lo hacía, qué proceso seguía. Pero cuando se trata de un proceso de trabajo que pretende llegar a un fin sincero, la implicación personal es inevitable. Quizás unas veces más conscientemente que otras, pero en cada trabajo realizado, yo intento llevarlo a mi terreno para que el resultado sea más satisfactorio.

Es por ello que, cuando se nos encarga la tarea de traducir a nuestra herramienta la geometría de la casa para María, yo siento la necesidad de poner en un formato físico mis inquietudes hacia el proyecto, las cuales aún no habían llegado más allá de mi cuaderno de trabajo.

Estas inquietudes o pensamientos acerca de la casa han existido desde el principio, y es debido a mi “herramienta maestra” y a mi condición personal que decido mostrarlas a través de una recopilación de datos que posteriormente serán claves para definir al completo la casa. Yo me considero una persona ordenada, que necesita tener todos los aspectos que influyen en su vida controlados al minuto: en qué orden introducir los objetos en mi bolso según su frecuencia de uso para una mayor comodidad a la hora de buscar algo en él, colocar las herramientas de trabajo sobre la mesa de forma que pueda acceder a todas ellas de manera rápida y teniendo más cerca lo realmente indispensable… bien podría decirse que se trata de una obsesión que trato de llevar a todos los aspectos del día a día, cuanto más al trabajo.

Hablando ahora del proceso de trabajo, creo que en mi caso siempre procedo de la misma manera: el primer paso siempre consiste en hacer una recopilación de datos; primero se trata de una lista rápida con palabras sueltas e inconexas, ideas con las que trabajar más adelante, y a continuación esa lista se va depurando con la información que vaya encontrando, hasta poder elaborar, por ejemplo, una tabla con datos precisos y bien informados.

Si hablamos de trabajos manuales o artesanía, el proceso apenas varía. Una cosa que me gusta realizar manualmente son tarjetas de felicitación, o también envoltorios de regalos. Suelen ser trabajos con un altísimo grado de implicación personal, ya que van dedicados a personas muy cercanas a mí. De acuerdo con la forma de trabajar que he descrito antes, la primera lista rápida que elaboro tiene que ver con pensamientos sobre estas personas: sus gustos, la relación que mantengamos… y también recopilo otros datos como referencias de modelos que haya visto en alguna red social, texturas que se pueden lograr, etcétera. A continuación, para depurar estas ideas, hago un inventario de los materiales de los que dispongo en casa, que son extremadamente variados.

El resultado de este trabajo es un producto muy personal, una especie de collage de materiales, impresiones y sentimientos, que siempre me aporta más conocimiento. Tanto la elaboración de tarjetas como de tablas y gráficos de datos, supone un aprendizaje sobre el trabajo que voy a realizar y sobre el que ya se ha realizado.

Existen artistas que utilizan esta técnica para realizar sus obras. Heather Dewey-Hagborg, por ejemplo, es una artista que se dedicó a recoger ADN de extraños mediante chicles y colillas usados y así reconstruir sus rostros, según podemos leer en el artículo de ABC. Además, estoy al corriente de un gran número de blogs con temática de manualidades, de entre los que se podría destacar a Simone LeBlanc.

Bibliografía:


Si no lo dibujas, no lo entiendes

                 Mi forma de trabajar es la ideación gráfica. Siempre llevo conmigo un pequeño cuaderno negro de tapa dura con hojas completamente blancas. Preferiblemente DIN A5.
                El primer paso del proceso de trabajo es la reflexión. Aunque las ideas ronden mi mente necesito que queden por escrito, por ello redacto todos los datos que creo que van a aparecer en el proyecto.
                Cuando la primera ronda de ideas ya ha invadido la hoja comienzo a dibujar. Para ello empleo el Pilot G-TEC-C4 negro del 0.4. Comencé a usarlo en la asignatura de análisis e ideación gráfica 1º y desde entonces no he dejado de comprarlo. Poco a poco comencé a controlarlo. Saber que al inclinarlo sale menos tinta, que las líneas más rectas son las más rápidas, que el entramado es una forma de conseguir profundidad y realismo,...




                Como dijo Javier García Solera (2013) en una conferencia en la UA, "Si no lo dibujas, no lo entiendes".

Los dibujos que realizo para pensar son bocetos rápidos de las ideas que tengo en la cabeza. Intentando guardar las proporciones para que el dibujo sea lo más verídico posible. Los dibujos son pequeños y rápidos por lo que no resulta pesado hacerlos todas las veces que sean necesarias. En ello se ve un proceso, cada boceto es distinto del anterior pues incorpora las nuevas ideas.
                Junto a cada dibujo anoto los posibles cambios o los detalles importantes, al igual que podemos ver en bocetos del arquitecto Alfredo Payá (1996). Realmente no soy capaz de ver el cambio por escrito, aunque en mi cabeza haya una idea no consigo visualizarla bien hasta que no la dibujo. Muchas veces una idea brillante pasa a ser descartada al descubrir su sinsentido.
Una herramienta muy útil en estos dibujos es el color. Es en este momento cuando la idea que tienes en la cabeza queda realmente plasmada. Es una forma de saber si la combinación de colores empleada es la correcta. Con el color le doy vida al contexto donde se va a encontrar el proyecto.



                Un detalle importante en los espacios proyectados para María Langarita es la envolvente de vidrio. Para destacar el vidrio en los dibujos es importante dibujar lo que hay detrás y darle color para destacarlo.



                Esta herramienta te proporciona una libertad de expresión tan solo limitada por tus propias capacidades. La fotografía es una de las mejores formas de plasmar la realidad pero no tu realidad, aunque si elementos que formarán parte de ella.
El dibujo a mano alzada permite una desinhibición que el digital no es capaz de proporcionarte. Los programas de ordenador como AutoCad o Rhyno te ayudan a grafiar de una forma más exacta lo que quieres, pero en mi caso es una herramienta secundaria para llegar al fin. Es una herramienta de representación, no de reflexión. Como dice Oscar Kaplan Frost (2007), "Si bien, aún se puede encontrar algún tipo de discusión entre los apasionados usuarios de las herramientas digitales y los defensores del dibujo a mano alzada". "El arquitecto Edgardo Minond afirma que "El croquis es el primer paso en el aprendizaje de la mayoría de las disciplinas artísticas, inclusive en la era de la representación digital, identificando al profesional, permitiéndole el desarrollo de los proyectos, con más rapidez que la computadora".
Otra forma de conseguir visualizar tus ideas es mediante el uso de maquetas. Lo considero un paso que va más allá del dibujo a mano, pues le representación es más exacta, siempre que la maqueta sea realista. Además te permite jugar con texturas y materiales. El aspecto negativo de este sistema es el tiempo que necesita.



                Son muchos los arquitectos que emplean la ideación, entre ellos Javier García Solera. En diciembre del 2013, el arquitecto alicantino, dio una conferencia sobre ideación gráfica en su edificio de la Universidad de Alicante, el Germán Bernácer. Nos enseñó dibujos propios, describiendo la técnica  empleada. Nos enseñó que es muy importante la limpieza en estos dibujos para que el resultado no sea un caos ilegible. Hay que dibujar un mismo objeto desde distintas perspectivas para ver si funciona en conjunto. Dibujar las cosas una y otra vez te ayudará a entender mejor el objeto.

      
                     Le Corbusier (20 - 30)                   


    Alfredo Payá. MUA (1996)



Gimnasio del colegio Maravillas, Madrid. De la Sota (1961)




BIBLIOGRAFÍA

PROYECTOS 4. TALLER 5, 2012 - 2013. Expresión gráfica en el proyecto arquitectónico. El dibujo como medio de comunicación / El dibujo como herramienta de expresión. Expresión gráfica.

Oscar Kaplan Frost, 2007. "Dibujo analógico + Dibujo digital". Universidad de Palermo

VI.

No puedo considerarla mi técnica habitual de trabajo. Hacía años que no la empleaba. Cuando era pequeña iba a clases de dibujo con una señora mayor del barrio en el que vivo. Era una mujer bastante tradicional que pintaba siempre según la misma técnica de óleo que nos impartía a los que estábamos allí.

La mujer tenía su propia metodología y organización:

A los nuevos nos ponía en una mesa separada y nos echaba carpetas y carpetas de láminas modelo para copiar a carboncillo. Nos enseñaba como se cogía, que grosores debíamos utilizar  para cada línea, donde usar el difuminador, …

Cada uno necesitaba su tiempo de contacto con la forma de esbozar. Pero cuando ella consideraba que ya estabas listo, te llamaba y te daba una amplia lista de colores, formas de pinceles y espátulas. Jamás en mi vida había oído los nombres de esos colores: tierra de siena tostada, carmín de granza, verde vejiga, … ¿vejiga, en serio?

Y entonces llegabas tu que no medías más de medio metro cargado de lienzo, maletín y caballete. Yo trataba todo el tiempo de no abrir la boca y respirar lo menos posible el aguarrás.

Siempre pensé que era un problema de tiempo. Pero esta semana descubrí que no. Cada vez que intentaba ponerme a pintar fuera de las clases fracasaba por el hecho de no tener un lugar propio en el que tener el material montado permanentemente. Sin embargo esta vez lo monté en mi habitación (donde pienso dejarlo instalado indefinidamente). Y con esto pude comprobar cuál había sido mi error todos estos años: si no tienes mucho tiempo, dedícale pequeños momentos al día. Teniéndolo al paso toda la semana, cada vez que me acercaba por allí lo observaba y lo modificaba. A veces incluso quedándome allí horas sin percatarme de que estaba de paso hacia otra tarea.

Este descubrimiento no hizo más que potenciar mi actitud hacía el debate de la semana pasada en el que hablaba precisamente de los estudios de los arquitectos y su distribución y organización del espacio. Para Yona Friedman era el taller en el que pensaba y producía sus obras, a veces también en esta técnica.

Sé que pintar al óleo no es un técnica demasiado relacionada al trabajo del arquitecto (actual) por muchas razones: no es tan explicativa, no es rápida, no emplea materiales ligeros de transportar, … Parece que la acuarela, lápiz, carbón o plumilla son más apropiados para pensamientos de ideación.

Sin embargo decidí escoger esta técnica que conozco bien ya que en ella he experimentado desde siempre ese concepto de flujo del que empezaba a hablar Mihály Csíkszentmihályi en 1975. No sé hasta qué punto pude haber resuelto lo que se pedía de mí en la práctica, lo que sí hice fue experimentar esa concentración necesaria de la que ya era consciente que podía alcanzar.

Empecé con los dibujos a carboncillo sobre el lienzo, borrando con un trapo los errores que cometía, hasta proporcionarlo esquemáticamente. Entonces cogía un color tierra muy diluido en aceite o aguarrás y repaso las líneas. Así es como me enseñaron. Después, cuando está seco -al estar rebajado tarda unos 10 min, frente a los 3 días que tarda la pintura sin mezclar- paso el trapo borrando restos de carbón. Y ya es el momento de empezar. Suelo comenzar por los fondos o los cielos y las áreas más claras del proyecto. Y después lo oscuro y los detalles. Me gusta trabajar con espátulas de diferentes tamaños y ángulos, pero hay detalles difíciles de definir sin un pincel. Y mi obsesión por los detalles milimétricos no ayuda tampoco.

Igualmente no todo fue tan fluido: hubieron momentos de ansiedad y de aburrimiento también. Estos momentos, que considero también necesarios en el proceso de la concentración y del trabajo en sí, me llevaron a replantearme en muchos casos mi proyecto, hasta el punto de necesitar empezar de 0.

Considero que el proceso en general me ha permitido pensar de forma diferente a la que lo hubiera hecho con otras herramientas habituales y que además me ha llevado a ser consciente de las proporciones, tamaños, texturas, tramas y colores reales del proyecto.

CSÍKSZENTMIHÁLYI, Mihály. Flow, the secret to happiness. Febrero, 2004. (http://www.ted.com/talks/mihaly_csikszentmihalyi_on_flow) [Consultado el 2 de marzo del 2014]

FRIEDMAN, Yona. Interior Apartment. 1968. (http://www.yonafriedman.nl/?page_id=660) [Consultado el 10 de marzo del 2014]


Escrito_VI

Sea cual sea el cometido al que me enfrente, ya sea algo tan sencillo como explicarle a alguien cómo llegar a un lugar en concreto, o algo que no lo sea tanto como intentar que mi hermano comprenda un ejercicio de matemáticas, la técnica que empleo y en la que me encuentro más cómodo es el dibujo a mano.

 

En el diseño de la casa para María Langarita esta herramienta ha sido de vital importancia en el desarrollo del proyecto ya que es la manera en la más directamente puedo plasmar mis ideas. De hecho, la semana anterior quizás no dediqué el tiempo suficiente al dibujo a mano y empecé a dibujar muy rápidamente con el ordenador, que por otra parte era el enunciado del curso, pero fui consciente de que el resultado obtenido no era el más adecuado y quedaron muchos aspectos sin tratar que el dibujo a ordenador no me permitió trabajar.

 

Todo aquello que presuntamente había quedado en el tintero la semana pasada, esta semana lo he podido tratar de una forma más detalla gracias al dibujo a mano. Pero no todo aquello que se está tratando, por el mero hecho de que la herramienta empleada sea el dibujo, tengan que ver solo con el hecho formal, sino que va más allá. La orientación, las condiciones climáticas del entorno, transparencias, ambientes…,etc. Todo aquello que en principio parece intangible, gracias al dibujo a mano se pueden plasmar en una hoja en blanco. 

 

Creo que existe una relación directa entre lo que cada uno de nosotros tenemos en mente y la forma que tenemos de explicarlo. Para mí, esa relación se materializa en un lápiz. El movimiento tan libre que te permite el lápiz ayuda a que las ideas fluyan de manera más eficaz que, por ejemplo, con el dibujo asistido por ordenador. La rigidez que suponen los programas de dibujo informatizado enfatizan los pensamientos canónicos y, de alguna manera, estrechan el cerco a tus ideas obteniendo resultados básicos y generalistas. Por poner otro ejemplo, pienso que existe cierta analogía en el uso de los sistemas GPS ya que, recuerdo que antes de usarlos, era capaz de recordar el nombre de muchísimas calles y mi capacidad de orientación era mucho mayor. Desde que uso estos sistemas, siento que esas facultades de orientación han menguado, y pienso que es simplemente por el hecho de seguir unas órdenes con el fin de llegar a un destino, sin importar el cómo y sin cuestionar siquiera si son correctas o no.

 

Alguien del que he podido aprender mucho, en lo que se refiere a este aspecto en particular del dibujo a mano, es del arquitecto Alfonso Navarro. Él siempre ha defendido que “un arquitecto debe saber dibujar. El arquitecto que no sabe dibujar lo deja plasmado en cada una de sus obras en forma de errores”. Él defiende que gracias al dibujo a mano, uno es capaz de definir todos y cada uno de los aspectos que definen la obra arquitectónica. 

 

El hecho es que el dibujo a mano alzada me permite canalizar todo aquello que quiero que se vea reflejado en el proyecto, de una manera más directa y precisa que con cualquier otro medio.

 

 

Adrián Ferrándiz Candalija.

 

 

Bibliografía:

 

Alfonso Navarro Guzmán, arquitecto. http://www.alfonsonavarro.com


Escrito_VI

Sea cual sea el cometido al que me enfrente, ya sea algo tan sencillo como explicarle a alguien cómo llegar a un lugar en concreto, o algo que no lo sea tanto como intentar que mi hermano comprenda un ejercicio de matemáticas, la técnica que empleo y en la que me encuentro más cómodo es el dibujo a mano.

En el diseño de la casa para María Langarita esta herramienta ha sido de vital importancia en el desarrollo del proyecto ya que es la manera en la más directamente puedo plasmar mis ideas. De hecho, la semana anterior quizás no dediqué el tiempo suficiente al dibujo a mano y empecé a dibujar muy rápidamente con el ordenador, que por otra parte era el enunciado del curso, pero fui consciente de que el resultado obtenido no era el más adecuado y quedaron muchos aspectos sin tratar que el dibujo a ordenador no me permitió trabajar.

Todo aquello que presuntamente había quedado en el tintero la semana pasada, esta semana lo he podido tratar de una forma más detalla gracias al dibujo a mano. Pero no todo aquello que se está tratando, por el mero hecho de que la herramienta empleada sea el dibujo, tengan que ver solo con el hecho formal, sino que va más allá. La orientación, las condiciones climáticas del entorno, transparencias, ambientes…,etc. Todo aquello que en principio parece intangible, gracias al dibujo a mano se pueden plasmar en una hoja en blanco. 

Creo que existe una relación directa entre lo que cada uno de nosotros tenemos en mente y la forma que tenemos de explicarlo. Para mí, esa relación se materializa en un lápiz. El movimiento tan libre que te permite el lápiz ayuda a que las ideas fluyan de manera más eficaz que, por ejemplo, con el dibujo asistido por ordenador. La rigidez que suponen los programas de dibujo informatizado enfatizan los pensamientos canónicos y, de alguna manera, estrechan el cerco a tus ideas obteniendo resultados básicos y generalistas. Por poner otro ejemplo, pienso que existe cierta analogía en el uso de los sistemas GPS ya que, recuerdo que antes de usarlos, era capaz de recordar el nombre de muchísimas calles y mi capacidad de orientación era mucho mayor. Desde que uso estos sistemas, siento que esas facultades de orientación han menguado, y pienso que es simplemente por el hecho de seguir unas órdenes con el fin de llegar a un destino, sin importar el cómo y sin cuestionar siquiera si son correctas o no.

Alguien del que he podido aprender mucho, en lo que se refiere a este aspecto en particular del dibujo a mano, es del arquitecto Alfonso Navarro. Él siempre ha defendido que “un arquitecto debe saber dibujar. El arquitecto que no sabe dibujar lo deja plasmado en cada una de sus obras en forma de errores”. Él defiende que gracias al dibujo a mano, uno es capaz de definir todos y cada uno de los aspectos que definen la obra arquitectónica. 

El hecho es que el dibujo a mano alzada me permite canalizar todo aquello que quiero que se vea reflejado en el proyecto, de una manera más directa y precisa que con cualquier otro medio.

Adrián Ferrándiz Candalija.

Bibliografía:

Alfonso Navarro Guzmán, arquitecto. http://www.alfonsonavarro.com

Materialización de las ideas

Para traducir la planta de la casa el mejor método para mí, es la materialización de las ideas. Creando prototipos a menor escala para comprobar que funcionan.

Primero hay que empezar dibujando esquemas de lo que se quiere construir. Esto es importante para saber qué materiales vamos a necesitar en la construcción de nuestra maqueta.

Una vez tenemos los materiales que creemos necesarios nos ponemos a cortarlos con las medidas planteadas. Las escalas adecuadas podrían ser la 1:20 o la 1:25 ya que tiene que ser lo suficientemente grande para que se asemeje bastante a la arquitectura que pensamos. Así también tenemos posibilidad de incluir más detalles. Ahora es cuestión es comenzar a montar las piezas, comprobar que encajan bien y darnos cuenta de si tiene sentido lo que estamos construyendo. Vamos modificando sobre la marcha. Así es como vemos que nos falta un material, que una cosa no funciona bien y habría que hacerlo de otra forma. Lo que intentamos comprender del proyecto es si la escala de las cosas es la adecuada, si nuestras ideas quedan plasmadas en ese prototipo o cómo podemos incorporarlas cambiando esto o lo otro, si funcionan los mecanismos que teníamos pensados, descubrir nuevas relaciones arquitectónicas… Así que cuando realmente descubrimos algo es cuando nos equivocamos y buscamos soluciones alternativas.

Lo que nos permite una maqueta es la representación aproximada a la realidad, algo que es imposible conseguir con el dibujo. Además de ver el proyecto de forma más objetiva, lo que no se consigue con el fotomontaje. La maqueta nos sirve para la creación, el análisis y la proyección de las ideas.

Las maquetas son más frecuentes en los entornos profesionales de la arquitectura y la ingeniería. Existen maquetas de distinto tipo y con distintas finalidades. Está la maqueta terminada y bien hecha que sirve para mostrarla al cliente o exponerla y la maqueta volumétrica y de pruebas, que es una maqueta para trabajar en ella e ir modificándola conforme va avanzando el proyecto. Ésta última es la que nos interesa.


Uno de los arquitectos que trabaja de esta forma es Norman Foster. Se pudo comprobar en una exposición hecha en 2009 dónde se muestran croquis, esquemas, anotaciones y maquetas de trabajo llenas de correcciones y notas. Es un material muy personal, de su método de trabajo y de las ideas que fundan su arquitectura. 

Revista Qué pasa, 2009. “Arquitectura: Foster Íntimo.” http://www.quepasa.cl/articulo/20_796_9.html