Archivo de la categoría: 9b
ARTESANÍA_ herramienta virtual
Escrito_ 6
Cualquier proceso de trabajo conlleva una implicación personal. En realidad, cualquier proceso no, todo sea dicho, pues siempre existirá quien realice las tareas de forma mecánica y sin cuestionarse a penas nada, como el ciempiés de la fábula que leímos al comienzo de este curso, que movía todos sus pies a la vez sin pararse a pensar en cómo lo hacía, qué proceso seguía. Pero cuando se trata de un proceso de trabajo que pretende llegar a un fin sincero, la implicación personal es inevitable. Quizás unas veces más conscientemente que otras, pero en cada trabajo realizado, yo intento llevarlo a mi terreno para que el resultado sea más satisfactorio.
Es por ello que, cuando se nos encarga la tarea de traducir a nuestra herramienta la geometría de la casa para María, yo siento la necesidad de poner en un formato físico mis inquietudes hacia el proyecto, las cuales aún no habían llegado más allá de mi cuaderno de trabajo.
Estas inquietudes o pensamientos acerca de la casa han existido desde el principio, y es debido a mi “herramienta maestra” y a mi condición personal que decido mostrarlas a través de una recopilación de datos que posteriormente serán claves para definir al completo la casa. Yo me considero una persona ordenada, que necesita tener todos los aspectos que influyen en su vida controlados al minuto: en qué orden introducir los objetos en mi bolso según su frecuencia de uso para una mayor comodidad a la hora de buscar algo en él, colocar las herramientas de trabajo sobre la mesa de forma que pueda acceder a todas ellas de manera rápida y teniendo más cerca lo realmente indispensable… bien podría decirse que se trata de una obsesión que trato de llevar a todos los aspectos del día a día, cuanto más al trabajo.
Hablando ahora del proceso de trabajo, creo que en mi caso siempre procedo de la misma manera: el primer paso siempre consiste en hacer una recopilación de datos; primero se trata de una lista rápida con palabras sueltas e inconexas, ideas con las que trabajar más adelante, y a continuación esa lista se va depurando con la información que vaya encontrando, hasta poder elaborar, por ejemplo, una tabla con datos precisos y bien informados.
Si hablamos de trabajos manuales o artesanía, el proceso apenas varía. Una cosa que me gusta realizar manualmente son tarjetas de felicitación, o también envoltorios de regalos. Suelen ser trabajos con un altísimo grado de implicación personal, ya que van dedicados a personas muy cercanas a mí. De acuerdo con la forma de trabajar que he descrito antes, la primera lista rápida que elaboro tiene que ver con pensamientos sobre estas personas: sus gustos, la relación que mantengamos… y también recopilo otros datos como referencias de modelos que haya visto en alguna red social, texturas que se pueden lograr, etcétera. A continuación, para depurar estas ideas, hago un inventario de los materiales de los que dispongo en casa, que son extremadamente variados.
El resultado de este trabajo es un producto muy personal, una especie de collage de materiales, impresiones y sentimientos, que siempre me aporta más conocimiento. Tanto la elaboración de tarjetas como de tablas y gráficos de datos, supone un aprendizaje sobre el trabajo que voy a realizar y sobre el que ya se ha realizado.
Existen artistas que utilizan esta técnica para realizar sus obras. Heather Dewey-Hagborg, por ejemplo, es una artista que se dedicó a recoger ADN de extraños mediante chicles y colillas usados y así reconstruir sus rostros, según podemos leer en el artículo de ABC. Además, estoy al corriente de un gran número de blogs con temática de manualidades, de entre los que se podría destacar a Simone LeBlanc.
Bibliografía:
- Simone LeBlanc <<http://simoneleblanc.com/wrapped-pom-poms-pennants/>> (Consultado a 9 de marzo de 2014)
- ABC, 8 de mayo de 2013, “Recrean el rostro de desconocidos a partir del ADN de colillas y chicles” <<http://www.abc.es/ciencia/20130508/abci-recrean-rostro-desconocidos-partir-201305081605.html>> (Consultado a 9 de marzo de 2014)
- “Fábula del ciempiés y la araña”, 17 de abril de 2009, Valpar Ascelpio <<http://vaparasclepio.blogspot.com.es/2009/04/fabula-del-cienpies-y-la-arana.html>> (Consultado a 9 de marzo de 2014)
Si no lo dibujas, no lo entiendes
BIBLIOGRAFÍA
PROYECTOS 4. TALLER 5, 2012 - 2013. Expresión gráfica en el proyecto arquitectónico. El dibujo como medio de comunicación / El dibujo como herramienta de expresión. Expresión gráfica.
Oscar Kaplan Frost, 2007. "Dibujo analógico + Dibujo digital". Universidad de Palermo
VI.
No puedo considerarla mi técnica habitual de trabajo. Hacía años que no la empleaba. Cuando era pequeña iba a clases de dibujo con una señora mayor del barrio en el que vivo. Era una mujer bastante tradicional que pintaba siempre según la misma técnica de óleo que nos impartía a los que estábamos allí.
La mujer tenía su propia metodología y organización:
A los nuevos nos ponía en una mesa separada y nos echaba carpetas y carpetas de láminas modelo para copiar a carboncillo. Nos enseñaba como se cogía, que grosores debíamos utilizar para cada línea, donde usar el difuminador, …
Cada uno necesitaba su tiempo de contacto con la forma de esbozar. Pero cuando ella consideraba que ya estabas listo, te llamaba y te daba una amplia lista de colores, formas de pinceles y espátulas. Jamás en mi vida había oído los nombres de esos colores: tierra de siena tostada, carmín de granza, verde vejiga, … ¿vejiga, en serio?
Y entonces llegabas tu que no medías más de medio metro cargado de lienzo, maletín y caballete. Yo trataba todo el tiempo de no abrir la boca y respirar lo menos posible el aguarrás.
Siempre pensé que era un problema de tiempo. Pero esta semana descubrí que no. Cada vez que intentaba ponerme a pintar fuera de las clases fracasaba por el hecho de no tener un lugar propio en el que tener el material montado permanentemente. Sin embargo esta vez lo monté en mi habitación (donde pienso dejarlo instalado indefinidamente). Y con esto pude comprobar cuál había sido mi error todos estos años: si no tienes mucho tiempo, dedícale pequeños momentos al día. Teniéndolo al paso toda la semana, cada vez que me acercaba por allí lo observaba y lo modificaba. A veces incluso quedándome allí horas sin percatarme de que estaba de paso hacia otra tarea.
Este descubrimiento no hizo más que potenciar mi actitud hacía el debate de la semana pasada en el que hablaba precisamente de los estudios de los arquitectos y su distribución y organización del espacio. Para Yona Friedman era el taller en el que pensaba y producía sus obras, a veces también en esta técnica.
Sé que pintar al óleo no es un técnica demasiado relacionada al trabajo del arquitecto (actual) por muchas razones: no es tan explicativa, no es rápida, no emplea materiales ligeros de transportar, … Parece que la acuarela, lápiz, carbón o plumilla son más apropiados para pensamientos de ideación.
Sin embargo decidí escoger esta técnica que conozco bien ya que en ella he experimentado desde siempre ese concepto de flujo del que empezaba a hablar Mihály Csíkszentmihályi en 1975. No sé hasta qué punto pude haber resuelto lo que se pedía de mí en la práctica, lo que sí hice fue experimentar esa concentración necesaria de la que ya era consciente que podía alcanzar.
Empecé con los dibujos a carboncillo sobre el lienzo, borrando con un trapo los errores que cometía, hasta proporcionarlo esquemáticamente. Entonces cogía un color tierra muy diluido en aceite o aguarrás y repaso las líneas. Así es como me enseñaron. Después, cuando está seco -al estar rebajado tarda unos 10 min, frente a los 3 días que tarda la pintura sin mezclar- paso el trapo borrando restos de carbón. Y ya es el momento de empezar. Suelo comenzar por los fondos o los cielos y las áreas más claras del proyecto. Y después lo oscuro y los detalles. Me gusta trabajar con espátulas de diferentes tamaños y ángulos, pero hay detalles difíciles de definir sin un pincel. Y mi obsesión por los detalles milimétricos no ayuda tampoco.
Igualmente no todo fue tan fluido: hubieron momentos de ansiedad y de aburrimiento también. Estos momentos, que considero también necesarios en el proceso de la concentración y del trabajo en sí, me llevaron a replantearme en muchos casos mi proyecto, hasta el punto de necesitar empezar de 0.
Considero que el proceso en general me ha permitido pensar de forma diferente a la que lo hubiera hecho con otras herramientas habituales y que además me ha llevado a ser consciente de las proporciones, tamaños, texturas, tramas y colores reales del proyecto.
CSÍKSZENTMIHÁLYI, Mihály. Flow, the secret to happiness. Febrero, 2004. (http://www.ted.com/talks/mihaly_csikszentmihalyi_on_flow) [Consultado el 2 de marzo del 2014]
FRIEDMAN, Yona. Interior Apartment. 1968. (http://www.yonafriedman.nl/?page_id=660) [Consultado el 10 de marzo del 2014]
Escrito_VI
Sea cual sea el cometido al que me enfrente, ya sea algo tan sencillo como explicarle a alguien cómo llegar a un lugar en concreto, o algo que no lo sea tanto como intentar que mi hermano comprenda un ejercicio de matemáticas, la técnica que empleo y en la que me encuentro más cómodo es el dibujo a mano.
En el diseño de la casa para María Langarita esta herramienta ha sido de vital importancia en el desarrollo del proyecto ya que es la manera en la más directamente puedo plasmar mis ideas. De hecho, la semana anterior quizás no dediqué el tiempo suficiente al dibujo a mano y empecé a dibujar muy rápidamente con el ordenador, que por otra parte era el enunciado del curso, pero fui consciente de que el resultado obtenido no era el más adecuado y quedaron muchos aspectos sin tratar que el dibujo a ordenador no me permitió trabajar.
Todo aquello que presuntamente había quedado en el tintero la semana pasada, esta semana lo he podido tratar de una forma más detalla gracias al dibujo a mano. Pero no todo aquello que se está tratando, por el mero hecho de que la herramienta empleada sea el dibujo, tengan que ver solo con el hecho formal, sino que va más allá. La orientación, las condiciones climáticas del entorno, transparencias, ambientes…,etc. Todo aquello que en principio parece intangible, gracias al dibujo a mano se pueden plasmar en una hoja en blanco.
Creo que existe una relación directa entre lo que cada uno de nosotros tenemos en mente y la forma que tenemos de explicarlo. Para mí, esa relación se materializa en un lápiz. El movimiento tan libre que te permite el lápiz ayuda a que las ideas fluyan de manera más eficaz que, por ejemplo, con el dibujo asistido por ordenador. La rigidez que suponen los programas de dibujo informatizado enfatizan los pensamientos canónicos y, de alguna manera, estrechan el cerco a tus ideas obteniendo resultados básicos y generalistas. Por poner otro ejemplo, pienso que existe cierta analogía en el uso de los sistemas GPS ya que, recuerdo que antes de usarlos, era capaz de recordar el nombre de muchísimas calles y mi capacidad de orientación era mucho mayor. Desde que uso estos sistemas, siento que esas facultades de orientación han menguado, y pienso que es simplemente por el hecho de seguir unas órdenes con el fin de llegar a un destino, sin importar el cómo y sin cuestionar siquiera si son correctas o no.
Alguien del que he podido aprender mucho, en lo que se refiere a este aspecto en particular del dibujo a mano, es del arquitecto Alfonso Navarro. Él siempre ha defendido que “un arquitecto debe saber dibujar. El arquitecto que no sabe dibujar lo deja plasmado en cada una de sus obras en forma de errores”. Él defiende que gracias al dibujo a mano, uno es capaz de definir todos y cada uno de los aspectos que definen la obra arquitectónica.
El hecho es que el dibujo a mano alzada me permite canalizar todo aquello que quiero que se vea reflejado en el proyecto, de una manera más directa y precisa que con cualquier otro medio.
Adrián Ferrándiz Candalija.
Bibliografía:
Alfonso Navarro Guzmán, arquitecto. http://www.alfonsonavarro.com
Escrito_VI
Sea cual sea el cometido al que me enfrente, ya sea algo tan sencillo como explicarle a alguien cómo llegar a un lugar en concreto, o algo que no lo sea tanto como intentar que mi hermano comprenda un ejercicio de matemáticas, la técnica que empleo y en la que me encuentro más cómodo es el dibujo a mano.
En el diseño de la casa para María Langarita esta herramienta ha sido de vital importancia en el desarrollo del proyecto ya que es la manera en la más directamente puedo plasmar mis ideas. De hecho, la semana anterior quizás no dediqué el tiempo suficiente al dibujo a mano y empecé a dibujar muy rápidamente con el ordenador, que por otra parte era el enunciado del curso, pero fui consciente de que el resultado obtenido no era el más adecuado y quedaron muchos aspectos sin tratar que el dibujo a ordenador no me permitió trabajar.
Todo aquello que presuntamente había quedado en el tintero la semana pasada, esta semana lo he podido tratar de una forma más detalla gracias al dibujo a mano. Pero no todo aquello que se está tratando, por el mero hecho de que la herramienta empleada sea el dibujo, tengan que ver solo con el hecho formal, sino que va más allá. La orientación, las condiciones climáticas del entorno, transparencias, ambientes…,etc. Todo aquello que en principio parece intangible, gracias al dibujo a mano se pueden plasmar en una hoja en blanco.
Creo que existe una relación directa entre lo que cada uno de nosotros tenemos en mente y la forma que tenemos de explicarlo. Para mí, esa relación se materializa en un lápiz. El movimiento tan libre que te permite el lápiz ayuda a que las ideas fluyan de manera más eficaz que, por ejemplo, con el dibujo asistido por ordenador. La rigidez que suponen los programas de dibujo informatizado enfatizan los pensamientos canónicos y, de alguna manera, estrechan el cerco a tus ideas obteniendo resultados básicos y generalistas. Por poner otro ejemplo, pienso que existe cierta analogía en el uso de los sistemas GPS ya que, recuerdo que antes de usarlos, era capaz de recordar el nombre de muchísimas calles y mi capacidad de orientación era mucho mayor. Desde que uso estos sistemas, siento que esas facultades de orientación han menguado, y pienso que es simplemente por el hecho de seguir unas órdenes con el fin de llegar a un destino, sin importar el cómo y sin cuestionar siquiera si son correctas o no.
Alguien del que he podido aprender mucho, en lo que se refiere a este aspecto en particular del dibujo a mano, es del arquitecto Alfonso Navarro. Él siempre ha defendido que “un arquitecto debe saber dibujar. El arquitecto que no sabe dibujar lo deja plasmado en cada una de sus obras en forma de errores”. Él defiende que gracias al dibujo a mano, uno es capaz de definir todos y cada uno de los aspectos que definen la obra arquitectónica.
El hecho es que el dibujo a mano alzada me permite canalizar todo aquello que quiero que se vea reflejado en el proyecto, de una manera más directa y precisa que con cualquier otro medio.
Adrián Ferrándiz Candalija.
Bibliografía:
Alfonso Navarro Guzmán, arquitecto. http://www.alfonsonavarro.com
Materialización de las ideas
Traducción_
Traducción_



Traducción_


















