Cuando se habla de un tema tan en boca de todos como lo es el de la sostenibilidad, es muy difícil encontrar referencias de calidad que vayan más allá de meros ejemplos de intentos domésticos para el ahorro de energía, con el consiguiente ahorro económico para las familias a final de mes.
Pero de este tema tan de moda en los blogs, lo que me interesa realmente es llegar a una solución (o varias soluciones) para que una casa sea verdaderamente sostenible. Es decir, que los resultados de ahorro energético y económico sean realmente significativos frente al total de lo consumido, para de alguna manera llegar a la compensación energética de la construcción de la casa, así como del consumo de su ocupante.
Un número inmenso de blogs particulares y de colectivos actualizan cada día sus experiencias con pequeños huertos domésticos, así como iniciativas urbanas como huertos compartidos. Sin embargo, éstas rara vez alcanzan una producción significante o representan un ahorro muy pequeño.
Existen otros colectivos que están realizando una mayor investigación en el tema de la producción doméstica. En el caso de windowfarms tratan el aprovechamiento de un pequeño espacio de la vivienda como son las ventanas para la colocación de un pequeño huerto vertical que, provisto con un sencillo sistema de bombeo de agua, se beneficia de la luz solar para producir una cierta cantidad de productos naturales. En su conferencia TED, Britta Riley nos explica con más detalle en funcionamiento de esta organización y sus avances en la tecnología de los jardines de ventana.
Existe, por otra parte, una nueva filosofía conocida como slow. Tal y como viene recogido en el artículo “Slow food y otros slow para vivir mejor”, publicado en el blog de la comunidad Triodos, esta filosofía propone una vida cotidiana más humana y sostenible en todos los sentidos. Se puede aplicar a muchos ámbitos, pero en este momento los más interesantes son los de la casa y la comida. En cuanto a la casa en primer lugar, slow home hace referencia a un hogar bien construido, un tema sobre el que el sector emergente de la construcción sostenible innova para conseguir unas viviendas más habitables y eficientes en aspectos como el consumo de energía. Un ejemplo de esta arquitectura dado en este sitio sería la del ingeniero aeronáutico y experto en energías renovables Xavier García Casals, quien construyó su vivienda “bio al cubo” con un excelente ahorro energético. En segundo lugar, la slow food introduce la filosofía de “Entender de dónde viene la comida, cómo y quién la ha producido permite aprender a combinar placer y responsabilidad”, y que premia la producción de alimentos como método para reducir al mínimo los costes de producción y distribución.