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ARTESANÍA_ herramienta virtual



Considero que antes de hacer cálculos técnicos o elegir los materiales necesarios para cualquier proyecto, es bueno tener una visión aproximada del resultado que buscamos. Para ello, a parte del dibujo a mano se usa como herramientas fotomontajes o renders, que pretenden aproximarse a la realidad final del objeto. Mi herramienta de trabajo para este proceso, como no podría ser de otra forma, son los programas de edición de imágenes. Factoría 5 Studio, un grupo de jóvenes arquitectos, se dedica a la visualización de arquitectura a través de elaboración de imágenes. Un concepto interesante y que mencionan a menudo es la temporalidad, la capacidad de estímulo de algo que no existe. Es una forma de plasmar un salto en el tiempo.
 Es apasionante poder anticiparse y ver el aspecto de algo que aún no existe.” (Entrevista por Alexandra Molinare, Plataforma Arquitectura).
No es un método que permita solucionar cuestiones técnicas o formales. Simplemente es una forma sencilla y relativamente rápida de tener un primer contacto visual con el objeto de diseño. Hay veces que ni siquiera buscan acercarse a la realidad, tan solo plasmar una primera ideación que contenga los rasgos característicos de forma muy evidente.
El proceso es muy similar a un collage. En primer lugar, hago una detenida búsqueda de un fondo que actúe como soporte del conjunto. Es importante entender el fondo y elegirlo adecuadamente, ¿queremos que actúe como fondo o participa de forma activa? Si es posible este fondo será una imagen propia.
Después, creo una carpeta en el escritorio del ordenador. Esta carpeta comienza a llenarse con imágenes de aquí y de allá. No se usarán todas estas imágenes o recortes en el montaje final, pero es importante esa primera lluvia de objetos. Por ejemplo, la semana pasada monté diferentes viñetas que mostraban la flexibilidad de mi espacio. Para ello usé en todas ellas el mismo fondo. Siempre partía de una mesa, único objeto que permanece en la estancia. Si lo que busco es un ambiente de trabajo, esa mesa me hace pensar qué elementos apoyan en ella; cuantas personas pueden trabajar allí; dónde se guardan los utensilios que se encuentran en la mesa; generan material estos objetos o son sólo herramientas; dónde coloco la nueva información, qué formato tiene y la ubicación óptima para su lectura.
Todas estas cuestiones tienen respuesta en la carpeta. La ventaja del carácter digital de esta herramienta es la rapidez de ejecución. Se pueden realizar multitud de pruebas, cambiando fácilmente el orden, los tonos, la forma, eliminando o añadiendo elementos. Claro que en cuestión de escala, es impreciso y hay que llevar cuidado. Aunque trabajamos con elementos existentes esto no tiene por qué limitar el resultado. Se obtiene una aproximación volumétrica del espacio, no exacta pero suficiente. Es tan personal como quiera que sea, puedo introducir imágenes propias o características, aporta otro tipo de información al dibujo de línea.
Me gusta pensar en estos montajes como los Proun de Lissitzky, sacar las formas de su soporte bidimensional, participando de la realidad en tres dimensiones. Es un paso intermedio entre la arquitectura y la imagen. De alguna forma, son herramientas de experimentación e investigación.

 

                 
 (1)- Reconstrucción de un Proun, -Lissitzky
 (2)- Fotomontaje propio, Una casa proyectada para María Langarita

Sobre el proceso de trabajo diestro

Hoy por hoy, vivimos en un mundo en que prima la imagen. Desde pequeños se nos inculca el hábito de observar el mundo, desde los pequeños cuentos infantiles, la las películas animadas. Puede que ese sea el motivo por lo cual desde bien pequeño adoraba el cine.
Cine, televisión y cualquier otra representación visual. Es muy posible que pertenezca a esa generación que se crió enganchada a la teta televisiva, cuando la televisión aún no había degenerado en el circo mediático que ahora es, y que solo alimenta el catetismo nacional.
Con el tiempo, esa hambre de imágenes maduro y se transformó en otra cosa. Una cosa que me empujaba a querer hacer algo que me enorgullezca, la grabación y el montaje de vídeo.
Con la misma facilidad que algunos tienen de coger un lápiz y un papel, y garabatear lo que quieren transmitir con gran acierto, yo lo consigo mediante el formato visual.
Para mí el vídeo no es solo una herramienta con la cual representar mis ideas, puede ser más que eso. Si se trabaja bien, con ímpetu y una visión global de lo que se pretende contar con él, se pueden crear pequeñas mini obras.

Con el vídeo podemos crear un escenario dinámico, con una profundidad que las fotografías o los fotomontajes no pueden alcanzar. Podemos conseguir ventanas a una misma escena desde diferentes puntos de vista al mismo tiempo, o jugar con el juego de las perspectivas. Podemos engañar a nuestro cerebro, o implantarle ideas subconscientes. El ámbito de actuación es casi infinito.
El mundo audiovisual al fin y al cabo tiene mucho que ver con el mundo de la arquitectura. Ambos juegan con la luz, las perspectivas, los espacios, la geometría, etc. Y donde estos juegos nos ayudan a crear composiciones armónicas que en si se pudieran llegar a considera arte.

 
Escena de 2001 Odisea en el espacio de Stanley Kubrick.

Escrito_ 6

Cualquier proceso de trabajo conlleva una implicación personal. En realidad, cualquier proceso no, todo sea dicho, pues siempre existirá quien realice las tareas de forma mecánica y sin cuestionarse a penas nada, como el ciempiés de la fábula que leímos al comienzo de este curso, que movía todos sus pies a la vez sin pararse a pensar en cómo lo hacía, qué proceso seguía. Pero cuando se trata de un proceso de trabajo que pretende llegar a un fin sincero, la implicación personal es inevitable. Quizás unas veces más conscientemente que otras, pero en cada trabajo realizado, yo intento llevarlo a mi terreno para que el resultado sea más satisfactorio.

Es por ello que, cuando se nos encarga la tarea de traducir a nuestra herramienta la geometría de la casa para María, yo siento la necesidad de poner en un formato físico mis inquietudes hacia el proyecto, las cuales aún no habían llegado más allá de mi cuaderno de trabajo.

Estas inquietudes o pensamientos acerca de la casa han existido desde el principio, y es debido a mi “herramienta maestra” y a mi condición personal que decido mostrarlas a través de una recopilación de datos que posteriormente serán claves para definir al completo la casa. Yo me considero una persona ordenada, que necesita tener todos los aspectos que influyen en su vida controlados al minuto: en qué orden introducir los objetos en mi bolso según su frecuencia de uso para una mayor comodidad a la hora de buscar algo en él, colocar las herramientas de trabajo sobre la mesa de forma que pueda acceder a todas ellas de manera rápida y teniendo más cerca lo realmente indispensable… bien podría decirse que se trata de una obsesión que trato de llevar a todos los aspectos del día a día, cuanto más al trabajo.

Hablando ahora del proceso de trabajo, creo que en mi caso siempre procedo de la misma manera: el primer paso siempre consiste en hacer una recopilación de datos; primero se trata de una lista rápida con palabras sueltas e inconexas, ideas con las que trabajar más adelante, y a continuación esa lista se va depurando con la información que vaya encontrando, hasta poder elaborar, por ejemplo, una tabla con datos precisos y bien informados.

Si hablamos de trabajos manuales o artesanía, el proceso apenas varía. Una cosa que me gusta realizar manualmente son tarjetas de felicitación, o también envoltorios de regalos. Suelen ser trabajos con un altísimo grado de implicación personal, ya que van dedicados a personas muy cercanas a mí. De acuerdo con la forma de trabajar que he descrito antes, la primera lista rápida que elaboro tiene que ver con pensamientos sobre estas personas: sus gustos, la relación que mantengamos… y también recopilo otros datos como referencias de modelos que haya visto en alguna red social, texturas que se pueden lograr, etcétera. A continuación, para depurar estas ideas, hago un inventario de los materiales de los que dispongo en casa, que son extremadamente variados.

El resultado de este trabajo es un producto muy personal, una especie de collage de materiales, impresiones y sentimientos, que siempre me aporta más conocimiento. Tanto la elaboración de tarjetas como de tablas y gráficos de datos, supone un aprendizaje sobre el trabajo que voy a realizar y sobre el que ya se ha realizado.

Existen artistas que utilizan esta técnica para realizar sus obras. Heather Dewey-Hagborg, por ejemplo, es una artista que se dedicó a recoger ADN de extraños mediante chicles y colillas usados y así reconstruir sus rostros, según podemos leer en el artículo de ABC. Además, estoy al corriente de un gran número de blogs con temática de manualidades, de entre los que se podría destacar a Simone LeBlanc.

Bibliografía:


«La geometría solucionará los problemas de la arquitectura.» Le Corbusier

No podría considerar que tuviese una única herramienta de trabajo, ya que, con tal afirmación, me estaría engañando y además os engañaría a vosotros. Pero si tuviese que evolucionar, innovar y desarrollar mi capacidad neuronal para llegar a formar una idea, esa herramienta sería el boceto.

Como dice la propia definición de boceto «…el concepto de boceto refiere al esquema o el proyecto que sirve de bosquejo para cualquier obra. Se trata de una guía que permite volcar y exhibir sobre un papel una idea general antes de arribar al trabajo que arrojará un resultado final.»  (http://definicion.de/boceto/)

Pero, para mí, la bocetación va más allá. Es coger un folio en blanco, es coger un lápiz de dureza 2B, es apoyarlo en el propio  papel, deslizar formando la primera línea y de ese simple comienzo generar toda una red de líneas de distintos grosores y tipologías formando una idea o dibujo que define con claridad y con cierta apertura un proyecto. Lo apacible del boceto es que puedes intervenir en el sin miramientos, puedes rayarlo, borrarlo, repintarlo de tal forma que en ese preciso momento de definición es cuando surge un desarrollo. Es durante este proceso cuando surge la inspiración, la máxima capacidad de intervención y a mi forma de trabajo una gran lucidez compositiva.

Claramente la técnica de bocetación no es la misma para todos los arquitectos. Hay una serie de arquitectos que piensan de la bocetación como un paso secundario o un paso no tan potente como para llegar a definir un espacio o realizar un proyecto.

Unos piensan como: «“Borrón” espontáneo, normalmente previo a otros dibujos más definitorios del objeto arquitectónico. Expresa la idea de un proyecto de un modo aún confuso» (Ignacio Araujo, La forma arquitectónica: 1976, 23-31). Así deja clara su opinión, afirmando la idea de boceto como algo inacabado, algo que no se ha llegado a desarrollar y que aun le falta mucho por hacer.

Pero luego están, otra serie de arquitectos que muchos considerarían los arquitectos “tradicionales” al preferir técnicas alejadas del proceso informatizado y decantándose por un dibujo manual para concebir su proyecto o la idea que tenía en mente.

Un mensaje que deja claro el arquitecto Ricardo Meriño Barrios en su página principal, al inicio de esta, dictaminando que: «Quien domina la capacidad de bocetar a mano alzada, posee la creatividad que necesita para el logro de un buen diseño en el campo de la arquitectura y el diseño en general.» (http://bocetosarquitectonicos.blogspot.com.es/ )

Una técnica que encontré dentro del campo de la bocetación es el trabajo de Rodrigo Cáceres Céspedes que en su obra de “Endless Cycling” muestra con claridad todos los pasos y la evolución por la que ha pasado el propio arquitecto para llegar a la definición de su propia idea.

Con esto, me reafirmo en la idea, de que la bocetación se convierte en una de mis herramientas más utilizadas y desarrolladas a la hora de realizar un proyecto. Ya que durante el proceso o desarrollo de este llego a una idea o forma que una vez preconcebida en mi cabeza he sido capaz de desarollar positivamente.

José Isidro Pastor Tormo

// HERRAMIENTA

Hay una herramienta de trabajo que siempre me ha emocionado, pero que desde hace poco tengo la capacidad de utilizar. El video. En el primer curso de proyectos de arquitectura, Speed dating, nos propusieron unas citas rápidas en diferentes campos. Evaluábamos desde la maestría a la empatía, nos traían a un experto en la materia y realizábamos un trabajo semanal sobre éste. 

Cada semana un reto, un campo nuevo por descubrir. Hasta ese entonces la fotografía siempre me había interesado, capturar momentos que te hagan imaginar la secuencia entera. Hicimos un retrato a una señora amable que se prestó. La rodeamos de cosas que la caracterizasen, y en un segundo la habíamos capturado, pero esos nervios, movimientos de piernas, aprietos de manos, la forma de masticar un chicle, todo eso se había perdido en el negativo de la imagen. 

El siguiente trabajo fue el de hacer un videoretrato, esta vez nuestra experta en el tema fue Nuria Cubas, de nuevo buscamos alguien que se prestase y le grabamos durante 3 minutos. El primer minuto y medio consistía es no hacer nada. Naturalidad. De ese modo descubres infinitas cosas, percepciones y gestos. Los siguientes minutos consistían en que la persona hiciese lo que le viniese en gana. Algunos contaban un chiste, otros comía, se reían, lloraban. Lo que fuese. Pero era suyo, y a nosotros nos conmovía ver como lo hacían y reproducirlo después 

A continuación del trabajo de campo viene la posproducción,  ese momento en el que unos clips unidos a otros cobran sentido. En el que ya no solo seducimos a la vista, si no que lo oídos también perciben lo que ocurre. Ambiente, una canción de fondo, o pájaros sonando, cualquier cosa transforma la acción.

Quizás sea por mi inexperiencia, o por mi falta de habilidad en la fotografía, algo que tengo pendiente y que algún día conseguiré, pero muchas veces he intentado fotografiar espacios que más tarde me han decepcionado al ver el resultado en el ordenador. Algo se perdía. Espacio y tiempo. Me faltaba ese recorrido y ese momento de ir descubriendo las cosas conforme van pasando. El estudio de arquitectura elii ha conseguido explicar su arquitectura desde este punto de vista, permitiendo que nuestra mente de teletransporte a su arquitectura.

De nuevo, en otro curso de proyectos tuve la suerte de volver a trabajar con video, esta vez no fue solo una semana. El proyecto se presentaba mediante éste formato, entonces fue cuando ya terminé por convertirme en la pesada de cámara en mano. No solo lo uso para mostrar un proyecto, si no que a pesar de no tener una cámara buenísima, una canon semireflex e incluso a veces la cámara del iphone, el vídeo me acompaña en mis viajes, en mi día día, intentando que no se me escape nada.


El cine es la obsesión principal de la que parte mi proyecto. Las acciones cotidianas que ocurren cada día. Es por ello que la búsqueda previa de vídeos que me ayuden a explicar el sentimiento que quiero mostrar es un paso importante en el proyecto. Más tarde se hace hueco el diseño, incorporando a este sonidos, recorridos etc. De este modo logramos acercarnos más a la realidad no virtual.

#SetHouse

#6 Mi pincel de tamaño medio.

Trazo a trazo, éste se convierte en una prótesis añadida a mi mano derecha. Él, hace que me envuelva en mí misma, desde el momento en que lleno su pequeño depósito de agua. Pequeño, así resulta en tardes de inspiración, en tardes de blanco para mi mente, y de color para las hojas que conforman mi cuaderno.

Un buen papel, es lo único primordial. Su espesor ha de ser el idóneo, aunque luego por sobre valorarlo comience a temerle. A temerle tanto que hasta me crea yo misma incapaz de comenzar. Siempre un papel blanco es temido, que no se ensucie, que no se arrugue. Ui! ya se ha manchado… Me he convertido en una obsesa de solucionar problemas. Necesito hacer ese paso en vano y realizar alguna mancha sin sentido, tenga la forma que tenga, no importa, pero ya lo disimularé. Importa que me he desinhibido, que ya no importa que mi siguiente paso salga mal, porque esa hoja ya está manchada. El miedo a fallar, un error temido que me limita, la aprensión ante una hoja en blanco, el pudor de encontrarme tan desnuda ante… ¿Quién? ¿Ante mí misma? ¿Vergüenza de un error? Bah.

Comienza mi desmelene cuando paradójicamente, recojo mi pelo en una goma con el fin de que no interfiera en el inesperado viaje a esa parte de mí más creativa. Es hora de poner a trabajar, de accionar mi hemisferio cerebral derecho, el emocional. Vuelvo a soltar agua con unos suaves golpecitos, y decido sobre cuál color refregar mi pincel de tamaño medio. Me dispongo sobre el papel, y marco mi trazo lo más definido posible, de manera que voy perdiendo el color elegido a lo largo de mi trazo. Para ello, hay que tener cierta habilidad, e intuir la cantidad exacta de agua y color que contiene mi pincel de tamaño medio, presentir y prever que nuestra línea del esbozo quede perfecta.

Trazo a trazo, mancha a mancha, de color a agua, pinceladas que me van desvelando lugares, voy entrando en flujo, me convierto en la protagonista del dibujo, me siento como la niña que viste a su muñeca a su antojo y elige un vestido porque sí, pues yo así elijo mi gama de color de forma improvisada, y con cierto desasosiego por ello, pero al final, me decido simplemente por pura intuición y afán por continuar.

Es difícil encontrar esa voz creativa, si no concibes, si no mantienes contacto con tu interior, sino reflexionas sobre ti mismo, sobre tu gusto. Ésta técnica, me lleva a formas deseadas, a colores transparentes que permite la acuarela con ese pequeño matiz de tono suave y armonioso.  Me consiente movimientos que sin ser consciente, soy capaz de sentir y manejar con total libertad, y en ocasiones, incluso albedrío.

Después de la acuarela, suelo aplicarle mis líneas de tinta negra que me ayudan a darle esa profundidad que a veces falta. Este método es aplicado por numerosos arquitectos, e ilustradores.

Un ejemplo es Maja Wrońska, actualmente estudiante de Arquitectura en Varsovia, que para llevar a cabo sus ilustraciones, comienza trazando su dibujo con la ayuda de distintos lápices y marcadores, y termina con el uso de la acuarela, dando así vida a sus escenarios. Una de sus costumbres es rociar su dibujo previamente de color azul, rojo o morado, con una intención: “crear lugares al azar en el papel a través de la pintura”.


            Otro ejemplo, que mezcla la técnica de la acuarela junto la tinta, es Norberto Dorante, un arquitecto especialista de la línea, tortuosa, combinada y revuelta al color, que le sirve de ayuda para sus diseños y prototipos.

Nuria Martínez Martínez

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Frente al proceso de proyecto para esta semana he utilizado dos herramientas o técnicas en las que me considero diestro y que suelo utilizar, el dibujo a mano alzada y el dibujo asistido por ordenador. Estas dos herramientas para mí son complementarias y las considero dependientes una de la otra ya que independientemente no consiguen transmitir lo que pretendo.

El dibujo a mano es un dibujo ágil que permite cambiar cosas con mucha facilidad e introducir datos, ideas y referencias de forma sencilla. Los datos que introduce son desde datos técnicos o constructivos que son los que más me suelen interesar hasta datos no tangibles como movimientos, recorridos, ventilaciones, etc. Durante el proceso del dibujo no solo se introducen datos sino que ese mismo proceso te hace descubrir ideas o situaciones que a su vez te permite incorporar al proyecto, se trata de una especie de feedback que hace evolucionar la idea que se trabaja. Estos dibujos son poco precisos, sin escala e incluso a veces sin proporción, no son definitivos ("feos") y considero que solo son útiles para mí como proceso del proyecto para ir evolucionando ya que pueden no explicarse por sí solos.

Debido a esa condición de falta de precisión en el dibujo a mano alzada se hace necesario introducir una herramienta que si la tenga y sea capaz de explicar el proyecto. En este punto aparece el dibujo asistido por ordenador que introduce dimensiones, proporciones y líneas rectas. Esta precisión hace que el dibujo llegue a ser definitivo o que al introducir los datos del dibujo a mano al ordenador te des cuenta que no funciona y hay que volver atrás con el dibujo a mano yendo y volviendo hasta conseguir el objetivo deseado.

En momentos a lo largo de todo el proceso de dibujo como los que he explicado son en los que se van descubriendo y comprendiendo algunas ideas.

Estos procesos no son únicos, también aparecen aunque no en este proyecto otros como el trabajo con el acero que es con el que más disfruto y en el que encuentro ese concepto de flujo (flow) que propuso en 1975 Mihály Csíkszentmihályi. Sobretodo disfruto con el proceso de soldadura que cada vez que lo hago intento conseguir un mejor cordón que sea más resistente, estable y regular y que después sea menos costoso de pulir.





Para describir este proceso casi que serviría el texto sobre el corte de un tablero de madera de Ingold (2011:51-62) Walking the plank, ya que parece algo simple en el que solo tienes que apretar un botón e ir desplazando la mano en mi caso o hacer un movimiento repetitivo como en el tablero de madera. En cambio es un proceso mucho más complejo en el que hay que regular el caudal del gas, del hilo, la potencia de la maquina en función del tipo y el espesor de acero, controlar la velocidad de la mano para que no te salgan burbujas o vacios  y la distancia de la antorcha al material para que no se obstruya, etc.




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Me preparo para dibujar la idea, el concepto que quiero plasmar en el papel y que mas tarde pasara a ser una realidad y mas tarde cenizas. Me hago espacio en el escritorio preparo el papel y el lápiz y demás instrumentos necesarios, dejo que el lápiz se deslice sobre el papel creando formas eso es lo que hace mi mano, mientras mi cerebro da vueltas a la idea nebulosa de la que algunas formas empiezan a aclararse e intentan complementarse con miles de referencias, alegorías y metáforas, los trazos sin ningún tipo de orden me inspiran toman formas inesperadas con resultado inesperados que acaban por dar forma al concepto y  a las ideas que rondan mi cabeza. Tengo en cuenta que cada forma y que cada trazo cobren un significado real y que puedan llevarse a cabo en la tridimensional de la realidad y que pueda sostenerse bajo sus leyes físicas.
Comienzo por la base pieza que sostendrá todo el peso del catafalco, esto comienza a tomar forma, cuerpo central y contrarremates empiezan aparecer formando el conjunto que pronto estará ocupado por ninots, por ultimo comienza a nacer de entre los trazos ,el remate que coronara la hoguera elemento que llamara la atención del publico que mas tarde atrapara el guion de los bajos.
El boceto, la idea esta acabada pero aun falta trabajo. hay que crear un guion que atrape unas carteletas que interesen y enganchen, pero mas importante es diseñar unos ninots carga importante que transmitirán la historia y el mundo que quiero contar.
Pero por ahora solo tenemos lineas sobre un papel puede llegar a insinuar sus volúmenes, esta idea plana tiene que pasar a ser maqueta para ver como se comportara, cuanto ocupara en el espacio. Ya sabemos las formas que queremos conocemos la escala que queremos que alcance. Tenemos que extrapolar los datos de volumen mediante un escaneo de la maqueta todo este proceso esta informatizado ya el factor humano poco tienen que ver, este proceso es casi automático excepto ese toque del artista que siempre quedara hay a la hora de dar detalles en esta parte del proceso que parte directamente del escaneado de la maqueta. por ultimo dar color y acabado a la obra.
Ya solo queda que las piezas salgan a la calle y que colonicen la ciudad.
Este es el proceso de creación de una hoguera, de este proceso creo que se pueden extrapolar algunas técnicas a la creación de una casa y de arquitectura en general, y estoy deseando ver como pueden llegar a aplicarse.

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Mi forma de trabajar se basa fundamentalmente en dos fases: una primera fase previa de investigación y la otra fase es la de construcción.

A la hora de enfrentarme ante cualquier enunciado mi primer paso es informarme todo lo posible sobre aquello en lo que vaya a trabajar y buscar referencias de trabajos que ya se hayan hecho o que se están llevando a cabo. Mis principales medios de búsqueda son Internet como herramienta principal y especialmente la página Plataforma Arquitectura, la cual me permite conocer todo lo que esta aconteciendo en la actualidad en mi ámbito de trabajo. También me gusta consultar con mis compañeros de la carrera para saber si ellos han abordado alguno de los temas que se me han planteado e incluso a mis amigos de diferentes carreras que de algún modo podrían intervenir en mi trabajo.

Una vez completada esta primera fase, el siguiente paso es empezar a idear como voy resolver el enunciado, haciendo algunos dibujos y bocetos rápidos con el fin de plasmar esas ideas previas y darles forma. Mi intención es reflejar todo ese análisis previo teniendo los conceptos e ideas claras y esbozadas para continuar con el siguiente paso.

El siguiente paso es la parte que mas me gusta de mi forma de trabajar, ya que se centra en construir a pequeña escala aquello que había planteado. Esta maqueta es una representación de los pasos previos y a la vez que la voy haciendo me voy dando cuenta del grado de dificultad que tiene el proyecto que estoy pensando llevar a cabo y si su construcción es viable o no. Para esta construcción suelo utilizar materiales que tengo a mano o que pueda conseguirlos de inmediato para poder realizarla lo más rápido posible.

Si este paso es favorable, el paso concluyente es definir los materiales adecuados para llevar a cabo la construcción de mi proyecto de una forma mas profesional y definitiva. Si todo el proceso y la elección de los materiales ha ido bien, el resultado final es bueno y satisfactorio; de lo contrario si algún material no funciona como lo había pensado, inmediatamente busco otro para poder sustituirlo y comprobar si este es el adecuado.

El análisis de mi forma de trabajar tiene su fuerte en la construcción de maquetas, porque me siento mejor y mas útil trabajando de esta manera y la conclusión que extraigo es la siguiente: al construir mi proyecto a pequeña escala me doy cuenta de si lo que estoy planteando es algo racional y si tiene sentido continuar con ello; de esta manera puedo rectificar volviendo a mis primeros bocetos una vez conocidas las limitaciones que me supone mi proyecto, modificando aquello que no he sido capaz de dar solución a la hora de construir la maqueta.


Si no lo dibujas, no lo entiendes

                 Mi forma de trabajar es la ideación gráfica. Siempre llevo conmigo un pequeño cuaderno negro de tapa dura con hojas completamente blancas. Preferiblemente DIN A5.
                El primer paso del proceso de trabajo es la reflexión. Aunque las ideas ronden mi mente necesito que queden por escrito, por ello redacto todos los datos que creo que van a aparecer en el proyecto.
                Cuando la primera ronda de ideas ya ha invadido la hoja comienzo a dibujar. Para ello empleo el Pilot G-TEC-C4 negro del 0.4. Comencé a usarlo en la asignatura de análisis e ideación gráfica 1º y desde entonces no he dejado de comprarlo. Poco a poco comencé a controlarlo. Saber que al inclinarlo sale menos tinta, que las líneas más rectas son las más rápidas, que el entramado es una forma de conseguir profundidad y realismo,...




                Como dijo Javier García Solera (2013) en una conferencia en la UA, "Si no lo dibujas, no lo entiendes".

Los dibujos que realizo para pensar son bocetos rápidos de las ideas que tengo en la cabeza. Intentando guardar las proporciones para que el dibujo sea lo más verídico posible. Los dibujos son pequeños y rápidos por lo que no resulta pesado hacerlos todas las veces que sean necesarias. En ello se ve un proceso, cada boceto es distinto del anterior pues incorpora las nuevas ideas.
                Junto a cada dibujo anoto los posibles cambios o los detalles importantes, al igual que podemos ver en bocetos del arquitecto Alfredo Payá (1996). Realmente no soy capaz de ver el cambio por escrito, aunque en mi cabeza haya una idea no consigo visualizarla bien hasta que no la dibujo. Muchas veces una idea brillante pasa a ser descartada al descubrir su sinsentido.
Una herramienta muy útil en estos dibujos es el color. Es en este momento cuando la idea que tienes en la cabeza queda realmente plasmada. Es una forma de saber si la combinación de colores empleada es la correcta. Con el color le doy vida al contexto donde se va a encontrar el proyecto.



                Un detalle importante en los espacios proyectados para María Langarita es la envolvente de vidrio. Para destacar el vidrio en los dibujos es importante dibujar lo que hay detrás y darle color para destacarlo.



                Esta herramienta te proporciona una libertad de expresión tan solo limitada por tus propias capacidades. La fotografía es una de las mejores formas de plasmar la realidad pero no tu realidad, aunque si elementos que formarán parte de ella.
El dibujo a mano alzada permite una desinhibición que el digital no es capaz de proporcionarte. Los programas de ordenador como AutoCad o Rhyno te ayudan a grafiar de una forma más exacta lo que quieres, pero en mi caso es una herramienta secundaria para llegar al fin. Es una herramienta de representación, no de reflexión. Como dice Oscar Kaplan Frost (2007), "Si bien, aún se puede encontrar algún tipo de discusión entre los apasionados usuarios de las herramientas digitales y los defensores del dibujo a mano alzada". "El arquitecto Edgardo Minond afirma que "El croquis es el primer paso en el aprendizaje de la mayoría de las disciplinas artísticas, inclusive en la era de la representación digital, identificando al profesional, permitiéndole el desarrollo de los proyectos, con más rapidez que la computadora".
Otra forma de conseguir visualizar tus ideas es mediante el uso de maquetas. Lo considero un paso que va más allá del dibujo a mano, pues le representación es más exacta, siempre que la maqueta sea realista. Además te permite jugar con texturas y materiales. El aspecto negativo de este sistema es el tiempo que necesita.



                Son muchos los arquitectos que emplean la ideación, entre ellos Javier García Solera. En diciembre del 2013, el arquitecto alicantino, dio una conferencia sobre ideación gráfica en su edificio de la Universidad de Alicante, el Germán Bernácer. Nos enseñó dibujos propios, describiendo la técnica  empleada. Nos enseñó que es muy importante la limpieza en estos dibujos para que el resultado no sea un caos ilegible. Hay que dibujar un mismo objeto desde distintas perspectivas para ver si funciona en conjunto. Dibujar las cosas una y otra vez te ayudará a entender mejor el objeto.

      
                     Le Corbusier (20 - 30)                   


    Alfredo Payá. MUA (1996)



Gimnasio del colegio Maravillas, Madrid. De la Sota (1961)




BIBLIOGRAFÍA

PROYECTOS 4. TALLER 5, 2012 - 2013. Expresión gráfica en el proyecto arquitectónico. El dibujo como medio de comunicación / El dibujo como herramienta de expresión. Expresión gráfica.

Oscar Kaplan Frost, 2007. "Dibujo analógico + Dibujo digital". Universidad de Palermo