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IX.

El relato de la casa son las acciones sucesivas o discontinuas, programadas o accidentales, esporádicas o habituales que se dan en ella, tomando la casa como marco que las recoge y reúne. Sin embargo este analizar las posibilidades, nos lleva a un número de combinaciones de formas de nominar que tienden a infinito.

Veamos algunas primeras combinaciones:

Se trata de un espacio diáfano y libre en el que actuar, moverse sin obstáculos y trabajar en cualquier formato.  Sería un DIN-A0 en blanco. Bueno ¿por qué acotarlo a esa dimensión si he dicho “cualquier formato“? No importa: me gusta esa metáfora, que a pesar de la libertad el papel en blanco me da miedo; pero no nombra el espacio desde los movimientos.

En la casa hay objetos. Herramientas de trabajo, soportes y materiales plásticos. Sería sin querer una primera organización. Dentro de la primera rama aparecerían subdivisiones por tamaños, precisión… y dentro de tamaños tenemos grandes, de tamaño medio y pequeños, etc. Clasificaciones que nos ayudan a agrupar las cosas y establecer relaciones entre ellas. Sin embargo aquí no han aparecido verbos que definan momentos.

¿Qué actividades se producen con esos objetos?

Un pincel. ¿Pinta? Recoge las proporciones necesarias de cada pigmento, las mezcla determinando la homogeneidad deseada del color resultante y transporta la cantidad retenida hacia el soporte, donde se extiende sobre él, provocando la impregnación, remezclando de nuevo con las aplicaciones de pintura previas, matizando el trabajo, suavizando el resultado, creando la textura, definiendo la intensidad y detallando los rasgos. Cualquiera de estas acciones podría ser la denominación de un pincel. ¿Cuál es la combinación de acciones que mejor lo definen? ¿Cuál la distingue de una brocha o un rodillo? Remezclar y detallar. Una brocha es capaz de mezclar, pero sólo el pincel es capaz de una vez en el lienzo coger un color ya elaborado, colocarlo junto a otro y entre ambos crear un nuevo matiz que caracterice el proyecto hacia el detalle.

¿Qué actividades se producen en/con la casa?

En la casa se actúa libre y en cualquier tamaño, organiza los objetos del taller o los ubica a disposición de uso, proporciona la luz para ver su trabajo, experimenta la transformación de sus límites mediante los actos de la persona que los usa, ayuda en la elaboración de obras materiales, te obliga a observar los errores impidiéndote el abandonar la tarea o conformarte con un resultado fallido, aporta seguridad y resistencia al mismo tiempo que te aísla parcialmente en la incertidumbre del exterior, no diferencia el tiempo de trabajar del de descanso y crea diferentes puntos disgregando la vivienda en las puestos de interés para la tarea profesional.

De la misma forma que el pincel, la casa quedaría definida en este relato, denominándola como donde se experimenta la transformación de su envolvente obligándote a la continua revisión de tu material sin interrupción.

Me resulta difícil este nuevo nombre ya que tiendo demasiado a la clasificación y a la relación de sustantivos -el anterior nombre de vivienda_taller_laboratorio creo que lo ejemplifica- pero la labor de estudiar las acciones que provoca o que ocurren me ha hecho ver un mayor grado de detalle en la forma de explicar la casa.


Escrito_ 9

En Romeo y Julieta, página 19, Shakespeare escribió las palabras para Julieta: “La rosa no dejaría de ser rosa, y de esparcir su aroma, aunque se llamase de otro modo. De igual suerte, mi querido Romeo, aunque tuviese otro nombre, conservaría todas las buenas cualidades de su alma, que no le vienen por herencia.”
Y estas afirmaciones tienen sentido porque se refieren a que el nombre que le damos a las cosas, nombres propios como rosa,  Romeo o edificio, no definen lo que son como lo hacen los Koyukon; supongo que para ellos, así como para Julieta, la rosa sería “la flor que esparce su aroma”, como Romeo es “el hombre con buenas cualidades en su alma”, de la misma manera que para mí la casa de María favorece el procomún y aprovecha recursos.
Esa idea del procomún apareció en un primer momento y no ha dejado de estar presente. La casa de María tiene que tener un nombre que exprese todo lo que sucede dentro, detrás de esa valla de listones de dos metros y medio de altura que apenas dejan entrever el jardín de la entrada con el olivo y el membrillero. La casa de María favorece al procomún, devolviendo al solar la energía necesaria para su construcción, así como parte de los recursos empleados por María, generando gran parte de su alimentación, produciendo energía renovable y aprovechando la luz solar y el agua de la lluvia, por poca que sea.
Para recordar qué es eso del procomún, así es como lo explica Antonio Lafuente en Medialab Prado: “El procomún es la nueva manera de expresar una idea muy antigua: que algunos bienes pertenecen a todos, y que forman una constelación de recursos que debe ser activamente protegida y gestionada por el bien común. El procomún lo forman las cosas que heredamos y creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras.”

Si hablamos ahora del método a seguir para llegar al nombre de la casa, personas de todo el mundo han nombrado a sus casas por distintas formas. Yendo por la carretera hacia San Juan podemos encontrar grandes casas de campo del siglo pasado, o del anterior, nombradas por sus dueños como Villa Cristina, Casa Carmen, nombres en honor a quienes las habitaron. Existe, por otra parte, una ciudad en algún lugar de Uruguay (la autora no concreta el lugar) donde todas las casas están bautizadas por sus dueños. La autora del blog, Ana Laura, habla del nombre de su casa, “Huacalli” que significa cajón o cesta en ‘náhuatl’, lengua de los indígenas mejicanos. Me parece relevante incluir este ejemplo porque la autora nos explica que si decidió ponerle ese nombre, dejando de lado la lengua en la que lo hizo, fue porque la casa es de madera y se asemeja a un cajón. El artículo, De nombres y casas, está publicado en su blog EriSada.
Esta es la forma con la que quiero ponerle nombre a la casa para María Langarita, con un nombre que destaque sus cualidades. La casa no podría llamarse Villa María o Rincón Langarita porque no estaría contribuyendo al procomún, deseo indispensable de María y mío. Para que así sea, la casa debe tener un nombre que la describa, para que así generaciones futuras lo tengan como referencia. Y el elemento principal que la define es la generación de recurso, por lo que la casa de María es, en conclusión, la casa que se autoabastece.

Bibliografía:

  • SHAKESPEARE, William. “Romeo y Julieta”,  1597, página 19. Consultado a 31 de marzo de 2014 en http://www.quieroleer.com.ar/libros/romeo-julieta/19.html
  • Ana Laura. “De nombres y casas”, EriSada, 18 de febreo de 2012. http://erisada.blogspot.com.es/2012/02/de-nombres-y-casas.html [Consultado a 31 de marzo de 2014]
  • LAFUENTE, Antonio. “El procomún”. http://medialab-prado.es/
  • GISBERT, Ester. “Nombrar es contar relatos es construir”, CoLabores, 25 de marzo de 2014. http://colabores.net/2014/03/25/nombrar-es-contar-relatos-es-construir [Consultado a 31 de marzo de 2014]

Nombre – the CloUD

Nombrando la “Casa”
Estos últimos días han sido imprescindibles para mi proyecto, para mi oferta de casa para María Langarita. Durante estos días, releyendo y analizando toda la documentación generada al respecto, he podido imaginar el proyecto realizado, y he descubierto a su vez sus carencias y virtudes. Pero esta semana teníamos el cometido de “nombrar” la Casa, tarea que a su vez es fácil y difícil.. No se trata de colocar un simple “nombre”un “cartel” a la Casa, debía de ser un nombre acertado, que transmita sensaciones, un nombre que defina lo mejor posible nuestra creación en todos sus aspectos.
Mi oferta para María Langarita consiste en una Casa-Exposición itinerante- Aula-Museo-, etc.., de sus creaciones, investigaciones relacionadas con el mundo que desarrolla; la arquitectura. Una Casa en la que María pueda desnudar todo lo suyo.
Esta casa trasladable, se situará temporalmente en las cubiertas de edificios emblemáticos de las grandes ciudades (como la arquitectura que María produce), creando una simbiosis con la Comunidad o propiedad que habite.
Leyendo bibliografía, he podido conocer nombres de proyectos relacionados con el arte y museos como:
Moma = son las iniciales Museum of Modern Art (NYC)
Museo del Louvre= toma su nombre de la palabra franca leovar o leower, que quería decir lugar fortificado.
Es muy generalizado el uso del lugar donde se ubica un museo para nombrarlo, creando así una relación cercana con los lugares donde se alojan. En el caso de mi propuesta el lugar es temporal, por lo que no podríamos aplicar este concepto.
En cuanto a otra forma de nombrar los Museos, lugares de exposición, etc.. Podría ser por unas iniciales del propio nombre (este es el caso del Moma de NY). Para mi propuesta encuentro difícil relacionar unas iniciales de un lugar concreto o una actividad concreta para esta “Casa”, pues considero fundamental que todo lo que gire en torno a la misma no sea nada estático ni nada de lo que la Casa y María no se puedan desprender llegado el momento de su traslado. Es mi objetivo que el nombre se pueda trasladar con la misma libertad que la casa.
Me viene a la mente la arquitectura cinematográfica de la película titulada Oblivion que para los angloparlantes significa “olvido”. En ella se muestra una casa en las alturas con una arquitectura futurista imposible y muy singular diseñada por el arquitecto y director de cine, Joseph Kosisnki. Esta “casa” inspiró para mí un lugar evocador e idílico para la Casa para María Langarita. Un lugar con unas vistas privilegiadas del skyline de las grandes ciudades donde se ubique.
oblivion_movie_sky_tower
Por lo descrito he decidido nombrarla como la nube=thE cLoUD por la semejanza con este elemento de la naturaleza de todos los mecanismos de ubicación y simbiosis que pretendo incorporarle.
La nube, simbiotiza constantemente con el entorno, surge de él, se traslada a otro entorno y vuelve a simbiotizar con él, devolviendo lo que de otro ha cogido, su humedad, su agua, y así desaparece y volverá a aparecer cíclicamente en otro lugar.
La nube es bonita en sus formas, dispersa, sus formas indefinidas y su color mimetiza con el entorno. La nube está en las alturas con unas vistas privilegiadas de la ciudad, y así es mi propuesta para la Casa para María Langarita.

Por, Oarchitects – Manuel Martínez


THE LAIR

La búsqueda de un nombre puede suponer una limitación importante del ámbito que éste puede abarcar. Es por eso que buscamos un verbo, no un nombre propio, para que ese verbo cuente la historia que ha llevado a la casa a ser como es, y que la hacer latir.

Sin duda el caldo de cultivo de la casa es la ciudad, los ciudadanos, su contexto. Sin embargo, no podemos olvidar la intimidad que la casa encierra.

Con el último componente que he añadido a la casa, la lana virgen en el reposacabezas del banco, esta intimidad se une con la ciudad en el exterior de la casa, brindando a todos la oportunidad de sentir y compartir la sensación que sólo María (e invitados) puede disfrutar en el interior.

Se trata de una casa sin ciudad, en mitad de la ciudad.

Es un ente vivo, que cambia según quién lo habite. Sobrevive gracias a su cercanía a la ciudad. 

Poniendo un ojo en el exterior, hay que tener en cuenta la influencia de todos los usuarios que no elejimos, los caminantes, compradores y trabajadores. ¿Qué lleva a esas personas a sentarse ahí? ¿irían sólo a la calle por sentarse en el banco? quizás al principio, por el interés de la instalación, pero no duraría mucho, aunque sin duda sí que elegirían este asiento frente a los demás. 
Para comprender la clase de gente que influye en el nombre de la casa, tendré en cuenta que:
1. Oxford street es una de las calles más concurridas de Londres, principalmente por las tiendas, bares y restaurantes. Turistas y algún londiner perdido. Corriendo, aglutinandose, comprando. 
2. Por otro lado, cerca de la ubicación de la casa está el Soho, centro del ocio londinense, no sólo turísitico, por lo que alguien nativo de la capital podría acabar en la instalación. Quizá se acercaría a ella para descansar de la gente, o para estar con otra persona sin interrupciones, para hablar por telefóno o estar sentado en un lugar agradable.
3. Más gente que podría rondar la casa son los trabajadores de todas estas tiendas, o quien vive y trabaja en las partes altas de los edificios. Por ejemplo, como se puede ver en esta web, el edificio de oficinas que queda justo detrás de la casa, el Centre Point, busca renovarse, y la casa-instalación podría ser una pieza de este puzzle.

Así pues, la casa será un lugar de reunión, de espera, de descanso y de relajación, un lugar de encuentro donde encontrar la intimidad (auditiva y con suerte mental) entre tanto bullicio. Cubre una necesidad a la vez que proporciona una experiencia.



Estas palabras que describen las actividades y sobretodo sensaciones que ocurren tanto en el interior con el exterior son los verbos de acción que mantienen la casa a flote entre tanto caos.

Todas estas acciones deben dar nombre al proyecto a la vez que marcar su dirección y dar identidad al lugar y a la gente que se sentirá identificada con él.
Me gusta junto a todas estas palabras la palabra nómada, pues ilustra bien a toda esta gente, e incluso la condición independiente de la casa. Independiente del suelo pero no de lo que pasa en él. La condición de guarida es muy interesante también, aúna muchas de las sensaciones.
Juntas, "la guarida nómada" habla de tantas cosas como en el proyecto se intuyen.
La necesidad, la búsqueda de lo sencillo dentro de lo complejo, la experiencia, el sistema, el vacío y el disfrute. Las idas y venidas. Incluso la lluvia.

nómada

  1. adj. y com. Que se desplaza de un sitio a otro,sin residencia permanente:
    tribu nómada.

guarida

  1. f. Cueva o lugar donde se recogen y guarecen los animales:
    el lobo huyó hasta su guarida.
  2. Refugio, lugar oculto al que se acude para huir de peligro:
    la policía les hizo salir de su guarida.
  3. Lugar donde se acude con frecuencia. Suele tener sent. desp.:
    el comando terrorista tenía varias guaridas en la ciudad.
Teniendo en cuenta mi entorno anglosajón, la casa acaba llamándose "NOMADIC LAIR". Hay diferentes maneras de decir "guarida" en inglés, la más común es "den", sin embargo se refiere más al componente de cueva o cuchitril, que lair, que es mucho más elegante y habla de la frecuencia y el cobijo.
Es nómada quien se desplaza y vive en diferentes sitios, la gente está de paso, la casa es móvil, María lo es, sin embargo en la casa queda la esencia de ella, es el lugar a donde siempre vuelve, su condición de nómada se encuentra con la intimidad en el cobijo de su hogar, en su guarida. 




Tema9. Nombre



Ponerle nombre a la casa es sustancialmente el paso final de un proceso de definición de la esencia de nuestro proyecto y la respuesta a unas simples preguntas:  Que es la casa para Maria langarita? Que se hace? Cual es la manera de habitar en ella? Cual es el entorno profesional en que quiero ponerme con mi trabajo? En que arquitecto quiero convirtirme trabajando de una cierta manera?

La respuesta surge espontáneamente: el nombre de mi casa para Maria Langarita es  “CONTEMPORARY STAGE HOUSE”, una casa-escenario contemporaneo.

Mi elección surgió desde el interes hacia el teatro contemporaneo que siempre he tenido, aunque mis conoscimientos sobre el nunca han sido tan profundos, y desde la voluntad de aprender mas en este ambito, incorporando mis conoscimientos al proyecto de una casa.

Pero que es una casa-escenario contemporaneo? 

Es una casa en que Maria pueda practicar su pasion por el teatro el los mismos espacios donde desarolla ademas todas las actividades que ella normalmente haria en una casa, de modo que la recitación pueda ser una actividad de la rutina de su dia a dia.

Otro aspecto muy importante es la manera de habitar la casa de una componente fundamental de un espectaculo: el público.

Los visitantes/publico de la casa de Maria, van a vivir una esperiencia muy diferente de la que ofrece el teatro tradicional. Seran un publico en movimiento, no con un unico punto de vista fijo sino con muchas perspectivas, un publico que entra en el escenario mezclandose con los actores, viviendo con ellos una esperiencia directa, que los hace divenir parte integrante del espectaculo.

El ambito del teatro contemporaneo y experimental  es lo que mas me interesa porque quiero ofrecer una forma nueva e inovadora de ver la arquitectura teatral y de una vivienda, el punto de encuentro entre el habitar domestico y la esperiencia del teatro.

NOMBRE

         La casa de María es un espacio de reunión en torno a la comida, pero esta acción va más allá del simple acto de comer. ¿Qué ocurre en estas reuniones al margen de la comida?
        
         En una comida familiar se convive, conversa, recuerda, juega, aprende, incluso se discute. Es importante la mesa y la posición de casa miembro alrededor de ésta. ¿Había sitios fijos? ¿Al lado de quién te sentabas tú? ¿Frente a quién? ¿Quién o quiénes presidían la mesa? De una comida familiar, que es uno de los rituales más comunes, podemos obtener mucha información. ¿Quién cocinaba? ¿A quién se le servía primero? ¿Cuáles eran los temas habituales de conversación?
         Y claro, el concepto que cada uno tiene de familia suele ser el de tu familia. Nosotros tenemos un mapa de la realidad y este mapa está basado en unas experiencias, olvidando a menudo que existe toda una casuística y que mi vivencia es eso: una vivencia.
         En las cohesivas los miembros de la familia están muy próximos. La relación es muy cercana, se manifiestan los sentimientos, se expresan las emociones y la familia está muy volcada hacia ella misma (menos hacia el exterior). Hay muchas muestras afectivas y una cierta dependencia entre cada miembro. Todos lo saben todo y participan en las cuestiones de los otros. Esto provoca que los miembros se independicen más tarde y los vínculos suelen ser muy fuertes. Así es la familia de mi madre. Todos están muy juntos, incluso, viviendo lejos. Existen lazos de dependencia y las relaciones son muy cercanas.
        
         En pareja es un espacio de convivencia, intimidad, de sentimientos y sentidos, sensualidad, cercanía y comodidad.
         Con los amigos es compartir, es algo común, es experimentar, divertirse...

         Habitar este espacio significa construirlo  apropiarse de él, convertirlo en el telón de fondo de futuros recuerdos. Por lo tanto no puede encontrarse un mismo nombre para todos.
Son todos espacios cerrados y concretos, pero que no pueden entenderse los unos sin los otros, es el conjunto del habitar en sociedad, de convivir.
         
Construir, saborear, experimentar, descubrir y disfrutar 

Escrito_IX

Nunca es tarea fácil elegir cómo vamos a nombrar a cualquier cosa, por muy insignificante que sea. Ahora bien, pienso que si se ha tomado la decisión de darle un nombre a algo, es porque realmente existe un estrecho vínculo de unión entre nosotros y ese algo. Existen momentos en los que el elegir un nombre a priori es algo que debemos hacer de forma obligatoria, en un determinado periodo de tiempo, por ejemplo cuando se tiene un hijo, ya que se tiene que tomar esa decisión para que se vea reflejado el mismo en el libro de familia y demás documentos. Por otro lado, a veces elegimos darle un nombre a algo que consideramos muy cercano, muy personal, y la forma de reflejar ese apego es dotar a ese objeto de un nombre, para que de esa forma parezca que pase a tener mayor entidad que por sí solo.

Todo ello, expuesto desde mi punto de vista personal, se completa con un tercer caso. Este tercer caso hace referencia a aquellos supuestos en los que dotar de un nombre a algo, supone, entre otras muchas cosas, ayuda a entender la esencia del mismo. Ayuda a comprender ciertos aspectos que para nosotros son importantes de recordar por cualquier motivo. Ayuda a dejar en evidencia aquellas cosas de las que es capaz ese objeto, para qué sirve, cómo funciona.

Por tanto, pienso que a la hora de poner nombre a la casa para María Langarita, debo tener presentes todos esos aspectos que tienen que ver con el tercer caso. El proceso de elección de ese nombre está dando lugar a la puesta en crisis de aspectos que había dado por supuestos hasta ahora. Me ha llevado a cuestionar de qué manera se va a poder habitar la vivienda, o cómo se va a poder construir.

Son muchos los candidatos entre los que tengo que elegir para darle un nombre único a la casa. Son nombres que tienen que ver con la capacidad que tiene la casa de mantenerse en armonía con el entorno; con la composición del conjunto, en el que todo tiene que estar perfectamente relacionado; con el predominio de lo útil frente a lo meramente ornamental; con el comportamiento de acuerdo con el entorno; con el aprendizaje del medio en el que se instaura; con el desarrollo desde el interior hacia el exterior; con el paso del tiempo; con la diferencia térmica; con el agua y con la luz.

La totalidad de ellos, son nombres que sacan a la luz aspectos intrínsecos de la casa, que la definen de forma global, pero también de forma específica. La casa mimética. La casa aprendiz. La casa diligente. La casa eficiente. La casa armónica.

Son nombres que reflejan aquello de lo que es capaz la casa, pero también son el resultado de un proceso de trabajo, y ayudan a seguir el camino, gracias a nuevas condiciones, quizás no de manera explícita, que aportan al desarrollo de casa.

 

 

Adrián Ferrándiz Candalija.


Nombre

Cuando aparece una novedad, es probable que se desencadene un sentimiento de atracción, y al mismo tiempo, un sentimiento de rechazo (Josep Burcet LLampayas, 2003), este suceso es fruto de lo que se percibe de esa novedad, y al mismo tiempo lo que destaca de esta.

Por un lado se desarrolla un nombre generado por la novedad del lugar. Ante esa situación en la que se empiezan a generar aceptaciones y rechazos hacia lo construido surgen nombres sociales, por ejemplo “la calle de las setas” en Alicante.

En el mundo del marketing también encontramos formas de llamar a un producto y que este se identifique a través de pautas como  la identificación respecto a los otros productos, la brevedad de su nombre, que su nombre sea apropiado para el tipo de empresa y mercado, que sea fácil de leer y agradable al mismo tiempo (Marty Neumeier, 2003:99).

Lo que diferenciaría a la vivienda de María Langarita de las marcas comerciales es su singularidad ya que no hay dos iguales, se tiene que conseguir un nombre de icono.

En el proceso de encontrar un nombre se van hilando estas dos ideas, por un lado se lo llama por lo que los ciudadanos verían de él,  como lo experimentan y a raíz de esas actividades, experiencias y/o vivencias  se conforma el nombre, siempre con la intención de crear un icono.

Se parte de diferentes etiquetas que describen  el proyecto, entre las cuales encontramos su localización (Gran Via, metro, Madrid, Callao), sus actividades tales como el café, la lectura o socializarse, o su temática del tiempo como moneda de pago. Estas son etiquetas que se plantean en el proyecto con la intención de que sean experimentadas por los usuarios.

A partir de estas etiquetas aparecieron otras etiquetas derivadas (café: cafetería, cafetera, cafeína…) siguiendo la metodología del brainstorming y aparecieron palabras sinónimas y/o asociadas a estas, generando una visión más abstracta del proyecto pero que lo resumían con más fuerza.

Es así como se llega al nombre  buscado: Interfaz. Se podría haber elegido otro nombre como café lectura o cafeómetro pero eran nombres demasiado precipitados o comerciales que no explicaban la verdadera esencia del proyecto.

Se eligió esta palabra porque con tres sílabas se hace referencia a la temática del proyecto.  Una interfaz es una zona de comunicación, una acción de un sistema sobre otro, un intervalo de tiempo. En la vivienda de María se proyectan espacios de relación entre usuarios, se captan las multitudes y se les da un servicio en el que la moneda de cambio es el tiempo; por tanto la relación entre la casa de María y el proyecto son evidentes.

 

Josep Burcet LLampayas, 2003. El Agujero Blanco. Ingeniería de intangibles

Marty Neumeier, 2003. The Brand Gap. Neutron LLC


…Edificio…Hotel…Familiar…

“La misión de los nombres, es la de comunicar que existe algo, darlo a conocer, hacerlo atractivo, apetecible y finalmente vender… o hacer que se interesen por ti, en el caso de tratarse de proyectos, museos, ideas, libros, películas…” (Ferrando Beltrán, )
Como diría Ferrando Beltrán, es el momento más crítico. Las palabras dejan de funcionar como tales y pasan a tener un valor mayor.

Saber elegir.

El nombre tiene que comunicar, dar la máxima información en pocas palabras y para ello, se recoge aquello que destaca por sí solo y que define al resto de la vivienda.

¿Y qué destaca?

Dentro de una casa para Langarita existen dos conceptos que tienen una mayor importancia.
El primero son las relaciones sociales. Ello determina la vivienda y determina en cierto modo el campo a tratar. En este caso, un campo de investigación y espionaje cercano. Trata de responder cuestiones como: cómo viven, qué hacen o qué necesitan.
El segundo concepto es la vivienda temporal. Existe un gran repertorio de viviendas temporales que va desde los típicos hoteles hasta casas de acogidas. Dentro de este grupo, aparece un tipo de vivienda que se acerca más al tipo de hogar de Langarita y es la de casa acogida de estudiantes.

Y ahora, a nombrarlo.
Pero en realidad, ¿Qué nombre podría definir al proyecto entero?, podría ser casa para relacionarse o casa para vivir temporalmente. Pero ¿y una palabra/ frase que una estas dos actividades?

El nombre de casa familiar para alojarse empieza a darle algo más de sentido, sin embargo, sigue siendo muy común y sigue abarcando varios tipos de viviendas.
Aunque en España no es muy típico, en otros países como en Estados Unidos o en Inglaterra, la propiedad privada se usa como lugares de acogida para extranjeros. Estas casas se llaman Homestay.

Como se ha comentado anteriormente, en España esta actividad no es muy característico. Sin embargo, existen agencias españolas como versi (en Alicante) que organizan el viaje y se ponen en contacto con este tipo de alojamientos.

Homestay no es solo un tipo de vivienda temporal si no que, con la palabra aparece una postura política ante la idea de residencia propia, negocio y la postura frente a un huésped.
Sin embargo, falta algo, este término solo define una casa. Por lo tanto, ¿cómo se podría expresar que se trata de un edificio-hotel-familiar?

Ello lleva al nombre de neightborhood homestay flat que explica exactamente el tipo de vivienda. Pone en conocimiento qué es, qué hace y dónde se lleva a cabo.
Por último, ¿qué entorno profesional?

Una vez nombrado, queda más claro los entornos profesionales: agentes inmobiliarios y los propietarios de viviendas-negocio nombradas.


Nombre

Nunca me había planteado poner nombre a un edificio o una casa y mi sorpresa es que parece más simple de lo que realmente puede llegar a ser. Tras analizar las diferentes formas o herramientas que hemos visto para nombrar a una misma cosa (descripciones, relatos, acertijos, un sustantivo...) creo que por el tipo de casa con la que estoy trabajando viene bien el uso de verbos y relatos sobre las acciones que realiza, ya que es lo que realmente la diferencia del resto haciendo que pueda tener un nombre propio o un verbo.

La casa tiene características que la hacen diferente de muchas otras como que es prefabricada, ligera, con una fachada y unos metros cuadrados concretos, etc. pero considero que solo unas pocas la hacen única. Esos aspectos que considero que la hacen única son la capacidad móvil que tiene y el lugar que puede ocupar dentro de la ciudad.

El primero de los aspectos creo que es el más importante y haciendo un símil con la descripción de Tim Ingold en su libro Being Alive sobre las personas “porque las personas no son seres que se mueven sino que son sus movimientos“. No es simplemente una casa que se mueve, sino que son esos movimientos lo que la define formal y conceptualmente y la hace casa, ya que resuelve un problema de sus habitantes. El segundo aspecto quizá sea más directo y visible y tiene que ver con la ubicación de la vivienda, con el contexto en el que se sitúa. Por supuesto también es muy definitorio ya que aunque pueden existir otras edificaciones similares, no es lo más común encontrar casas en las azoteas de los edificios.


Tras pensar y decidir cuáles son las características básicas que describen mi casa pienso que el nombre podría ser La casa que se mueve y ocupa las alturas de la ciudad. Este nombre no es definitivo ni mucho menos, en parte porque el proyecto sigue sin estar cerrado al cien por cien y porque podría haber otros como La casa de arriba o de las alturas, Una casa para vivir en el mundo...